Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «La isla misteriosa». Краткое содержание книги:

La isla misteriosa
1 ... 48 49 50 51 52 53 54 55 56 ... 142
Перейти на страницу:

La piragua sigui, pues, la costa a distancia de dos cables, evitando los escollos de que aquel paraje estaba sembrado y que la marea ascendente comenzaba a cubrir. La muralla iba deprimindose desde la desembocadura del ro hasta la punta. Era una aglomeracin de rocas de granito caprichosamente distribuidas, muy diferentes de la cortina que formaba la meseta de la Gran Vista y de un aspecto muy agreste. Pareca que se haba descargado un enorme carro de piedras. No haba vegetacin alguna en aquella punta agudsima, que se prolongaba por espacio de dos millas, a contar desde el bosque, semejante al brazo de un coloso saliendo de una manga de verdor.

La piragua, impelida por los dos remos, avanzaba sin trabajo. Geden Spilett, con el lpiz en una mano y el cuaderno en la otra, sacaba el dibujo de la costa a grandes rasgos. Nab, Pencroff y Harbert conversaban examinando aquella parte de sus dominios, nueva para ellos; y a medida que la piragua bajaba hacia el sur, pareca que los dos cabos Mandbula cambiaban de lugar y cerraban ms estrechamente la baha de la Unin.

Ciro Smith no hablaba, miraba y, a juzgar por la desconfianza pintada en su rostro, pareca observar algn pas extrao.

Al cabo de tres cuartos de hora de navegacin, la piragua haba llegado al extremo de la punta y Pencroff se preparaba a doblarla, cuando Harbert, levantndose, seal con la mano un punto negro, diciendo:

-Qu es aquello que se ve all en la playa?

Todos miraron hacia el punto indicado por Harbert.

-Es verdad -dijo el periodista-, all hay algo. Parecen restos de naufragio arrojados por el mar a la costa y medio sepultados en la arena. -Ah! -exclam Pencroff-, ya veo lo que es.

-Qu? -pregunt Nab.

-Barriles, barriles quiz llenos! -contest el marino. -Ala orilla, Pencroff! -grit Ciro Smith.

Despus de unos cuantos golpes de remo, la piragua toc tierra en una pequea ensenada y los pasajeros saltaron a la playa.

Pencroff no se haba engaado. Dos barriles aparecieron medio hundidos en la arena, pero slidamente atados a un cajn, que, sostenido por ellos, haba flotado sin duda hasta el momento de encallar en la orilla.

-Habr habido algn naufragio en estos parajes de la isla? -pregunt Harbert. -Evidentemente -contest Geden Spilett.

-Pero qu hay en ese cajn? -exclam Pencroff, posedo de una impaciencia muy natural-. Est cerrado y no tenemos con qu romper la tapa. Con una buena piedra

El marino levant una piedra e iba a dar un fuerte golpe con ella en el cajn, cuando el ingeniero le detuvo diciendo:

-Pencroff, puede usted moderar su impaciencia por una hora?

-Pero, seor Ciro, considere que tal vez dentro de este cajn hay todo lo que necesitamos.

-Pronto lo sabremos, Pencroff -repuso el ingeniero-; pero no rompa ese cajn, puede sernos til; llevmoslo al Palacio de granito, donde podremos abrirlo fcilmente sin romperlo. Est preparado para viajar y, puesto que ha flotado hasta aqu, podr flotar un poco ms hasta la desembocadura del ro.

-Tiene usted razn, seor Ciro. Iba a hacer un disparate, pero no siempre es uno dueo de s mismo.

El consejo del ingeniero era prudente. La piragua probablemente no habra podido llevar los objetos contenidos en aquel cajn, que deba ser pesado, pues se haba juzgado necesario sostenerlo a flote por medio de dos barriles vacos. Vala ms remolcarlo hasta el Palacio de granito.

Pero de dnde venan aquellos despojos? Era una cuestin de suma importancia. Ciro Smith y sus compaeros miraron atentamente alrededor y recorrieron la playa en un radio de muchos centenares de pasos; pero no se present a su vista ningn otro objeto extrao a los lugares que recorran. Examinaron el mar: Harbert y Nab se subieron encima de una roca elevada, pero el horizonte estaba desierto; nada se vea, ni un buque desamparado, ni una vela.

