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Juego del Depredador

Электронная книга - «Juego del Depredador». Краткое содержание книги:

Después de ser torturado, el ex SEAL y Caminante Fantasma, Jess Calhoun, regresa a su ciudad natal en Sheridan, Wyoming, donde posee una estación de radio local. Sus intenciones son vivir tranquilamente, escribir canciones y realizar su fisioterapia.
Saber Wynter contesta a un anuncio para la estación de radio… el trabajo perfecto de noche para ella. Es afortunada al alquilarle a Jess, el segundo piso de la estación, en donde también puede trabajar como un ama de casa de medio jornada.
Jess pasa la mayor parte de su tiempo encerrado y aislado en su oficina privada. Pero frente a la fragilidad e inocencia de Saber se despierta en su alma, el poderoso deseo de protegerla, cuidarla y… amarla.
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– Apuesto a que era al que llamaban Ben.

– Ben Fromeyer. Supuestamente fallecido hace un par de años -dijo Lily-. Pero aquí viene lo interesante, al menos para Ryland. Dos de tus hombres muertos sirvieron bajo las órdenes del Coronel Higgens antes de ser asesinado. Higgens era el hombre que intentó destruir a Ryland y a los Caminantes Fantasmas. Pensamos que el asesinó a Whitney.

Jess notó que, una vez más, Lily se había distanciado de su padre.

– Higgens vendía secretos a otros países. Conspiración, traición, espionaje, asesinato.

– El hombre era una verdadera pieza de trabajo.

Lily asintió.

– Ryland pensó que lo había parado.

– Pero tal vez Higgens era sólo una rueda del engranaje -reflexionó Jess-. Y se ha estado moviendo desde entonces.

– Eso es lo que piensa Ryland. Quiere hablar de ello con el General Rainer.

– No puede hasta que Rainer esté limpio. Lo sabes, Lily.

– Sí, no puede. Pero a pesar de las pruebas circunstanciales, Ryland no cree que el general esté involucrado.

– Rainer está en el ejército, y era un buen amigo de Whitney.

– Lo sé. Lo sé. Pero Peter Whitney nunca vendió a su país. Higgens le quería muerto porque descubrió lo del espionaje. Esa parte fue muy real. Whitney falseó su muerte y pasó a la clandestinidad para poder continuar con sus experimentos, pero puedes apostar que todavía tiene todos y cada uno de los contactos con el gobierno que tenía antes.

– ¿Eso incluye al General Rainer?

Lily negó.

– No, en absoluto. El general ha sido muy bueno para los Caminantes Fantasmas. Sin él, el equipo de Ryland estaría huyendo -miró detrás de Jess, a Saber-. Saber está lista Jess, si realmente quieres intentarlo.

Jess no cometió el error de vacilar. Un vistazo a la cara de Saber le indicó que estaba a punto de echar a correr. Acercó su silla al futón y bloqueó los frenos para poder pasar a la cama abierta. Saber le entregó las dos almohadas que él mantenía en el estante del marco, y se estiró, posicionando sus piernas de manera que Saber pudiera tocarlas fácilmente.

Ella se sentó a su lado y juntó sus dedos con los de él.

– ¿Estás seguro? ¿Muy seguro de que quieres intentar esto?

Podía sentirla temblar y pasó sus nudillos por su boca.

– Necesito hacer esto, Saber. Si hay alguna manera de que pueda caminar de nuevo, entonces tengo que intentarlo.

Ella cogió aire y lo dejó salir, echando un vistazo a Lily, quien asintió con ánimo, y se movió hasta el final del futón, donde pudiera rodear los tobillos de Jess con sus dedos. Su piel estaba caliente, por lo que la circulación estaba trabajando. Tuvo que calmar su mente, echar fuera cualquier posibilidad de error y escuchar, encontrar su ritmo y oír lo que estaba sucediendo en su cuerpo.

En realidad era más que escuchar, Saber sentía la circulación de la sangre. Sintió la forma en que todo trabajaba, como si se tratase de su propio cuerpo, como si compartieran una sola piel, de forma muy parecida a cuando Jess le hacía el amor. Ese mismo aliento. La euforia. Él era tan fuerte, por dentro y por fuera.

Movió una mano por su pierna hasta su pantorrilla, tratando de sentir el impulso eléctrico que los campos de energía siempre presentan. Tuvo que dibujar mentalmente el mapa las propiedades eléctricas de las células dañadas. Podía identificarlas y guardar el mapa en su mente, uno de sus mayores dones. Lily y Eric creían que con el ADN que Whitney había dado a Jess durante el realce genético, y con los nuevos fármacos, acelerarían la reparación celular y serían capaces de estimular los nervios dañados para que funcionaran, pero era evidente que el daño era demasiado serio.

