Juego del Depredador
- Автор: Фихан Кристин
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «Juego del Depredador». Краткое содержание книги:
Saber Wynter contesta a un anuncio para la estación de radio… el trabajo perfecto de noche para ella. Es afortunada al alquilarle a Jess, el segundo piso de la estación, en donde también puede trabajar como un ama de casa de medio jornada.
Jess pasa la mayor parte de su tiempo encerrado y aislado en su oficina privada. Pero frente a la fragilidad e inocencia de Saber se despierta en su alma, el poderoso deseo de protegerla, cuidarla y… amarla.
Ella cerró sus ojos brevemente, negando con la cabeza, no queriendo que él lo supiera, pero dándose cuenta de que no tenía alternativa. No si iba a mantenerle a salvo. Comenzaba a darse cuenta de amar a alguien era realmente difícil. Se escabulló lejos de él por si acaso, porque iba a tener que confesar que planificaba una ejecución premeditada. Si Jess la condenaba, si no podía entender, entonces no había esperanza en absoluto para ellos. Se quedó con la mirada fija en el agua efervescente.
– Whitney me dio órdenes de eliminar a un senador de Estados Unidos y a su esposa. Supe que tenía que escapar. No había modo de que Whitney me dejara ir. Finalmente me habría derribado o matado o readmitido, así que decidí que ya que era una asesina y la mejor forma de salvar la vida era matar a Whitney, tendría que hacerlo antes de escapar.
Le echó una mirada furtiva a su cara impasible. Jess esperaba en silencio, sin darle ningún indicio de en que estaba pensando o sintiendo. Ella se mojó los labios y se obligó a continuar.
– Conocía su horario en las instalaciones, así que esperé a que regresara. Siempre iba a su oficina a altas horas de la noche a trabajar. La seguridad era increíble y tenía sus propios guardias…, soldados realzados.
– ¿Cuántos crees que reciben órdenes de Whitney personalmente?
– Tal vez diez realzados. Tiene dos equipos que mantiene con él en todo momento. Viajan con él y responden directamente ante él para su uso personal y como protección. Tiene otros, pero son enviados a misiones por el gobierno. Los hombres que están con él son completamente diferentes.
Jess respiró bruscamente.
– Así que estás diciendo que además del equipo de Ryland y el nuestro, ¿hay otros?
– Al menos otros dos equipos que conozco seguro y luego los guardias de Whitney. Los hombres en los equipos no son tu enemigo, Jess. Están en la misma situación que tú. Son militares y realizan misiones encubiertas.
Él asintió con la cabeza.
– Continúa. ¿Qué viste cuándo entraste en su oficina?
– Tenía un par de archivos sobre su escritorio. Uno era un archivo de biónica.
Jess cambió de posición, sus ojos agudos y penetrantes.
– ¿Cuál era el otro archivo?
– El senador y su esposa. Mis blancos. Tenía una foto de ellos con un círculo de rotulador rojo y el archivo era muy grueso.
El único sonido era el flujo de los motores y el reloj haciendo tictac en la pared. La mirada fija de Jess se encontró con la de ella.
– ¿Pudiste leer los archivos?
Afirmó con la cabeza.
– Lo hice. Pensé que esperaría a que regresara, así que me coloqué debajo de su escritorio y pasé el tiempo leyendo. No regresó. Aparentemente había cerrado la oficina y había dejado la instalación para otro negocio.
– Saber. -Jess estudió su cara, sus ojos eran como los de un halcón, tan intensos que ardía a través de ella, excepto que eran fríos y distantes-. Los archivos del Dr. Whitney están encriptados con un código numérico.
Saber dejó salir el aliento lentamente, un escalofrío le bajó por la espina dorsal aunque estaba sentada en agua caliente.
– No me crees. -Cruzó los brazos sobre sus pechos, repentinamente consciente de su cuerpo desnudo. Había tirado la camisa a un lado, estaba en algún sitio, pero… Miró alrededor impotentemente.
