Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «La isla misteriosa». Краткое содержание книги:

La isla misteriosa
1 ... 124 125 126 127 128 129 130 131 132 ... 142
Перейти на страницу:

Y las desempeaba perfectamente el diestro cuadrmano.

Durante los siete meses que transcurrieron desde las ltimas investigaciones realizadas alrededor de la montaa y durante el mes de septiembre, en que volvieron los das buenos, no hubo ocasin de hablar del genio de la isla, porque su accin no se manifest en ninguna circunstancia. Es verdad que habra sido intil, porque ningn incidente vino a poner a prueba a los colonos.

Ciro Smith observ que si las comunicaciones entre el desconocido y los habitantes del Palacio de granito se haban establecido alguna vez por medio del pozo y si el instinto de Top, por decirlo as, las haba presentido, nada ocurri en aquel perodo que autorizase esta conjetura. Los ladridos del perro haban cesado completamente, lo mismo que los temores del orangutn. Los dos amigos, porque efectivamente lo eran, no andaban ya alrededor del pozo, no ladraban ni gruan de aquella singular manera que desde el principio haba llamado la atencin del ingeniero. Pero poda ste asegurar que no se le presentara de nuevo el enigma y que jams llegara a poseer la clave? Poda afirmar que no se reproducira alguna circunstancia que volviese a poner en escena al misterioso personaje? Quin sabe lo que reservaba el porvenir!

En fin, el invierno pas, pero, en los primeros das que marcaron la vuelta de la primavera, ocurri un hecho cuyas consecuencias podan ser graves. El 7 de septiembre, Ciro Smith, observando la cima del monte Franklin, vio una columna de humo sobre el crter, cuyos primeros vapores se proyectaban en el aire.

15. Un telegrama conduce a los colonos ante el "capitn Nemo"

Los colonos, advertidos por el ingeniero, haban suspendido sus trabajos y contemplaban en silencio la cima del monte Franklin

El volcn se haba reanimado y los vapores haban penetrado en la capa mineral acumulada en el fondo del crter. Pero los fuegos subterrneos produciran alguna erupcin violenta? Esta era una eventualidad acerca de la cual nada poda pronosticarse.

Sin embargo, aun admitiendo la hiptesis de una erupcin, era probable que no fuera muy daosa para el conjunto de la isla. No siempre son desastrosos los derramamientos de materias volcnicas y la isla haba estado sometida a estas pruebas, como lo demostraban las corrientes de lava que surcaban las laderas septentrionales de la montaa. Adems, la forma del crter, la boca abierta en su borde superior deban

proyectar la expansin de lava hacia las partes estriles de la isla y en direccin opuesta a las frtiles.

Sin embargo, lo pasado no era una garanta segura del porvenir. Con frecuencia en la cima de los volcanes se cierran antiguos crteres y se abren otros nuevos, hechos que se han producido en los dos mundos, en el Tena, en Popocatpetl, en Orizaba; y en vsperas de una erupcin hay motivo para temerlo todo. Bastaba un terremoto, fenmeno que acompaa alguna vez a las expansiones volcnicas, para que se modificara la disposicin interior de la montaa y se abrieran nuevas vas a las lavas incandescentes.

Ciro Smith explic todo esto a sus compaeros y, sin exagerar la situacin, les dio a conocer el pro y el contra.

De todos nodos, nada poda hacerse. El Palacio de granito no pareca amenazado, a no ser que un temblor de tierra conmoviese el suelo. Pero la dehesa corra peligro, si se llegaba a abrir algn nuevo crter en las pendientes meridionales del monte Franklin.

Desde aquel da los vapores no dejaron de coronar la cima de la montaa y aun pudo observarse que aumentaban tanto en altura corno en espesor, sin que se levantase llama alguna entre sus gruesas volutas. El fenmeno se concentraba todava en la parte inferior de la chimenea central.

Entretanto, con los buenos das se reanudaron los trabajos. Apresurbase todo lo posible la construccin del buque y, aprovechando el salto de agua de la playa, Ciro Smith estableci una serrera hidrulica, que convirti ms rpidamente los troncos de rboles en tablas y vigas. El mecanismo de este aparato era tan sencillo como los que funcionan en las rsticas sierras de Noruega. No se trata de obtener ms que dos movimientos: uno horizontal para la pieza de madera, y otro vertical para la sierra, y el ingeniero lo consigui por medio de una rueda, dos cilindros y poleas convenientemente dispuestas.

