Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Vidas soñadas». Краткое содержание книги:

Willow y Mike no podían saber quién de los dos se sentía más aliviado después de dejarse plantados en el altar el uno al otro. Después de pensarlo fríamente, se decidieron por sus carreras profesionales y dejaron la boda a un lado…
Pero cuando en su huída Mike se encontró con Willow en una gasolinera de la autopista, se dio cuenta de que se amaban y de que tendrían que solucionar sus problemas en vez de salir corriendo. No sabía cómo, pero Mike tenía que recuperar a su novia, convencerla de que estaban hechos el uno para el otro… y esta vez esperarla en el altar.
1 ... 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
Перейти на страницу:

Jake levantó la brocha, en un gesto de rendición.

– Lo que tú digas. De hecho, si sale bien, me ofrezco a ser el padrino de vuestro primer hijo.

– ¿Y si sale mal? -preguntó Mike, que había entendido el reto.

– Puede que te pida que me devuelvas el favor… -Mike no se lo pensó dos veces y lo empujó contra la pared-. ¡Oye, la pintura!

– Tú preocúpate de la pintura, que yo me ocuparé de Willow.

Sujeto contra la pared, Jake sonrió.

– Buenos reflejos. Es una pena que tu cerebro no trabaje a la misma velocidad.

– ¿Qué?

Mike se dio cuenta entonces de que, al empujarlo, había destrozado la pintura fresca de la pared.

– Solo era una broma, Mike. Yo no soy de los que se casan.

– Lo siento.

Pero Emily estaba sonriendo. Mike no podía entender por qué encontraba aquello tan divertido.

– No lo sientas. Me encanta cuando un hombre no tiene miedo de mostrar lo que siente por una mujer.

– Pero no olvides hacérselo saber a Willow -advirtió Jake-. Y lo de ser padrino lo digo en serio. No me gusta el matrimonio, pero me encantan los niños.

La reacción de Mike ante la imagen de Willow con un hijo suyo en los brazos fue tan abrumadora que no pudo contestar. En lugar de hacerlo, fue a la cocina y pasó el resto de la tarde colocando estanterías y pensando en lo que Willow le había dicho. Intentando encontrar la fórmula para que los dos tuvieran lo que deseaban y pudieran estar juntos. Preguntándose qué sentía ante la idea de tener un hijo. Pero antes de eso, necesitaría un par de años para establecerse del todo.

Podía esperar, pensó.

No, de eso nada.

Capítulo 8

– Las estanterías han quedado estupendas, Mike -dijo Willow, dejando las bolsas que llevaba en la mano-. ¿Has terminado?

– Solo hay que pintarlas. Lo haré mañana, mientras tú estás en Londres.

Willow miró alrededor.

– ¿Dónde está todo el mundo?

– Jake Hallam tenía una cita -explicó Mike. Y podía ser cierto. Al fin y al cabo, Hallam era un tipo muy atractivo-. Y Emily se ha marchado, agotada -eso era verdad-. Así que le he dado una chocolatina y la he mandado a casa. Pero no te preocupes, hay otra en la nevera. ¿Has encontrado algo para impresionar a tu nuevo jefe?

– Eso ha sido fácil. Pero luego he tenido que buscar zapatos, ropa interior…

– ¿Ropa interior? Pensé que ya habías conseguido el trabajo… ¡Oye, que era una broma! -exclamó Mike, cuando Willow le lanzó una cuchara que encontró a mano-. No, en serio. Lo primero que yo hago después de comprarme un traje, es comprarme ropa interior…

Willow soltó una carcajada que le hizo desear abrazarla y no soltarla nunca.

– Sarah es estupenda. Y después, Amy nos preparó un té de tila y miel. Muy relajante. Es… un poco rara, ¿no?

– Desde luego. ¿Tienes hambre?

– No mucho. Pero me apetece una copa de vino -contestó ella, abriendo la nevera para sacar la botella y una chocolatina que compartió con Mike-. Qué rico.

– Se supone que eso era el postre.

– No te preocupes, comeré más después de cenar -sonrió Willow, tomando sus bolsas y dirigiéndose a la escalera-. ¿Por qué no abres la botella mientras yo voy a dejar esto en mi habitación? Podemos tomar una copa de vino mirando las estrellas.

– ¿Y encender las velas de Amy?

