La isla misteriosa
- Автор: Верн Жюль Габриэль
- Язык: испанский
- Жанр: Другие приключения
Электронная книга - «La isla misteriosa». Краткое содержание книги:
-Pero y la escalera? -exclam el marino-. Quin es el cumplido caballero que nos la ha echado?
En aquel momento se oy un grito y un mono, que se haba refugiado en el corredor, se precipit en la sala perseguido por Nab. -Ah, bandido! -exclam Pencroff.
Y con el hacha en la mano iba a abrir la cabeza del animal, cuando Ciro le detuvo, diciendo:
-Perdnele, Pencroff. -Que perdone a este tunante? -S, porque l es quien nos ha arrojado la escalera.
El ingeniero dijo esto con una voz tan singular, que hubiera sido difcil saber si hablaba seriamente o no. Sin embargo, se echaron sobre el mono, que, despus de haberse defendido violentamente, fue derribado en tierra y atado. -Uf! -exclam Pencroff-. Qu haremos ahora con este bicho?
-Un criado -respondi Harbert.
Y hablando as, el joven no se chanceaba, porque saba el partido que se puede sacar de esta raza inteligente de cuadrumanos.
Los colonos se acercaron al mono y lo contemplaron atentamente. Perteneca a esa especie de antropomorfos cuyo ngulo facial no es muy inferior al de los australianos y los botentotes. Era un orangutn, y como tal no tena ni la ferocidad del babino ni la irreflexin del macaco, ni la suciedad del simio, ni los arrebatos del magoto, ni los malos instintos del cinocfalo. Esta familia de antropomorfos es la que presenta esos rasgos, tantas veces citados, y que indican en sus individuos una inteligencia casi humana. Empleados en las casas, pueden servir la mesa, barrer los cuartos, limpiar los vestidos, sacar brillo a las botas, manejar diestramente el cuchillo y el tenedor, y hasta beber vino, todo tan bien como el mejor criado de dos pies. Sabido es que Buffon tena uno de esos monos que le sirvi durante mucho tiempo como criado fiel y activo.
El que estaba atado en la sala del Palacio de granito era un monazo de seis pies de estatura, cuerpo proporcionado, ancho pecho, cabeza de tamao mediano, ngulo facial de sesenta y cinco grados, crneo redondeado, nariz saliente, piel cubierta de pelo suave y lustroso y, en fin, un tipo completo de los antropomorfos. Sus ojos, un poco ms pequeos que los del hombre, brillaban con inteligente vivacidad. Sus dientes blancos resplandecan bajo su bigote y llevaba una pequea barba rizada, de color avellana.
-Guapo mozo! -dijo Pencroff-. Si supiramos su lengua, le podramos hablar.
-De veras, amo, vamos a tomarlo por criado? -pregunt el negro.
-S, Nab -contest sonriendo el ingeniero-, pero no seas celoso.
-Yo espero que ser un excelente servidor -aadi Harbert-. Parece joven; su educacin ser fcil y no nos veremos obligados para someterlo a emplear la fuerza ni arrancarle los caninos, como se hace en tales circunstancias. Lo aceptar porque seremos buenos con l.
-Lo seremos -aadi Pencroff, que haba olvidado toda su clera contra los bromistas. Despus, acercndose al orangutn, le dijo: -Y bien, muchacho, cmo va?
El orangutn respondi con un gruido, que no demostraba demasiado mal humor.
-Quieres formar parte de la colonia? -pregunt el marino-. Quieres entrar al servicio del seor Smith?
Nuevo gruido aprobador del mono. -Y te contentars con la comida por todo salario? Tercer gruido afirmativo.
-Su conversacin es un poco montona -observ Geden Spilett.
-Bueno -replic Pencroff-, los mejores criados son los que hablan menos; y, adems, ste no exige salario. Entiendes, muchacho? Para empezar no te daremos salario, pero ms adelante lo doblaremos si estamos contentos de ti.
As la colonia se acrecent con un nuevo individuo, que deba prestarle ms de un servicio. En cuanto al nombre que haba de darse a aquel mono, el marino quiso que, en memoria de otro que l haba tenido, fuese llamado Jpiter, y Jup por abreviacin.
Y as, sin ms ceremonias, maese Jup fue instalado en el Palacio de granito.