A finales de septiembre el armazn del buque, que deba llevar aparejo de goleta, se levantaba en el arsenal. Las cuadernas estaban casi enteramente terminadas y, mantenidos todos sus pares por una cintura provisional, podan apreciarse ya las formas de la embarcacin. Aquella goleta, fina en popa y ancha en la proa, sera, sin duda alguna, apta para hacer una larga travesa en caso necesario; pero la colocacin de los tablones de forro, de las vagras y del puente exiga todava mucho tiempo. Afortunadamente haba podido salvarse la clavazn del antiguo brick despus de la explosin submarina. De los tablones y curvas mutilados, Pencroff y Ayrton haban arrancado los pernos, cabillas y una gran cantidad de clavos de cobre. Era trabajo ahorrado a los herreros, pero los carpinteros tenan todava mucho que hacer.

Tuvieron que interrumpirse por espacio de una semana las obras de construccin para atender a las tareas de la recoleccin y almacenaje de las diversas cosechas que abundaban en la meseta de la Gran Vista. Pero terminadas estas tareas, consagraron todos los instantes a la construccin de la goleta.

Cuando llegaba la noche, los trabajadores estaban verdaderamente extenuados de cansancio. Con el fin de no perder tiempo, haban modificado las horas de la comida: coman a las doce y cenaban cuando les faltaba la luz del da. Entonces suban al Palacio de granito e iban pronto a la cama.

Algunas veces, sin embargo, la conversacin, cuando recaa sobre algn punto interesante, retrasaba la hora del sueo. Los colonos, dando rienda a su imaginacin, hablaban del porvenir, de los cambios que liara en su situacin un viaje de la goleta a las tierras ms cercanas. Pero en medio de estos proyectos dominaba siempre el pensamiento de un regreso ulterior a la isla Lincoln. Jams abandonaran aquella

colonia, fundada con tanto trabajo y buen xito, y la cual, por efecto de las comunicaciones con Amrica, recibira un nuevo desarrollo. Pencroff y Nab esperaban concluir en ella sus das.

-Harbert -deca el marino-, verdad que no abandonars jams la isla Lincoln? -Jams, Pencroff, sobre todo si t te decides a quedarte en ella.

-Por descontado, hijo mo -responda Pencroff-, te esperar. Me traers a tu mujer y tus hijos y har de tus pequeos famosos jeques.

-Convenido -replicaba Harbert, riendo y ruborizndose a la vez.

-Y usted, seor Ciro -continuaba Pencroff entusiasmado-, usted ser siempre el gobernador de la isla! A propsito, cuntos habitantes podr mantener? Diez mil por lo menos!

Conversando as dejaban hablar a Pencroff y, de proyecto en proyecto, el periodista acababa por fundar un peridico, el "New Lincoln Herald".

As es el corazn del hombre. El deseo de ejecutar obras de larga duracin, que le sobrevivan, es la seal de su superioridad sobre todo lo que existe en el mundo. Es su dominacin, es la justicia en el mundo entero.

Despus de todo, quin sabe si Jup y Top no tenan tambin su pequea ilusin acerca del futuro?

Ayrton, silencioso, se deca interiormente que querra volver a ver a lord Glenarvan y mostrarse rehabilitado a los ojos de todos.

Una tarde, el 15 de octubre, la conversacin, transcurrida entre hiptesis, se haba prolongado ms de lo acostumbrado. Eran las nueve de la noche y largos bostezos mal disimulados anunciaban la hora del sueo. Pencroff acababa de levantarse para dirigirse hacia su cama, cuando el timbre elctrico situado en la sala son.

Todos estaban all: Ciro Smith, Geden Spilett, Harbert, Ayrton, Pencroff y Nab. No haba ninguno de los colonos en la dehesa.

Ciro Smith se levant. Sus compaeros se miraron unos a otros, creyendo haber odo mal. -

-Qu quiere decir esto? -exclam Nab-. Llama el diablo? Nadie contest.

1 ... 124 125 126 127 128 129 130 131 132 ... 142
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)