– Él cambia el código todo el tiempo, pero siempre es numérico. Siempre.
Ella alzó la barbilla, y cerró la boca con un pequeño chasquido, pero se forzó a expulsar su cólera. ¿Cuántas veces había creído que él era su enemigo? No después de hacer el amor, pero aún así.
– No estaba en código, estaba escrito pulcramente en lenguaje claro y yo estuve bajo ese escritorio durante cuatro horas leyendo ambos archivos.
– Una de las razones por las que tenemos tanta dificultad por saber que está haciendo es porque tenemos que decodificar todo en su ordenador. Lily le conoce mejor que nadie, su cerebro incluso trabaja en patrones numéricos, pero aún así consume mucho tiempo.
Bien, ahora su temperamento estaba pateando. Golpeó la superficie del agua antes de poder detenerse, enviando una columna justo a la cara de Jess.
El agua se detuvo en mitad del aire, flotó allí y cayó de vuelta al jacuzzi. Hubo un pequeño silencio mientras ella le miraba fijamente.
– Joder, Jesse. -Había genuino temor en su voz-. ¿Por qué no puedo lograr hacer algo parecido? Es simplemente estupendo.
– No es tan útil como pensarías. Lleva demasiada concentración. Si cualquier otra cosa hubiera continuado sucediendo no habría podido hacerlo.
– Además de ser un ancla, eres un escudo también, ¿verdad?
Él arqueó la ceja.
– Nos estamos saliendo un poco del tema, ¿no crees?
Ella se encogió de hombros tan casualmente como pudo.
– ¿Cuál es el punto? Obviamente no voy a convencerte, así que cualquier cosa que diga es sospechosa, ¿verdad? Porque, sabes, tiene mucho sentido que Whitney envíe a un asesino para espiarte. Eso no es un desperdicio de un arma seria, ¿verdad?
Jess podía ver el daño crudo en sus ojos y no importaba cuan duramente intentara no dejarle llegar a él, su corazón estaba en serio peligro. Juró para sí mientras repentinamente comprendía la implicación de su pregunta.
– Saber, eres un escudo. Eso es por lo que en todos los meses que has vivido aquí, nunca he sentido una subida de energía. -Se golpeó la frente con la mano-. ¿Cómo puede escudar, pero no ser un ancla?
Ella se aclaró la voz.
– Él dijo que su obra maestra era defectuosa.
Jess cerró los puños y mantuvo las manos fuera de la vista. Tenía más sentido ahora, la manera en que ella podía matar y no sufrir repercusiones inmediatas y severas. Un escudo era raro. Podían evitar que un equipo entero fuera detectado. Podían escudar áreas de ataques de armas durante un corto tiempo. Whitney no la querría muerta. Pero si pensara que era defectuosa…
– Querría otro con el que trabajar -murmuró Jess en voz alta.
Los dedos de Saber se curvaron en el borde del Jacuzzi, como si fuera a escaparse, pero permaneció donde estaba, pareciendo más pequeña de lo normal, pero sus ojos eran desafiantes y su barbilla se veía terca y determinada.
Jess negó con la cabeza y se pasó los dedos a través de su pelo otra vez.
– Te envió a mí porque quiere otro. Hizo los preparativos para una vacante en la estación de radio y esperó que tragaras el anzuelo.
Saber se encogió.
– No me estás contando nada que no hayamos sospechado ya.
– Tiene un programa reproductor, Saber. Quiere bebés. Soy un escudo y un ancla, y aunque tú no eres un ancla, eres un escudo también. Sabe que nos sentiremos físicamente atraídos porque cuando estuvo ocupado agrandando nuestro código genético e incrementando nuestras habilidades psíquicas, se aseguró de eso. Está ocupado jugando a ser Dios otra vez.
Debajo del agua burbujeante, Saber presionó una mano sobre su estómago como si sintiera a un niño.
– No estoy segura de lo que estás tratando de decir.
– Estoy diciendo que si estás en lo correcto, él no querría recuperarte, no sin que estés embarazada.