MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos
- Автор: MOLINA MAURICIO ARANGUREN
- Язык: испанский
- Жанр: Биографии и мемуары
Электронная книга - «MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos». Краткое содержание книги:
Con la informaci�n de Gallinazo, confirmamos una de nuestras sospechas. En esa �poca no exist�a una numerosa concentraci�n de guerrilla. Viv�a cada subversivo en sus labores normales; se reun�an, sacaban los fusiles, efectuaban la fechor�a y se camuflaban despu�s como �poblaci�n civil�. Llegamos hasta Lagartos, una vereda de solo guerrilleros, fue un estruendo, en el peri�dico titularon �Genocidio en Lagartos�.
-��Y la prensa a qui�n le adjudic� los m�s de treinta muertos?
-�No espec�ficamente a nosotros. Culpaban a los grupos paramilitares. La guerrilla ya ven�a acu�ando el t�rmino con mucha fuerza; su fin era contrarrestar la guerra irregular que le desataban sectores del Ej�rcito.
Lo inesperado sucedi�. La guerrilla nunca imagin� que le naciera un enemigo irregular, en forma de resistencia civil armada. De igual tama�o y con sus mismos m�todos irregulares para enfrentarlos. El Ej�rcito siempre llevaba las de perder, porque representaba lo legal, �pero nosotros actu�bamos como ilegales!
Esta clarividencia la pose�a el mayor Alejandro �lvarez Henao, del batall�n Bombon�, en Puerto Berr�o.
Ram�n Izasa, �Caruso�, el pap� de Henry P�rez, Fidel Casta�o y el mayor �lvarez Henao fueron los padres de la Autodefensa paramilitar en Colombia. Al mayor �lvarez la instituci�n le importaba un carajo, y dec�a: ��Muerte a la guerrilla!�
El mayor comenz� a preparar y a capacitar gente en Puerto Boyac�. Nunca supe si ese paramilitarismo fue pol�tica del batall�n, o de qui�n era, pero el mayor hac�a todo ilegal, consegu�a carros, prestaba pistolas, daba instrucci�n con algunos sargentos y otros soldados.
Por esos a�os, �Caruso�, ganadero y agricultor de la regi�n, ayud� a realizar grandes operativos al mayor. Por la misma �poca nosotros ven�amos actuando en Antioquia y empezamos a o�r historias de gente que ven�a de esa zona, de los vendedores de ganado, los arroceros y los mineros. Entonces, Fidel dijo: �Tenemos que unirnos, estamos pr�cticamente en la misma zona�. Hab�a que atravesar el cerro de Las Mujeres, cuatro d�as subiendo y tres bajando para llegar a Puerto Berr�o, frontera con el Magdalena Medio.
-��Hab�a caminos o puro monte?
Pura trocha, pero la consider�bamos una autopista, ��ramos campesinos! Conformamos una avanzada de cinco, una retaguardia de catorce y los dem�s en el centro. Cerca de cincuenta hombres armados con mini-ingram 9 mil�metros, Uzis, escopetas y changones de cinco tiros. Vestidos de civil y sombrero o alguna gorra. Igual que la guerrilla; ellos no andaban de uniforme todo el tiempo, viv�an de paisanos, como nosotros, s�lo se lo pon�an cuando llegaba un periodista. Nosotros no pose�amos ni un fusil.
Llegamos a Puerto Berr�o y en el batall�n Bombon� nos presentaron al mayor �lvarez, que nos contact� con �Caruso�. Una Autodefensa con m�s recursos, dos camperos Land Rover y un autom�vil peque�o Dodge Polara. Ah� comenzamos a realizar acciones juntos, les ped�amos prestados hombres para hacer incursiones en Antioquia y les colabor�bamos a ellos en la zona del Medio Magdalena. Cambi�bamos hombres porque, manteniendo las tropas en una zona, la guerrilla termin� por conocerlos y los eliminaban d�a a d�a. Las relaciones con �Caruso� prosperaron.
Pero surgieron denuncias al Ej�rcito y se iniciaron investigaciones de la Procuradur�a a oficiales. Miembros del Ej�rcito y la Polic�a empezaron a tratar de acabarnos. Permit�an una, dos o tres acciones y luego capturaban a quienes la realizaban. Comprend� que hab�a individuos dentro de las fuerzas armadas, absolutamente antiguerrilleros; con tolerancia t�cita de sus superiores, quienes se lavaban las manos cada vez que lo requer�an. Como tambi�n conoc� oficiales que no se transaban y capturaban a la gente que le ayudaba a determinado teniente. Nos capturaron gente y nos mataron varios muchachos. Un d�a Fidel se levant� y me dijo: �Hermano, esto no es por aqu�. Del lado del Ej�rcito no vamos a llegar a ning�n Pereira, m�s adelante nos van a matar, vamos a pelear a nuestra manera�. Cuando Fidel empez�, ten�a una cosa en la cabeza, ganar la guerra, fuera como fuera. Recuerdo que me dijo: �Es guerra de tierra arrasada�.
