Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Триллеры » Juego del Depredador
Juego del Depredador - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Juego del Depredador

Электронная книга - «Juego del Depredador». Краткое содержание книги:

Después de ser torturado, el ex SEAL y Caminante Fantasma, Jess Calhoun, regresa a su ciudad natal en Sheridan, Wyoming, donde posee una estación de radio local. Sus intenciones son vivir tranquilamente, escribir canciones y realizar su fisioterapia.
Saber Wynter contesta a un anuncio para la estación de radio… el trabajo perfecto de noche para ella. Es afortunada al alquilarle a Jess, el segundo piso de la estación, en donde también puede trabajar como un ama de casa de medio jornada.
Jess pasa la mayor parte de su tiempo encerrado y aislado en su oficina privada. Pero frente a la fragilidad e inocencia de Saber se despierta en su alma, el poderoso deseo de protegerla, cuidarla y… amarla.
1 ... 51 52 53 54 55 56 57 58 59 ... 92
Перейти на страницу:

– ¿Quiere que yo tenga un niño?

– Mi bebé. Quiere que tengas mi bebé. Tiene que estar convencido de que nuestros rasgos van a aparecer en el niño, posiblemente más fuertemente que en nosotros.

Ella presionó su mano más fuerte.

– No usamos protección, Jesse. Ni siquiera pensé en eso. ¿Qué tan completamente irresponsable es eso?

Ella sonaba tan cerca del pánico, Jess se estiró hacia ella y la atrajo de regreso a él.

– Pensé acerca de eso, simplemente no me importaba. Si tienes a mi bebé, estoy bien con eso.

Saber sacudió la cabeza.

– Eso es una locura. ¿Ves lo que ha hecho? Nos está quitando todas nuestras opciones. No quiero quedarme embarazada y preocuparme cada segundo de si va a quitarme a mi hijo.

– Él siempre va a merodear por nuestras vidas, Saber. Whitney no va a irse porque queramos, sin importar si estamos juntos o si elegimos tener hijos.

Jess envolvió los brazos a su alrededor. Ella temblaba y él necesitaba confortarla del mismo modo que le decía la verdad tal como la veía.

– Está allí y siempre estará allí hasta que muera. Y aun después podrían haber otros trabajando con él sobre los que aun no sabemos nada.

Ella dejó salir un jadeo ahogado y él le acarició la parte superior de su cabeza con la nariz.

– Y esto me trae de vuelta a los archivos en su oficina. ¿Por qué plantaría algo en su oficina para que lo encontraras cuando sabía que te estaba enviando a mí? Porque si no estaba codificado, Saber, estaba allí para que lo encontraras y lo leyeras. Whitney nunca comete errores de aficionado. Quería que leyeras esos archivos.

– ¿Sobre biónica? Podría escribir todo para ti, cada detalle de ambos archivos, pero no tengo ni idea de por qué querría darme información médica.

– A menos que supiera que iba a tener una operación y necesitaba informarme a mí.

– ¿Qué dices, Jesse? ¿Piensas que estaba tratando de ayudar? Y eso querría decir que él sabía desde hace unos meses que ibas a tener la operación. ¿Cómo sabría algo así?

Sonaba asustada y su corazón dio bandazos. Ella estaba debajo del agua, sus pechos flotando invitadoramente, los ojos casi violeta con alarma. Las manos de Jesse se deslizaron por sus brazos.

– Ven aquí, cariño.

Quería sostenerla, consolarla, quitar el miedo de sus ojos y reemplazarlo con deseo. Le besó el lado del cuello, mordiendo suavemente su hombro. Deslizó la mano por su brazo para intentar dejarla enfrente de él.

Los ojos azules de Saber se oscurecieron. Se humedeció el labio inferior.

– Jess. Tenemos que pensar sobre lo que estamos haciendo aquí. Estamos atrapados en mitad de alguna telaraña gigante. Tengo realmente miedo.

– Ven aquí. -Tiró fuertemente de sus brazos para atraerla más cerca.

Esta vez vino a él, un poco renuente, pero se movió para quedar delante de él. El agua empujaba entre ellos, las burbujas feroces, efervescentes contra la piel, añadiéndose a la lenta acumulación de calor que se esparcía por el cuerpo de Jess. Manteniendo su mirada cautiva, le abrió las piernas y la atrajo encima de él, para que se montara a horcajadas sobre su regazo. Ella se sujetó, colocando las manos sobre sus hombros mientras él ahuecaba su trasero para atraerla sobre su cuerpo.

– Sé que tienes miedo de Whitney, cara de ángel, pero al final, sólo nosotros tenemos importancia. Él va siempre a ser nuestro hombre del saco, pero no le podemos permitir que nos impida conducir nuestras vidas. Esa es nuestra elección. No le dejamos regirnos o hacernos temer vivir la vida.

