Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Fashionista». Краткое содержание книги:

Sobrevivir en una revista femenina puede ser una lucha a muerte. Sobre todo, cuando tu jefa es una tirana.
Vig Morgan por fin ha conseguido dejar de ser la ayudante de la dictatorial y repelente directora, solo para verse metida en un mar de conspiradores. Pero Vig no es como las demás editoras en la super cool Fashionista. Para empezar, a ella le da igual qué diseñador viste a las estrellas del momento. Es inteligente, astuta y tan ambiciosa como cualquier persona inteligente y mal pagada, pero nunca tomaría parte en un complot para defenestrar a su jefa. ¿O sí?
Salta con Vig a las turbulentas aguas -conspiraciones, puñaladas por la espalda, libertad de expresión, coqueteos y alta costura- a las que se enfrenta cuando decide unirse a un compló de lacayos que quieren cargarse a la abeja reina, con inesperados -pero no necesariamente decepcionantes- resultados.
1 ... 28 29 30 31 32 33 34 35 36 ... 40
Перейти на страницу:

Editora senior: día 31

Soledad está intentando defender la palabra «urbania» para un título.

– Es como «suburbia», pero se aplica al centro de las ciudades -me dice por tercera vez-. Es divertida y «chic». ¿Por qué no te gusta?

Aunque está hablando conmigo por teléfono, Soledad mantiene a la vez una reunión. Varias redactoras están con ella en el despacho y aportan su punto de vista sobre el tema.

– «Urbania» no es una palabra. No está en el diccionario.

Soledad y yo llevamos diez minutos hablando sin llegar a ninguna conclusión, y da igual que todo su departamento la apoye.

– Pero suena de maravilla -insiste. Los que están con ella se muestran de acuerdo.

Pero yo no estoy de acuerdo. A mí me suena como si fuera el nombre de un país centroeuropeo.

– Muy bien -digo por fin. No quiero seguir discutiendo.

Cuando llamé a Soledad no esperaba que hubiese un coro de sicofantes, no esperaba una discusión. Pero me había equivocado. Ahora las discusiones para saber quién se sale con la suya son parte de mi trabajo, pero no se me dan bien. Nunca sé cuándo tener cuidado frente a un carácter frágil o cuándo defender algo hasta la muerte.

– ¿Puedes quitar mi nombre del artículo?

Sé que no es prudente, que no es una buena decisión, pero estoy harta de discutir y estoy harta de oír a los otros dándole la razón. Odio que la voz de Soledad suene como si estuviera en un túnel o en una selva de Mozambique y no al final del pasillo.

Hay dos segundos de silencio al otro lado del hilo. Mi solicitud revela demasiada pasión. Muestra que no sólo no me gusta la palabra «urbania», sino que la encuentro repelente.

– Si eso es lo que quieres…

Por un momento pienso en echarme atrás, pero me contengo. El daño ya está hecho. Un título como Los universitarios de Urbania no es un tema por el que hubiera creído tener que pelearme, pero la vida está llena de sorpresas.

– Gracias.

– ¿Querías alguna cosa más? -pregunta Soledad.

Estoy completamente segura de que, en cuanto cuelgue, irá al despacho de Lydia para quejarse de mí. En muy poco tiempo, me he ganado el calificativo de «difícil».

– No, eso es todo.

Respiro profundamente y me digo que debo rendirme. Rendirme a los bobos titulares de la revista y a la boba que los escribe. Pero en mí hay un Fausto y me resisto. Convertirme en editora ya me ha enseñado algo: «cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad».

Hay cosas que me gustan de ser editora. Me gusta elegir sobre qué tema quiero escribir y darle el trabajo aburrido a otro. Me gusta hablar con los redactores para aconsejarles qué enfoque debe tener un artículo. Mi estilo editorial sigue estando en una fase primaria, pero tengo buen oído para el estilo de los demás e intento no cargármelo. No soy como otros editores de Fashionista. No quiero hacer que todos los artículos parezcan escritos por mí.

El artículo sobre los famosos en la universidad ha sido mi primer trabajo importante como editora y creo que lo he llevado bien. Tiene varias partes: fotografías del dormitorio del campus de alguna actriz famosa, fotografías de la ropa más adecuada y más cool para ir a clase, recetas de cocina para los que estudian por la noche, una columna sobre lo que significa que te reconozcan en el campus…

La sección no está mal. Al menos, no estaba mal hasta que Soledad empezó a meter la pezuña inventando palabras como «urbania».

