Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
Cuerpo de Muerte - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Cuerpo de Muerte

Электронная книга - «Cuerpo de Muerte». Краткое содержание книги:

Thomas Lynley vuelve de su permiso tras la muerte de su mujer porque su equipo no se fía de la capacidad de la nueva jefe del departamento, la inspectora Isabelle Ardery, cuyo estilo a la hora de liderarlos parece molestar a todos y cada uno de los componentes del equipo. El conflicto empieza cuando se encuentra el cadáver de una mujer apuñalada en un aislado cementerio de Londres. Mientras que Lynley empieza sus pesquisas en la ciudad de Londres, sus anteriores colegas Barbara Havers y Winston Nkata siguen la pista hacia el sur de la ciudad. Allí descubrirán que las pistas se dirigen hacia el hermoso bosque llamado New Forest. Lo que no saben es que más de un oscuro secreto acecha en el bosque y que la investigación va a llevarlos a un final que es tan sorprendente como terrible.
1 ... 70 71 72 73 74 75 76 77 78 ... 185
Перейти на страницу:

Quería culpar a Gordon Jossie por lo que le había pasado a su hermana. Sabía que la había estado buscando. Jemima se lo había dicho, aunque no le había dicho cómo lo sabía; así que en aquel momento pensó que sólo podría tratarse de otra de sus fantasías. Pero si Gordon Jossie «había» estado buscando a Jemima y la había encontrado, podría haber viajado a Londres y…

El porqué era el problema. Ahora Jossie tenía otra amante. Y también Jemima, si era verdad lo que le había contado. Entonces, ¿qué sentido tenía? ¿El perro que no come ni deja comer? Sabía que esas cosas ocurrían. Un tío es rechazado, encuentra a otra mujer, pero no puede quitarse de la cabeza a la primera. Entonces decide que la única manera de eliminar de su mente los recuerdos asociados a ella es eliminándola para poder seguir adelante con la mujer que la ha reemplazado. Jemima había sido, según propia confesión de Jossie y a pesar de su edad, su primera amante. Y ese primer rechazo es siempre el peor, ¿verdad?

Esos ojos suyos detrás de las gafas oscuras, pensó Robbie. El hecho de que tuviese tan poco que decir. Jossie trabajaba duro, pero ¿qué significaba eso? El centro de atención colocado en un objetivo -la construcción de su negocio- podía desplazarse fácilmente hacia otra cosa.

Robbie pensó todo esto mientras viajaba hacia Ringwood. Se enfrentaría a Jossie, decidió, pero aquél no era el momento. Quería verle sin que estuviese acompañado por la mujer que había reemplazado a Jemima.

Ringwood fue difícil de sortear. Robbie llegó desde Hightown Hill. Esto le obligó a pasar por delante del abandonado local del Cupcake Queen, cuya visión no podía soportar. Aparcó el Land Rover no muy lejos de la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo, que dominaba la plaza del mercado desde una pequeña colina donde se alzaba entre antiguas sepulturas. Desde el aparcamiento, Robbie podía oír el ruido permanente e incluso oler los gases de los tubos de escape de los camiones que circulaban por la carretera de circunvalación de Ringwood. Desde la plaza del mercado alcanzaba a ver las flores brillantes en el cementerio de la iglesia y las fachadas lavadas a mano de los edificios georgianos a lo largo de la calle principal. Era allí donde Gerber & Hudson Graphic Design tenía su pequeño grupo de oficinas, encima de una tienda llamada Food for Thought. Le dijo a Frank que se quedara en la entrada y subió las escaleras.

Robbie encontró a Meredith Powell sentada delante de su ordenador, en el proceso de crear un póster para un estudio de danza infantil en la ciudad. No era, él lo sabía, el trabajo que Meredith quería. Pero, a diferencia de Jemima, ella siempre había sido una persona realista y, como madre soltera que se había visto obligada a vivir en la casa de sus padres para poder ahorrar dinero, sabía muy bien que su sueño de diseñar telas no era un objetivo que pudiese alcanzar en un futuro cercano.

Cuando vio a Robbie, Meredith se levantó de su silla. Llevaba un caftán de brillantes colores veraniegos: lima intenso combinado con violeta. Hasta él podía darse cuenta de que esos colores no iban con ella. Era desgarbada y parecía fuera de lugar, igual que él. Ese pensamiento hizo que sintiera por ella una súbita y vergonzosa ternura.

– ¿Podemos hablar, Merry? -dijo él. Meredith pareció leer algo en su rostro. Se acercó a una de las oficinas interiores, asomó la cabeza y habló brevemente con alguien. Luego se reunió con él. Robbie la llevó escaleras abajo y, una vez que estuvieron en la calle, pensó que la iglesia o el cementerio de la iglesia era el mejor lugar para decírselo.