Sin embargo no haba duda que haba ocurrido un naufragio. Este incidente tena alguna conexin con el del grano de plomo? Quizs algunos nufragos haban tomado tierra en otro punto de la isla y estaban todava en ella? De todos modos, pensaron los colonos que estos nufragos no podan ser piratas malayos, porque aquellos despojos eran americanos o europeos.

Volvieron todos adonde estaba el cajn, que meda cinco pies de largo y tres de ancho. Era de madera de encina y estaba cuidadosamente cerrado y forrado de cuero duro, mantenido por clavos de cobre. Los dos grandes barriles hermticamente tapados, y vacos segn indicaba el sonido, estaban atados a los lados del cajn por medio de fuertes cuerdas anudadas con nudos que Pencroff calific inmediatamente de "nudos de marinero". El cajn pareca hallarse en un estado de conservacin perfecto, lo cual se explicaba por el hecho de haber chocado contra la arena donde haba encallado y no contra escollos; y aun afirmarse, bien examinado, que no haba estado mucho tiempo en el mar ni tampoco en la playa. El agua no pareca haber penetrado dentro y los objetos que contena deban estar intactos.

Era evidente que aquel cajn haba sido arrojado al mar desde un buque desamparado que correra hacia la costa y que los pasajeros, con la esperanza de que llegara a la playa y lo podran recoger despus, haban tomado la precaucin de aligerar su peso por medio de un aparato flotante.

-Vamos a remolcarlo hasta el Palacio de granito -dijo el ingeniero-y all haremos el inventario de lo que contenga; despus, si descubrimos en la isla algunos de los presuntos nufragos que hayan sobrevivido a la catstrofe, lo entregaremos a sus dueos. Si no hallamos a nadie

-Nos lo apropiaremos! -exclam Pencroff-. Pero, Dios mo, qu habr ah dentro?

La marea comenzaba a llegar hasta los despojos, que evidentemente deba flotar en plena mar. Se desat una de las cuerdas que sujetaban los barriles, la cual sirvi de amarra para unir el aparato flotante a la piragua. Despus Pencroff y Nab cavaron la arena con sus remos para facilitar el movimiento del cajn, y pronto la piragua, llevndolo a remolque, comenz a doblar la punta, a la cual se dio el nombre de Punta del Pecio, por los despojos encontrados en ella.

El remolque fue pesado: los barriles apenas podan sostener la caja a flor de agua, por lo cual el marino tema que se desatara y se fuese a fondo. Mas por fortuna sus temores no se consumaron y hora y media despus de su partida, tiempo que fue necesario para recorrer la distancia de tres millas, la piragua se detena en la playa delante del Palacio de granito.

Canoa y despojos fueron depositados sobre la arena y, como el mar se retiraba, no tardaron en encontrarse en seco. Nab fue en busca de herramientas para abrir el cajn, para que se estropease lo menos posible, y despus se procedi a su inventario.

El marino comenz por desatar los dos barriles, que, como es de suponer, hallndose en buen estado, podan ser muy tiles; despus se forzaron las cerraduras con un cortafro y se alz inmediatamente la tapa. El cajn estaba forrado de cinc y dispuesto para que los objetos que contena se salvaran de la humedad.

-Ah! -exclam Nab-. Habr conservas dentro? -Me parece que no -dijo el periodista. -Si hubiese -murmur el marino a media voz. -Qu? -pregunt Nab, que le oy.

-Nada.

Recortaron la capa de cinc en toda su longitud y, recogidas ambas mitades sobre los costados del cajn, se fueron sacando y depositando sobre la arena varios objetos de diferente naturaleza. A cada nuevo objeto, Pencroff lanzaba nuevos hurras, Harbert palmoteaba y Nab bailaba como un negro. Haba libros, capaces de volver loco de alegra a Harbert, y utensilios de cocina, que Nab habra cubierto de besos de buena gana.

Los colonos experimentaron gran satisfaccin, porque el cajn contena tiles, armas, instrumentos, ropas y libros. Vase su nomenclatura, tal como fue anotada en el cuaderno de Geden Spilett. Herramientas 3 navajas de varias hojas. 2 limas.

2 hachas para cortar lea.

3 martillos.

2 hachas de carpintero.

3 barrenas.

3 cepillos de carpintero. 2 taladros. 2 azuelas.

1 ... 48 49 50 51 52 53 54 55 56 ... 142
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)