La chica del tambor
- Автор: Ле Карре Джон
- Язык: испанский
- Жанр: Шпионские детективы
Электронная книга - «La chica del tambor». Краткое содержание книги:
Charlie no lo saba, pero ello careca de importancia debido a que quien le hablaba no le prestaba la menor atencin.
-Llenaron de gasolina y explosivos varios barriles, y los soltaron colina abajo, con lo que nuestras mujeres y los nios murieron abrasados. Podra hablarte durante una semana entera, slo de las torturas a que mi gente ha sido sometida. Manos cortadas. Mujeres violadas y quemadas vivas. Nios cegados.
Una vez ms, Charlie examin profundamente a aquel hombre para saber si realmente crea sus propias palabras. Pero el hombre no le dio clave alguna, como no fuera la de una intensa solemnidad en su expresin, solemnidad que armonizaba bien con cualquiera de sus maneras de ser.
-Ahora, si te murmuro las palabras.Deir Yasseen, sabes lo que te digo, sabes lo que significan?
-No, Michel; jams las haba odo.
Pareci complacido. Dijo:
-Pues en este caso, debes preguntarme. Qu significa Deir Yasseen?
Charlie as lo hizo:
-Por favor, seor, dgame qu significa Deir Yasseen.
-Una vez ms te contesto como si lo hubiera visto con mis propios ojos ayer mismo. El da 9 de abril de 1948, en el pequeo pueblo rabe de Deir Yasseen, doscientos cincuenta y cuatro habitantes del pueblo, mujeres, viejos y nios, fueron asesinados por los pelotones terroristas de Sin, mientras los hombres jvenes trabajaban en los campos. Mujeres preadas tuvieron que sufrir que asesinaran a sus hijos nonatos, en su propio vientre. La mayora de los cadveres fueron arrojados a un pozo. Pocos das despus, casi medio milln de palestinos haban huido de su propio pas. El pueblo de mi padre fue una excepcin. Mi padre dijo: Nos quedamos aqu, ya que si vamos al exilio, los sionistas jams nos permitirn volver. Mi padre incluso crea que vosotros, los ingleses, volverais para protegernos. No alcanzaba a comprender que vuestras ambiciones imperialistas necesitaban implantar en el Oriente Medio, en el mismsimo corazn del Oriente Medio, un obediente aliado.
Charlie sinti en ella la mirada de Joseph, y se pregunt si aquel hombre era consciente del interior retramiento del espritu de Charlie, y si el hombre haba tomado la decisin de hacer caso omiso de ello. Slo despus, Charlie pens que Joseph provocaba voluntariamente tal retramiento, con la finalidad de que se pasara al campo opuesto.
-Durante casi veinte aos, a partir de la Catstrofe, mi padre se mantuvo arraigado en los restos de mi pueblo. Algunos le tildaban de colaboracionista. Esa gente no saba nada de nada. Esa gente no haba sentido la bota del sionista en el cuello. En los alrededores de mi pueblo, en las regiones contiguas, la gente era expulsada, golpeada y detenida. Los sionistas confiscaban sus tierras, arrasaban sus casas con los tractores, y fundaban asentamientos sobre el terreno devastado, y en estos asentamientos prohiban que morasen rabes. Pero mi padre era pacfico y sabio, lo que le permiti, durante cierto tiempo, mantener a los sionistas alejados de nosotros.
Una vez ms, Charlie sinti deseos de preguntarle: Y eso es verdad? Pero tampoco en esta ocasin tuvo tiempo para ello.
