Perdona Pero Quiero Casarme Contigo
- Автор: Моччиа Федерико
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Perdona Pero Quiero Casarme Contigo». Краткое содержание книги:
Alex y Niki están más enamorados que nunca, acaban de volver del faro en la isla de Blu donde han vivido días inolvidables. Niki se reencuentra con sus amigas, pero el grupo de las Ondas deberá afrontar grandes cambios que pondrán a prueba su amistad. Alex retoma su vida de siempre, sus viejos amigos. Ellos, Flavio, Enrico y Pietro han pasado de ser maridos serenos y seguros a tener que afrontar muchas difi cultades que han puesto en peligro sus matrimonios. Y ahora todas esta personas, hombres y mujeres de diferentes edades, cada uno a su manera se encuentran para refl exionar sobre el amor. Pues, ¿existe el amor? ¿Es cierta la crisis del séptimo año? ¿Tienen razón los que dicen que un amor no puede durar más de tres años? Y después, la pregunta más difícil: ¿un amor puede durar para siempre?
– Eh, ¿estás ahí? ¿Todo bien? Ha llegado la comida japonesa. Yo estoy a punto de empezar a comer.
– Está bien, voy en seguida…
Flavio sale poco después de su habitación, se dirige al cuarto de baño, se lava la cara, se la seca, se sienta delante de Pietro y se pone también él a comer.
– Está rico… aunque la tempura no es nada del otro mundo.
Flavio sonríe.
– Tengo la impresión de que al menos uno de los dos debería aprender a cocinar como es debido.
– Ya… -Pietro sonríe mientras se seca la boca-. ¿Recuerdas La extraña pareja?
– Sí, es genial.
– Pues bien, yo haré de Walter Matthau, el tipo que siempre está rodeado de un montón de mujeres y que incluso te las procura si quieres, y tú harás de Jack Lemmon, el que sabe cocinar…
– Me parece bien. -Flavio prueba otro pedazo de salmón-. Esto…, en cualquier caso siempre podemos seguir con el japonés: ¡el sashimi es fresquísimo y está delicioso!
Pietro sonríe.
– Sí, pero tenemos que encontrar otro. ¡La chica oriental que lo trajo era fea como un demonio!
Sesenta y ocho
Ha pasado cierto tiempo. Es la noche de San Valentín. La noche del amor, pero también de la diversión, de la música, de las palabras y de los eventos. Una noche artística. La noche de las grandes mentes.
– Hola, Alex, ¿por qué no me contestabas? -Niki se tapa la otra oreja para poder oír mejor su respuesta. En la sala reina una gran confusión.
– Perdona… Estamos cenando con el director y los demás, he puesto el teléfono en modo de vibración, y además lo he metido en la chaqueta que estaba sobre la silla, no lo he oído…
– Eh, demasiadas explicaciones… ¡Y precisamente hoy, que es San Valentín! A pesar de que, de todas formas, no habría querido celebrarlo porque me gusta ir contracorriente…, tú exageras… ¡y me preocupo!
Alex se levanta de la mesa.
– Perdonad… -Acto seguido se aparta y se dirige hacia un rincón del local donde poder hablar con más tranquilidad-. Escucha, cariño, ¿cómo puedes decir esas cosas? ¿Estás loca? Cómo se te ocurre… -Le gustaría añadir: «¡Después de lo que te he pedido! ¿Te das cuenta? ¡Te he pedido que te cases conmigo, cariño!», pero prefiere escuchar la respuesta de Niki.
– ¿Y eso qué tiene que ver?… ¡Siempre hay que pensar mal! Nunca hay que acomodarse… En cualquier caso, me gustaría saber dónde estás y qué haces.
Alex suelta una carcajada.
– ¡Vaya, veo que eres una dictadora! Así me das miedo…
– Sí, sí -Niki ríe al otro lado de la línea-. Pero tú, respóndeme…
– Estoy en el Duke's de viale Parioli. Me acompañan Soldini, Ales-sia el director y su esposa y una nueva ayudante…
– Ah… Me contaste que Soldini y Alessia estaban juntos y que eran felices, ¿me equivoco?
– Sí… -Alex está preocupado porque sabe de antemano adonde quiere ir a parar-. El director y su esposa, sean cuales sean sus sentimientos, son, de todas formas, el director y su esposa…, ¿de acuerdo?
– También eso es correcto.
– Sólo me falta entender quién es esa nueva ayudante.
– Pues no… La verdad es que no hay mucho que entender… Debemos encargarnos de un nuevo trabajo; por primera vez nos ocuparemos directamente de la parte productiva, y ella tiene experiencia en ese sentido.
– En pocas palabras, que es competente.
– Mucho…
– ¿Y guapa?
Alex cierra los ojos y aprieta los dientes, sabía que esa pregunta llegaría tarde o temprano.
– Sí… Tiene buen tipo. -En momentos como ése hay que optar por la mejor solución, por la respuesta más rápida e inmediata para no caer en la trampa de la sensibilidad femenina, esa capacidad única que poseen las mujeres para entenderlo todo al vuelo y captar hasta el menor matiz, en particular los que uno pensaba que no estaba revelando.
– Tipazo, ¿eh? Ya entiendo. Es un bombón.
– Yo sólo he dicho que tiene buen tipo.
– ¡Sí, buen tipo!
– ¿Se puede saber qué has entendido?
– Vaya, ¿de manera que tengo razón, Alex? ¿Por qué no me lo has dicho en seguida?
– No, cariño, te equivocas, pero si estoy bromeando… Oye, yo te digo que tiene buen tipo, puede que luego alguno la encuentre incluso guapa… Pero, en lo que a mí concierne, hemos hablado ya demasiado de ella.
– Hum…, no me convences.
– Me gustaría estar ahí contigo -sonríe-. ¿Eso te convence?
Niki también sonríe.
– Un poco más, aunque no del todo.
– Te quiero.
– Bueno, eso es hablar más claro… Me convence por completo. Lamento que no puedas pasar por aquí. Será algo bonito. Vendrá ese que sale siempre en la televisión, Renato Materia, para leer sus proclamas.
– Ah, ahora ya sé quién es, ese que finge ser de izquierdas.
– ¿Por qué dices que finge serlo?
– Porque lo llamamos para un anuncio de una ONG cuya recaudación estaba destinada a beneficencia y él pidió una tarifa altísima. Cuando le ofrecimos un poco menos, lo rechazó… Quedaba fuera de cualquier parámetro.
– Bueno… Es una lástima, porque parece una persona genuina.
– Claro… Sin afeitar, suéter de cuello alto sin nada debajo… Todo para salir en televisión, donde asegura ser el portavoz del pueblo, saber escuchar su rabia y otras cosas por el estilo… Pero prueba a hacerle sacar la cartera por una causa justa y verás cómo se hace el sordo. Todos son iguales. ¿Sabes cuántos nombres podría darte? Aunque, tarde o temprano saldrán a la luz.