Casino: Amor y honor en Las Vegas
- Автор: Pileggi Nicholas
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Casino: Amor y honor en Las Vegas». Краткое содержание книги:
Rosenthal, formado en la escuela de las apuestas deportivas ilegales llegó, como otros muchos, a Las Vegas con el propósito de hacer olvidar su pasado y seguir trabajando en lo que siempre había hecho: ser jugador. La pequeña ciudad de Nevada, sumidero de esperanzas bajo una capa febril y brillante, era una verdadera mina de oro, ideal para quienes patrocinaron la mudanza de Rosenthal, como también la de su viejo amigo Tony Spilotro, tan amante del dinero como de la violencia. Ambos fueron símbolos de una etapa frenética, trufada de violencia e ilegalidades, marcada por los intentos de la Mafia de establecer su hegemonía sobre los casinos. Una ciudad sin sitio para el amor, por lo que éste -como el que sentía Rosenthal hacia Geri, su esposa- estaba abocado al fracaso.
Casino, basada en hechos reales es, más allá de una novela de ritmo casi cinematográfico, un fascinante documento sobre el mundo del juego, sus leyes y sus corruptelas. Amor y adulterio, negocio y delito se entremezclan en una obra intensa y original, reveladora y absorbente.
La mujer hacía oscilar el arma y estos agentes pidieron ayuda. Seguidamente, Nancy Spilotro se acercó a la señora de Frank Rosenthal intentando tranquilizarla y cuando aquélla estaba de espaldas contra el edificio, la señora Spilotro agarró a la señora Rosenthal por los brazos, peleando por tumbarla en el suelo, momento en que estos agentes se acercaron y ayudaron a Nancy Spilotro a arrebatar el arma a la señora de Frank Rosenthal.
El arma en cuestión era una Smith & Wesson cromada, de cañón corto calibre 38 «Especial Damas», serie #37J508. Llevaba grabado en la empuñadura de nácar el nombre de Geri Rosenthal. Llevaba un cargador de cinco balas del calibre 38. La primera había sido disparada, si bien estos agentes no pueden precisar si se disparó en el interior de la casa o en otro lugar. Se hizo cargo de la custodia del arma el agente A. Archer.
Durante todo el altercado familiar, la señora de Frank Rosenthal estuvo repitiendo a su marido que iba a acudir al FBI. Él respondía: «Adelante, soplona». Añadía que, de hacerlo, ella también tendría problemas. El señor Frank Rosenthal se encargó de su esposa en cuanto el agente, junto con Nancy Spilotro, recuperó el arma; los dos volvieron hacia la zona del garaje de su domicilio. Posteriormente cerraron las puertas del garaje y estos agentes quedaron en el exterior del edificio.
Según Ehrenberg:
Estábamos en la cocina. Nancy se había ido a casa. Geri empezó a fregar los platos. Como si nada hubiera sucedido. Permanecía allí de pie. Había vuelto a la normalidad. Geri se vuelve, como si buscara el paquete de tabaco, y él le dice:
– ¿Qué?
Y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, ella responde:
– Me acabo de tirar a Tony Spilotro.
– ¿Cómo dices? -preguntó Frank.
– Que me acabo de tirar a Tony Spilotro -dijo ella.
– Cierra la boca -respondió él; no se exaltó de la forma que podía haberlo hecho el marido típico. No dijo nada de: «Te voy a pegar una patada en el culo, puta más que puta». Se limitó a lo de:
– Tú, a cerrar la boca.
La verdad es que aquello podía haber representado un duro golpe para él. Con su ego y todo lo demás. Geri podía haber dejado planchado a cualquiera menos a él. Luego ella dijo que tenía que hacer una llamada pero que no quería utilizar ningún teléfono de la casa. Cogió el coche y aceleró tan a fondo que oímos los botes que pegaban las ruedas en las bandas de frenado.