– Dime lo que estás haciendo.

Ella se humedeció su labio inferior con la lengua, la única señal de sus nervios.

– Obviamente Jesse, estoy en un territorio desconocido. Si las células dañadas pudieran ser utilizables, la terapia física hubiera sido suficiente junto con las otras cosas que Lily y Eric han intentado, pero la terapia falló. Antes de que pueda estimular nuevos nervios para que se regeneren, tendré que deshacerme de los dañados.

Jess enlazó sus dedos detrás de la cabeza.

– Eso tiene sentido.

Ella destelló una breve y tentativa sonrisa.

– Me alegro que lo creas. Y espero que estés en lo cierto sobre el Dr Whitney, porque estoy usando todo lo que él dice en ese archivo. Según él, muchas áreas del cuerpo tienen su propio programa incorporado para regenerarse a sí mismos si están dañados. Para curarse uno mismo a alguien más, en teoría, todo lo que realmente tenemos que hacer es activar uno de esos programas, y el cuerpo hará el resto.

– Vamos a hacerlo entonces.

Saber suspiró. Había dicho “en teoría”. Él había elegido hacer caso omiso de esa parte. Para activar el programa necesitaba enviar un flujo constante de señal eléctrica al lugar correcto en el momento adecuado. El propio programa del cuerpo de regeneración biológica de esa zona se haría cargo y haría el resto. Eso si golpeaba tratando de rebrotar el proceso de microgestión por ella misma, es decir, si Whitney estaba en lo cierto en sus conclusiones. Sólo podía ver una patada después de que empezara a saltar.

– Vamos Saber, vamos a hacer esto.

Ella le frunció el ceño.

– Sabes que no es tan fácil como quieres que sea. Por un lado, aparte de no haber hecho esto nunca, tengo que aprender todo tipo de pequeños detalles. Tengo que tener cuidado, cuando cure las heridas para aplicar la corriente eléctrica en la dirección correcta. Si lo quemo, las heridas se abren en lugar de cerrarse. Va a llevar un poco de tiempo hasta que sepa lo que estoy haciendo.

Él acarició su brazo arriba y abajo.

– Lo siento. Sé que va a funcionar, Saber. Si lo haces, podré caminar de nuevo.

– Bien, no me hables más. Permíteme visualizar esto.

Porque estaba asustada ahora. Había matado una y otra vez con el toque de su mano. Ahora iba a hacer algo bueno en cambio, si no lo quemaba y le hacía más daño. E iba a tener que seguir las instrucciones del doctor Whitney literalmente. Él había escrito ese informe para que ella lo leyera, a sabiendas de que lo leería y retendría cada palabra. Había descrito con gran detalle lo que debía hacerse y cómo hacerlo. Primero tuvo que marchitar el segmento del nervio dañado, utilizando un blanco para la ráfaga de corriente eléctrica. Luego, necesitaba generar un nuevo segmento de los nervios para reemplazarlo.

El crecimiento de nuevos nervios, neurogénesis, era una aplicación especial de su habilidad. Al igual que un artista, “dirigiría” el campo eléctrico de un punto a otro a través de la brecha donde el segmento del nervio dañado solía estar; “pintando” donde quería que la nueva vía de nervios apareciera. Esto crearía un campo eléctrico en todo el espacio que estaba visualizando, y las células nerviosas comenzarían a crecer en la dirección en que las había “mandado”.

Comenzó tentativamente, y se encontró que para el cultivo de las vías neurales, una pulsación de corriente eléctrica trabajaba mucho mejor que una constante. Con persistencia, pudo generar todo un segmento del nervio. Fue una sensación increíble. Las células nerviosas crecían como brotes de plantas en su mente, las visualizaba de esa manera. Algunos nervios salían como provisionales zarcillos que crecerían en torno a las células vecinas. Otros se retraían si tocaban otras células.

Una vez que hizo crecer algunas nuevas células nerviosas, las disparó repetidamente como si Jess estuviera usando esas células nerviosas una y otra vez, para romper en los nervios y activar el crecimiento de nuevas neuronas incluso colgando fuera de ellos. Si generara más corriente, daría lugar a un crecimiento más rápido de nuevas células nerviosas… pero también había que tener cuidado para no exagerar y freír el nuevo segmento de nervio que estaba creando.

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