Los labios de ella temblaron y él se inclinó para besarla, capturando su labio inferior entre los dientes y pellizcando y tironeando juguetonamente. Todo el tiempo sus manos le acunaban el trasero, masajeando y amasándolo mientras las burbujas explotaban contra su piel desnuda. Ella meció las caderas, de acá para allá, un movimiento deliberado o compulsivo que rozaba la ancha cabeza de su polla. Cada vez que se deslizaba sobre la cabeza sensitiva, el cuerpo de Jess se sacudía con fuerza y se endurecía más.

Jess se inclinó hacia delante, mordisqueó su cuello y luego le excitó el lóbulo.

– Quiero que te sientes sobre mí, Saber, y que envuelvas las piernas alrededor de mi cintura. -Su voz era espesa, casi ronca. La necesidad por ella barrió sobre él rápida y furiosamente, un puño de lujuria que parecía construirse mientras observaba las burbujas crecer y romper alrededor de su cuerpo. Le besó toda la columna del cuello y la curva de su seno. El cuerpo de ella se estremeció mientras le lamía el costado del pecho y trazaba la curva con la lengua.

Todo el tiempo sus caderas se movían con ese ritmo constante que mantenía el calor pulsando por su cuerpo. La respiración de Saber se le atascó en los pulmones, los dedos se tensaron en sus hombros mientras las piernas amenazaban con fallar.

Jess se echó para atrás para mirarla a los ojos. La deseaba hasta que no podía pensar correctamente, no podía encontrar suficiente aire para respirar. La necesidad había aumentado fuerte y rápidamente cuando él ya debería haber estado saciado. Su piel era tan suave, completamente desnuda, brillando como si la mañana la hubiera cubierto de gotas de rocío como pétalos de rosa. Todavía manteniendo la mirada fija en la suya, se inclinó hacia adelante y lamió su piel aromática, respirándola mientras las puntas de los dedos comenzaban a explorar.

Saber jadeó y tembló bajo las caricias.

Él tenía que ir lentamente, no simplemente devorarla como quería hacer. Era toda una mujer, pero ésta era una experiencia nueva y aunque respondía ansiosamente, había una vacilación que le decía que estaba un poco asustada. Él nunca había sentido tal fiebre de absoluta necesidad. Le despedazaba por dentro quererla. Por primera vez en su vida, consideró que su control estaba en peligro. Su mirada fija cayó a sus pezones, las duras puntas rosadas. Sopló sobre ellos y se relamió los labios anticipadamente.

El cuerpo de Saber reaccionó con una sacudida. Los músculos del estómago se tensaron y las manos apretaron sus hombros y otra vez sus caderas se mecieron, deslizando la entrada caliente y mojada sobre la cabeza ancha de su polla. Él se estremeció, su corazón latiendo en reacción. Eso tampoco había ocurrido nunca, esa reacción en cadena de su cuerpo, mente y corazón deshaciéndose en un único deseo tan fuerte y ensordecedor que se convirtió en un dolor tan físico que estaba desesperado por el alivio. Nunca había estado tan duro, tan preparado para explotar.

El cuerpo de Saber estaba ruborizado, los montículos cremosos de sus pechos eran invitadores. Se inclinó hacia adelante hasta que su cara acarició la suave curva, hasta que pudo saborearla con la lengua. Ella jadeó, un suave gemido de placer se le escapó, desmenuzando el control de Jess aún más. La lengua se curvó sobre el pezón raspándolo antes de que su boca lo cubriera y empezara a amamantarse, usando los dientes para tironear y raspar suavemente hasta que los dedos de ella se hundieron profundamente y echó la cabeza atrás, arqueándose ante él.

Deslizó la mano por su muslo bajo el agua burbujeante. La mirada de Saber, vidriosa ahora con la excitación, saltó a su cara. Cambió su atención a su otro seno, intercalando provocativos pellizcos con largos lametones y caricias. Le cubrió el caliente y expectante montículo y ella saltó, oscureciendo los ojos con lujuria y dejando escapar un suave grito.

– Mírame a mí, nena -susurró cuando los párpados bajaron para cubrir su expresión. No quería eso, no lo tendría. Necesitaba ver su placer, necesitaba ver su deseo.

Esperó, la mano empujaba en su calor, su boca en su pecho hasta que ella abrió los ojos y fijó su mirada en la de él. Deslizó un dedo en sus apretadas profundidades. Ella gritó otra vez, con los ojos vidriosos. Curvó un segundo dedo dentro de ella, explorando el suave calor, rodeando su punto más sensible mientas las caderas empujaban con fuerza contra su mano. Empujó más profundo y los músculos se agarraron con fuerza alrededor de sus dedos, su pequeño grito sin aliento envió pulsos de fuego como relámpagos por todo su cuerpo directamente a su ingle.

1 ... 51 52 53 54 55 56 57 58 59 ... 92
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)