Seis meses despu�s de llegar a Puerto Boyac�, ya ten�amos m�s de cien hombres nuestros y comenzamos a recuperar fusilitos; en una acci�n con la gente de �Caruso�. A la salida de San Roque, Antioquia, sab�amos que la guerrilla montaba habitualmente un ret�n. Amanec�a cuando retuvieron un bus escalera procedente de Medell�n, nosotros est�bamos escondidos en un barranco y les disparamos a cinco metros.
Se recuperaron dos fusiles G-3, uno para los de Puerto Boyac� y otro para nosotros. As� lleg� el primer fusil a la Autodefensa. Lo comenz� a utilizar un comandante de nombre Aureliano y mire lo anecd�tico, muri� fusilado como El Buend�a en Cien a�os de soledad.
La camioneta permaneci� diez minutos estacionada el frente de la finca, Casta�o no paraba de hablar y yo tampoco pretend�a detener su relato.
-�Los dem�s fusiles los compr� la Autodefensa a contrabandistas de cigarrillos y electrodom�sticos. Dicha etapa coincidi� con la degradaci�n del conflicto, nuestras ejecuciones a guerrilleros aumentaron, la gente se encontraba ahogada por la extorsi�n y los secuestros. Los agricultores y ganaderos arruinados, cada vez simpatizaban m�s con nosotros. Las Fuerzas Armadas no los defend�an frente a los abusos de la guerrilla. Cont�bamos con una ventaja insuperable: el verdadero apoyo del pueblo. En cualquier zona ten�amos una finca de alg�n amigo donde llegar, nos daban comida y dorm�amos bien.
�Nuestro secreto? Capitalizar la estrategia de la guerrilla, que era y sigue siendo �espantosa! Lo primero que hacen al llegar a una regi�n es asesinar a las personas que ejercen alg�n liderazgo sobre la comunidad y continuaban con cualquier persona que generara empleo. Los primeros que se mor�an en los pueblos, �qui�nes eran? El due�o de la proveedora de alimentos, de la fonda que siempre hay al terminarse la v�a principal. El tipo que viajaba a comprar las cosechas de ma�z o lo que hubiera, tambi�n se mor�a. El se�or que sobresal�a econ�micamente se convert�a en otra v�ctima. En el pueblo sobreviv�an los ricos que aceptaban convertirse en padrinos de la guerrilla.
La guerrilla destruye todo lo que se llame progreso. �Qu� sucede? Ellos son Gulliver en el pa�s de los enanos. Donde haya una sociedad medio estable econ�micamente, con empleo, ellos ah� no son nadie, no tienen espacio para la revoluci�n. Pero si la gente est� sin un solo l�der, sin fuentes de empleo y sin recursos, ellos entran. Al principio saben manejar recursos y logran poner a la gente a trabajar. Pero pasan los d�as y se ve que no tienen ni idea de lo que es enriquecer una regi�n. Al permanecer la guerrilla las carreteras empiezan a degradarse y, poco a poco, la regi�n se va alejando de los centros de acopio, la zona se a�sla del resto del pa�s, y ellos van ganando terreno. Buscan formar una l�nea fronteriza que les da poder: alejan al Estado, el mismo del que ped�an presencia al comienzo de su lucha revolucionaria.
Lo que le estoy contando no es nuevo, lo puede medir con estad�sticas o buscar en testimonios y es opuesto a lo que hace la Autodefensa. Adem�s, est� escrito en todos los libros sobre el comunismo. El que piense que despu�s de viejos Marulanda, Cano y Reyes dejaran de ser comunistas, est� loco. Eso es tan dif�cil como explicar que las FARC ahora son un movimiento bolivariano marxista-leninista. �se es el cuento que le metieron al presidente Hugo Ch�vez, en Venezuela, para ech�rselo al bolsillo.
Por eso yo siempre he dicho: �A m� me pueden pintar como �Satan�s� ante el mundo, pero la pregunta que tarde o temprano tendr�n que poner en la balanza es: ��Qu� consecuencias genera lo que ha liderado Casta�o?�, eso es lo importante. S�lo me consuela que yo no empec� esta guerra, y las Autodefensas somos hijas leg�timas de las guerrillas en Colombia.
Poco a poco he ido creando un nuevo concepto universal. Un ej�rcito ilegal que en pleno a�o 2001 no es paramilitar, ni paragobiernos. Que defiende el sistema y el Estado con armas que le quita a la autoridad porque lo reemplaza en varias zonas, pero no lo enfrenta. Pide Justicia y est� a su vez al margen de la ley. Es una especie de grupo �Paraestatal�. Esto no me lo ha ense�ado nadie y si ha ido prosperando es porque �es as�!