7. Puente sobre el ro y animales de tiro
Los colonos de la isla Lincoln haban reconquistado su domicilio sin haber abierto el antiguo conducto, lo cual les ahorr trabajos de albailera. Fue para ellos una verdadera dicha que en el momento en que se disponan a realizar su proyecto, la bandada de monos hubiese cogido un miedo tan repentino como inexplicable, que la haba arrojado del Palacio de granito. Aquellos animales haban presentido el asalto que se les iba a dar por otro conducto? Era la nica manera de interpretar su movimiento de retirada.
Durante las ltimas horas de aquel da los cadveres de los monos fueron trasladados al bosque y enterrados all; despus, los colonos se ocuparon en reparar el desorden causado por los intrusos, desorden y no deterioro, porque, si haban desordenado los muebles de los cuartos, al menos nada haban roto. Nab encendi sus hornillos y las reservas de la despensa suministraron una comida sustanciosa, a la cual todos hicieron gran honor.
Jup no fue olvidado y comi con apetito piones y races de rizomas, pues recibi una provisin abundante. Pencroff le haba desatado los brazos, pero juzg conveniente dejarle las ligaduras de las piernas hasta que pudiera contarse con su resignacin.
Antes de acostarse, Ciro Smith y sus compaeros, sentados alrededor de la mesa, discutieron algunos proyectos, cuya ejecucin era urgente. Los ms importantes y de mayor urgencia eran el tendido de un puente sobre el ro de la Merced, para poner la parte meridional de la isla en comunicacin con el Palacio de granito; despus, el establecimiento de una dehesa o campo destinado a los muflones y otros animales de lana, que convena capturar.
Como se ve, estos dos proyectos tendan a resolver la cuestin de los vestidos, que era entonces la ms seria. El puente facilitara la traslacin del globo, que suministrara lienzo, y el prado deba contener los animales, cuya lana proporcionara los vestidos de invierno.
Respecto al prado, la intencin de Ciro Smith era establecerlo en las fuentes del arroyo Rojo, donde los rumiantes encontraran pastos, que les proporcionaran un alimento fresco y abundante. El camino entre la meseta de la Gran Vista y las fuentes del arroyo estaba abierto en gran parte y con un carro mejor acondicionado que el primero sera el transporte ms fcil, sobre todo si se lograba capturar algn animal de tiro.
Pero si no haba ningn inconveniente en que el prado estuviera apartado del Palacio de granito, no suceda lo mismo respecto del corral, sobre el que Nab llam la atencin de los colonos. Era preciso, en efecto, que las aves estuviesen al alcance del jefe de cocina, y ningn sitio pareci ms favorable para el establecimiento del susodicho corral que las orillas del lago, que confinaba con el antiguo conducto de desage. Las aves acuticas se habituaran lo mismo que las dems, y la pareja de tinames, cazada en la ltima excursin, servira para un primer ensayo de domesticacin.
Al da siguiente, 3 de noviembre, comenzaron las obras para la construccin del puente, en cuya importante tarea se emplearon todos los brazos. Los colonos, transformados en carpinteros y llevando sobre los hombros sierras, hachas, escoplos y martillos, bajaron a la playa.
Pencroff hizo una reflexin:
-Y si durante nuestra ausencia le vinieran ganas a maese Jup de retirar esa escalera que con tanta cortesa nos envi ayer? -Sujetmosla por su extremo inferior -contest Ciro Smith.
Hicieron esto por medio de dos pilotes derechos slidamente hundidos en la arena, y despus los colonos subieron por la orilla izquierda del Merced y llegaron al recodo formado por el ro. Se detuvieron para examinar el sitio donde deba echarse el puente, y convinieron que all era el mejor.
En efecto, desde aquel punto al puerto del Globo, descubierto el da antes en la costa meridional, no haba ms que unas tres millas y media, y sera fcil abrir entre uno y otro punto un camino por donde pudieran pasar carros, que haran las comunicaciones ms fciles entre el Palacio de granito y el sur de la isla.
Ciro Smith comunic a sus compaeros el proyecto que meditaba haca algn tiempo y que era muy ventajoso y fcil de ejecutar. Se trataba de aislar completamente la meseta de la Gran Vista, para ponerla al abrigo de todo ataque de cuadrumanos o de cuadrpedos. De esta manera el Palacio de granito, las Chimeneas, el corral y toda la parte superior de la meseta, destinada a la siembra de grano, quedaran protegidos contra las depredaciones de los animales.