A pesar de la inevitable frustración, me encuentro más feliz en mi despacho-almacén que en mi antiguo cubículo. Me siento más libre, más importante.

Fashionista es sólo un tebeo. Es sólo un cómic de Batman con «bang», «plaf», «boom», pero es más satisfactorio escribir los textos que colorear los dibujos.

La colección de primavera

La colección primavera-verano de Pieter van Kessel es «renovadoramente urbana».

– ¿Renovadoramente urbana? -repite Marguerite, envolviéndose en el chal que lleva sobre los hombros. No es que tenga frío, es que no quiere ensuciarse-. Ruinosamente urbana diría yo.

Van Kessel va a mostrar su colección primavera-verano en un edificio en construcción en el East Side. Me sorprende que el constructor haya dejado a Pieter montar una carpa para invitar a la prensa, pero seguramente ha pensado que también sería promoción para él.

– No es para tanto -digo yo, cuando por fin encontramos nuestros asientos.

Marguerite limpia el polvo de su silla con un pañuelo antes de sentarse.

– Ha venido una cantidad de gente impresionante.

Es más de lo que nadie habría podido esperar. La noticia ha corrido de boca en boca, convirtiendo el desfile de van Kessel es lo más buscando de la Semana de la Moda. Marguerite reconoce a varios compradores de Barney's y Neiman Marcus, a los que saluda con la mano. Yo estoy emocionada. Estoy emocionada porque Pieter se merece tanta atención y porque he hecho bien en fiarme de mi instinto. Aquí hay una serie de artículos.

Marguerite es un nombre en el mundo de la moda y charla sobre el estilo europeo de van Kessel (ha estado leyendo mis notas) con varios conocidos. Yo me quedo calladita. No conozco a nadie. Es sólo mi segundo desfile y no sé cómo portarme. No hacer nada me parece lo más apropiado.

– Cerda vengativa -me dice una mujer al oído.

Yo me vuelvo, a la defensiva. Es una mujer mayor, muy elegante, con una melena blanquísima que le llega hasta la barbilla, una especie de quimono de seda y un collar de diamantes. Me suena su cara, pero no sé quién es.

– ¿Perdone?

La mujer se sorprende cuando me dirijo a ella. O no se refería a mí o sufre el síndrome de Tourette, esa enfermedad que obliga a los afectados a decir barbaridades sin que puedan evitarlo.

– Perdona, querida, estaba hablando sola. No me hagas caso.

– Ya, claro -digo yo, mosqueada.

– No seas boba. No estaba hablando contigo -ríe la mujer, pasándose una mano por el pelo-. No te había visto nunca. ¿Es tu primer desfile?

– Casi. El primero fue el desfile de van Kessel en junio.

Ella levanta una ceja. Sólo un par de fotógrafos y yo estuvimos en ese desfile.

– No había oído hablar de van Kessel hasta que leí una referencia sobre él en el New York Times. Suelo estar muy informada, pero en el mundo de la moda cada día es más difícil saberlo todo.

– Yo fui al desfile porque me invitó una amiga -le digo. No quiero que piense que soy un genio de la moda porque no lo soy-. Me pareció una colección emocionante. Tan buena que fui a verlo y me pasé un día entero con él y su equipo.

– Una chica lista.

– Gracias. Pensé que sería interesante seguir la carrera de un nuevo creador. He pensado escribir una serie de artículos sobre el ascenso de van Kessel.

La mujer asiente con la cabeza.

– ¿Cuándo saldrán publicados?

– Probablemente no se publicarán.

Ella me mira con expresión de extrañeza.

– Es que trabajo en Fashionista.

– Ah.

Evidentemente, no hay que decir más.

– Sí. No es la clase de artículo que solemos publicar.

La mujer me da un golpecito en la mano.

– Una pena.

– Así es la vida.

– Soy Ellis Masters, por cierto. Se me había olvidado presentarme.

Ellis Masters es un gurú de la moda, alguien legendario, la clase de periodista que hace y destruye carreras. La gente habla de ella con la reverencia debida a los difuntos, pero está muy viva. Es una mujer agradable que murmura para sí misma mientras ve los desfiles de moda.

1 ... 28 29 30 31 32 33 34 35 36 ... 40
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)