-Pero en la guerra del 67, cuando vimos que los tanques se acercaban a nuestro pueblo, tambin nosotros emprendimos la huida. Con lgrimas en los ojos, nuestro padre nos reuni, y nos dijo que juntramos todo lo que tenamos. Nos dijo: Ahora, comenzarn los pogroms. Yo era el ms joven y no saba nada de nada, por lo que le pregunt: Padre, qu es un pogrom? Y me contest: Es lo que los occidentales hicieron a los judos, y precisamente por esto es lo que ahora los sionistas nos hacen a nosotros; los sionistas han conseguido una gran victoria y podran ser generosos; pero en su poltica no hay virtudes. Hasta el fin de mis das recordar cmo mi altivo padre penetr en la miserable choza que entonces era nuestro hogar. Durante largo rato estuvo quieto ante la entrada de la choza, reuniendo el valor preciso para entrar. No llor, pero se pas varios das sentado en una caja de madera que contena sus libros, y nada comi. Creo que mi padre, en el curso de aquellos das, se avejent veinte aos. Dijo: He penetrado en mi tumba; esta choza es mi tumba. Desde el momento en que entramos en Jordania nos convertimos en aptridas, sin documentacin, sin derechos, sin futuro, sin trabajo. La escuela a la que me mandaron? Era una barraca hecha con latas, llena de moscas y de nios mal alimentados. Recibo enseanzas de Al Fatah. Son muchas las cosas que tengo que aprender. Me ensean el manejo de las armas de fuego. Me ensean a luchar contra los agresores sionistas.
Hizo una pausa y Charlie, al principio, pens que le sonrea, pero en su rostro no haba alegra. Con voz tranquila, dijo a Charlie:
-Lucho, luego existo. Sabes quin dijo estas palabras, Charlie? Un sionista. Un sionista patriota, amante de la paz, idealista, que ha matado a muchos ingleses y a muchos palestinos, mediante mtodos terroristas; ahora bien, debido a que es un sionista, no es un terrorista, sino un hroe y un patriota. Sabes quin era este sionista cuando pronunci estas palabras, este sionista civilizado y amante de la paz? Era el primer ministro de un pas llamado Israel. Procedente de Polonia. T, que eres una inglesa bien educada, puedes decirme a m, que soy un campesino aptrida, de qu manera un polaco lleg a ser el jefe poltico de mi patria, Palestina, un polaco que slo existe debido a que lucha? Puedes explicarme, por favor, en mritos de qu principio de la justicia inglesa, de la inglesa imparcialidad y del juego limpio ingls, este hombre gobierna mi pas? Y nos llama terroristas?
La pregunta resbal de la mente de Charlie, antes de que pudiera analizarla. Charlie no estim que la pregunta constituyera un reto, sino que ello qued de relieve por s mismo, gracias al caos que su interlocutor estaba creando en ella. Charlie le pregunt:
-Y t puedes decrmelo?
No contest; sin embargo, no se comport como si no hubiera odo la pregunta. La recibi. Charlie tuvo una pasajera impresin de que la haba estado esperando. Luego, el interlocutor de Charlie se irgui, en un movimiento poco agradable, solt una carcajada, cogi el vaso y lo levant en brindis a Charlie, a quien orden:
-Brinda conmigo. Vamos: levanta tu vaso. Son los vencedores quienes escriben la historia. Habas olvidado un hecho tan simple como ste? Bebe conmigo!
Obediente, Charlie levant el vaso.
El hombre dijo:
-Brindo por el menudo y valeroso Israel, por su increble capacidad de supervivencia, gracias al subsidio norteamericano de siete millones de dlares diarios, y gracias a todo el poder del Pentgono bailando al son de Israel.
Sin beber, dej el vaso en la mesa. Charlie hizo lo mismo. Con este gesto, con el consiguiente alivio de Charlie, pareci que el melodrama terminara, por el momento.
-Y t, Charlie, escuchas. Admirada y pasmada por su romanticismo, por su belleza, por su fanatismo. No es un hombre reticente. No tiene las inhibiciones occidentales. Tiene xito el trasplante antes dicho o quiz el tejido de tu imaginacin rechaza algo tan perturbador?
Charlie cogi la mano de Joseph y comenz a explorar la palma con la punta de sus dedos. Para ganar tiempo, Charlie le pregunt:
-Y domina el ingls hasta el punto de poder decir todo esto?
-Tiene un vocabulario plagado de palabras en jerga, y una impresionante cantidad de frases de vaca retrica, de estadsticas dudosas, y de citas tendenciosamente utilizadas. A pesar de esto, comunica la excitacin propia de una mente joven, apasionada, y en constante formacin.