Placer Y Trabajo
- Автор: D'alessandro. Jaquie
- Язык: испанский
- Жанр: Современные любовные романы
Электронная книга - «Placer Y Trabajo». Краткое содержание книги:
Los ejecutivos de publicidad Matt Davidson y Jilly Taylor tenían dos cosas en común: ambos odiaban perder y se deseaban el uno al otro. Pero ninguno de los dos estaba dispuesto a arriesgar el ascenso por rendirse a la atracción que sentían. No contaban con que su jefe les encargara llevar la misma cuenta… y dormir en el mismo hotel. Aquello estaba al rojo vivo, tanto laboral como sentimentalmente, y pronto se dieron cuenta de que no podían centrarse en el trabajo…
– No me des las gracias antes de abrirla.
Cuando por fin la abrió, Jillian se llevó una gran sorpresa: estaba llena de bombones de chocolate de todo tipo, y sobre todos ellos se leía una frase: «¿Quieres casarte conmigo?»
Jilly cerró los ojos durante unos segundos, asombrada y emocionada al mismo tiempo. Aquel era el hombre más generoso, tierno, romántico, dulce, apasionado y maravilloso que había conocido en toda su vida.
Carraspeó, tan emocionada que temía no poder hablar y dijo:
– Parece que le gusto mucho al pastelero de esa tienda.
– Eso no lo ha escrito el pastelero. ¡He sido yo! -protestó.
– Lo sé, lo sé, sólo era una broma…
– ¿Sabes lo que me costó hacerlo? Me puse perdido de chocolate, se me quemó la sartén varias veces y me quemé. Mira, todavía tengo una marca en el índice -declaró mientras se la enseñaba-. Pero lo peor de todo es que todavía no me has contestado.
– Hay una cosa que sigo sin comprender: ¿por qué has dicho antes que no querías seguir manteniendo nuestra relación?
– Yo no he dicho eso. He querido decir que no quiero que sigamos con una simple aventura, que quiero mucho más que eso. Quiero que nos casemos. Quiero que seamos marido y mujer. ¿Te casarás conmigo?
– Sí, por supuesto que sí. Me casaré contigo -dijo sin dudarlo.
Matt la abrazó entonces y se besaron durante un buen rato. Después, se apartaron un momento y él añadió:
– Hay algo más en el fondo de la bolsa. Jilly se inclinó y sacó una ramita fresca de muérdago.
– Vaya, parece que al final voy a poder reclamar mi premio…
– ¿Y qué quieres?
– Quiero que tú, yo y el muérdago nos vayamos a mi dormitorio y veamos qué clase de travesuras navideñas se nos ocurren.
Matt fingió que no estaba seguro de querer aceptar el ofrecimiento.
– Si podemos llevar los bombones… -Claro que sí. ¿Trato hecho, entonces? -preguntó con alegría. -Trato hecho, amor mío.
Jacquie D’Alesandro