Las velas se encendían para crear un ambiente romántico, pensó Willow. Pero lo que ellos debían hacer era encender todas las luces de la casa para iluminar cada rincón de su relación.

– No creerás que va a irse la luz, ¿verdad? -preguntó, para no tener que contestar.

– No lo creo. Estamos en verano y hace una noche preciosa. Solo se va la luz en invierno, cuando está nevando y tienes que salir fuera para cambiar los fusibles.

– Claro, es verdad. Amy debe haberse equivocado.

Mike notó la decepción que había en sus palabras y le gustó. Amy había dicho que necesitarían las velas y ellos habían asumido que se refería a un corte de luz. Pero lo que ella había querido decir era que «las necesitarían».

¿Amy equivocada?

– No lo creo, cariño -murmuró, mientras Willow subía por la escalera-. No lo creo.

Willow estaba mirando el traje que había comprado para su entrevista con Toby Townsend. La falda era corta, la chaqueta larga, un traje de mujer inteligente. Lo dejaría impresionado.

Estupendo.

Aquella era la oportunidad de su vida. Su carrera iba bien. Era el resto de su vida lo que iba mal.

Se había duchado y estaba secándose el pelo frente a la ventana, esperando que las nubes doradas la inspirasen. Pero la vida no era así. Si uno dejaba que la vida dependiera de los sueños, estaba perdido.

Hacer planes era lo que convertía los sueños en realidad.

Y ella tenía un plan. No era perfecto, pero quizá Mike estaría preparado para darle una oportunidad. Willow se peinó un poco y bajó la escalera.

La cocina estaba vacía. La botella de vino no estaba por ninguna parte.

– ¿Mike?

Nada.

Willow abrió la nevera. La comida también había desaparecido. Incluso el chocolate. ¿Estaría jugando al escondite? Sonriendo, tomó el móvil y le mandó un mensaje:

¿Dónde estás, Mike?

No tuvo que esperar mucho para recibir respuesta.

Me tendrás si me encuentras.

Promesas, promesas.

Dame una pista.

Sigue a tu nariz.

¿Su nariz? Las velas. Willow miró alrededor, pero la caja de las velas también había desaparecido. Salió a la puerta y vio una vela en el suelo. Olía a jazmín, para alejar las emociones negativas.

Aunque no había nada negativo en sus sentimientos por Mike. Estaba completamente segura de que lo quería. Unos metros más adelante, había otra vela y una tercera a la entrada del jardín.

No había entrado nunca, pero Emily se lo había mostrado desde la ventana.

Cuando Willow abrió la verja de madera, le llegó el olor a hierba fresca.

¿Caliente?

Dímelo tú.

Muy caliente, desde luego. Cada vez más. Willow tomó otra vela, aquella con olor a rosa, para la armonía emocional. Entre Mike y ella había poca armonía últimamente, desde luego. Pero en aquel momento, todo parecía estar muy claro. El teléfono volvió a sonar.

¿Y bien?

Willow sonrió. Mike se estaba impacientando. Le gustaba. Le gustaba mucho.

Muy caliente.

Las velas la llevaron hasta un pequeño estanque. Mike estaba sentado con la espalda apoyada en un viejo sauce, cuyas hojas colgaban sobre el agua. Tenía los ojos cerrados.

– ¿Por qué has tardado tanto?

– Llegar hasta aquí es la mitad de la diversión, Mike. La anticipación, la espera.

– Eso suena muy prometedor -sonrió él, abriendo los ojos.

Willow se dejó caer a su lado.

– ¿Tienes cerillas?

Mike sacó una caja del bolsillo.

– Estoy preparado para todo.

Caliente. Muy caliente. Ardiendo.

Mike tomó una cerilla, la encendió y se tumbó sobre la hierba para encender las velas y meterlas en el agua.

Ella se tumbó a su lado, con la caja de cerillas e la mano. El agua estaba fría, el aroma de las velas era dulce y embriagador. Mike encendió todas las velas y las empujó hacia el centro del estanque.

– Mágico -dijo ella.

– ¿Has pedido un deseo?

– No. ¿Y tú?

– Yo prefiero pensar que controlo mi destino. ¿Te apetece una copa?

Mike le mostró la botella y un par de vasos de cristal.

– ¿Vasos de verdad?

– Los he traído de casa. Estaba harto de los de plástico.

Willow tomó un sorbo de vino, mientras observaba las velas flotando en el agua.

1 ... 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)