Meredith saludó a Frank con un: «Hola, Frank», y el weimaraner agitó la cola y los siguió por la acera. Meredith miró a Robbie.

– Pareces… -dijo-. ¿Ha ocurrido algo, Rob? ¿Has tenido noticias de ella?

Él le dijo que sí. Había tenido noticias acerca de ella. Subieron la escalinata que llevaba al cementerio, pero allí hacía demasiado calor, pensó él, con el sol cayendo a plomo y ni un soplo de brisa. De modo que encontró un lugar con sombra para Frank debajo de un banco en el porche y llevó a Meredith al interior de la iglesia. Para entonces, ella ya le estaba preguntando:

– ¿Qué ocurre? Es algo malo. Puedo verlo. ¿Qué ha pasado?

La chica no lloró cuando él se lo explicó. En cambio, se dirigió a uno de los estropeados bancos de madera. Se sentó. Cruzó las manos sobre el regazo y, cuando él se puso junto a ella en el banco, le miró.

– Estoy terriblemente apenada, Rob -musitó-. Esto debe de ser horrible para ti. Sé lo que ella significa para ti. Sé que era… Ella lo es todo.

El hombre agitó la cabeza. No podía contestar. El interior de la iglesia estaba fresco, pero él aún sentía calor. Se maravilló cuando, junto a él, vio que Meredith temblaba.

– ¿Por qué se marchó? -La voz de Meredith estaba teñida de angustia. Él advirtió, sin embargo, que había hecho la pregunta como una forma más de esos «¿por qué?» universales. ¿Por qué ocurren esas cosas terribles? ¿Por qué la gente toma decisiones incomprensibles? ¿Por qué existe el mal?-. Por Dios, Rob. ¿Por qué se marchó? Amaba New Forest. No era una chica de ciudad. Apenas si pudo soportar el colegio en Winchester.

– Ella dijo…

– Sé lo que dijo. Tú me contaste lo que dijo. Y él también. -Se quedó un momento en silencio, pensando-. Todo esto tiene que ver con Gordon. Tal vez no el asesinato, pero sí parte de él. Una pequeña parte. Algo que todavía no somos capaces de ver o entender. De alguna manera. Una parte.

Y entonces comenzó a llorar. Fue en ese momento cuando cogió uno de los cojines de su soporte y lo colocó junto a las rodillas.

Al verla, creyó que se disponía a rezar; en cambio, comenzó a hablarle a él, pero con la cara vuelta hacia el altar, con sus retablos de ángeles tallados que alzaban sus escudos de cuadrifolio. Describían los instrumentos de la pasión. Interesante, pensó con impotencia, no tenían nada que ver con los instrumentos de defensa.

Meredith le contó que había investigado a la nueva pareja de Gordon, Gina Dickens, acerca de lo que le dijo…, sobre lo que estaba haciendo en esta parte de Hampshire. Nadie sabía nada acerca de ningún programa destinado a chicas en riesgo de exclusión, le dijo Meredith, y su voz sonaba amarga mientras le comunicaba las noticias. Ningún programa en el colegio en Brockenhurst, ningún programa en el distrito, ningún programa en ninguna parte.

– Ella miente -concluyó Meredith-. Conoció a Gordon hace mucho tiempo, puedes creerme, y quiso estar con él, y Gordon con ella. No fue suficiente con que lo hicieran en un hotel o algo por el estilo -Meredith dijo esto último con la amargura de una mujer que había hecho exactamente eso-, sin que nadie lo supiera. Ella quería más. Lo quería todo. Pero no podía conseguirlo con Jemima presente, verdad, de modo que consiguió que Gordon alejase a Jemima. Rob, esa mujer no es quien dice ser.

Robbie no sabía cómo responder. Todo le parecía poco verosímil. Se preguntó cuál era el verdadero propósito que había animado a Meredith a investigar a Gina Dickens y lo que decía hacer en Hampshire. Meredith se caracterizaba por no estar de acuerdo con todas aquellas personas que no podía entender y, en más de una ocasión a lo largo de los años de su amistad, Jemima había tenido conflictos con Meredith debido precisamente a esto, a la incapacidad de Meredith para entender por qué Jemima no podía simplemente no estar con un hombre, ya que Meredith era total y perfectamente capaz de hacerlo. Meredith no era una cazadora de hombres en serie; por lo tanto, en su opinión, Jemima tampoco lo era.

1 ... 70 71 72 73 74 75 76 77 78 ... 185
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)