Una vez se hubo marchado, permanecimos un rato allí sentados y de pronto él tuvo un sobresalto: se dio cuenta de que ella se iba al banco.
Me dijo que me metiera en el coche y yo, como un imbécil me metí en el coche. Se puso al volante. Iba lanzado pues el banco estaba en el Strip.
DEPARTAMENTO DE POLICÍA DE LAS VEGAS
80-72481 9-08-80
Continuación del informe redactado por el agente A. Archer PN489 el 9-08-80 sobre un altercado familiar ocurrido en el domicilio de los Rosenthal, situado en el 972 de Vegas Valley Drive.
INCIDENCIAS:
A las 10,30 minutos aproximadamente, yo mismo, el agente B. Frank, junto con el agente A. Archer, fuimos enviados por razón de un altercado familiar a la Urbanización Las Vegas Country Club. La persona que nos requirió, la señora Rosenthal, especificó que los agentes debían reunirse con ella en el puesto de vigilancia de la urbanización, sito en la avenida Karen.
Yo formaba parte de la primera patrulla que llegó al lugar de los hechos, la 2-J-2, y establecí contacto con la señora Rosenthal, que se hallaba al teléfono en dicho puesto de control.
Al cabo de un minuto poco más o menos, aún con el auricular en la mano, la señora Rosenthal se dirigió a mí para pedirme que hablara con el individuo con quien ella estaba conversando, un tal señor Bob Ballou, de quien dijo era director de la sucursal que tiene el First National Bank en el Strip.
Hablé pues con el individuo, señor Ballou, quien afirmó que se habían puesto en contacto con él el señor Rosenthal y también la señora Rosenthal por separado en el curso de la noche anterior y primeras horas de la madrugada por razón de unos valores propiedad de los Rosenthal depositados en cajas de seguridad en sus oficinas.
Afirmó asimismo que había advertido a cada uno de ellos que los valores depositados en las cajas de seguridad estaban a nombre indistinto y que si uno de ellos deseaba retirarlos, podía hacerlo a la hora de apertura del banco, es decir, a las diez horas de la mañana del lunes día 9-08-80.
Al parecer, habían formulado solicitudes para retirar distintos valores ingresados en las cajas de seguridad ambos integrantes del matrimonio Rosenthal antes de la apertura de las diez de la mañana. El señor Ballou me comunicó que la señora Rosenthal había afirmado que se dirigiría a la sucursal mencionada anteriormente y que probablemente sería pertinente que a su llegada se encontrara allí un agente, a causa del altercado familiar que se había producido antes. Respondí que si la señora Rosenthal lo solicitaba, yo mismo podía acompañarla al banco para salvaguardar el orden en la oficina bancaria. Seguidamente colgué y la señora Rosenthal me pidió que la acompañara, siguiendo su vehículo hasta el banco, pues iba a retirar unos valores de las cajas de seguridad del FNB, sito en el 2780 de Las Vegas Boulevard South.
Acto seguido comuniqué a control que iba a seguir a la señora Rosenthal, que conducía un Mercedes cupé de color tostado, con matrícula de Nevada CWN014 desde la entrada de la urbanización hasta el FNB del Strip. Me advirtió que iba a recoger sus pertenencias de unas cajas de seguridad. Le advertí que yo iba para salvaguardar el orden y que lo que ella hiciera en el banco era asunto suyo personal.
En el interior de la sucursal, la señora Rosenthal discutió con el señor Ballou, quien al parecer es subdirector de dicho establecimiento. La señora Rosenthal presentó creo que fueron dos o tres llaves de cajas de seguridad, las cuales fueron trasladadas por la propia señora Rosenthal y unos empleados del banco a un mostrador, donde ella extrajo lo que yo calificaría una gran cantidad de dinero en efectivo. Manifestó asimismo que iba a retirar joyas de dichas cajas y al parecer extrajo también algunos documentos. La señora Rosenthal había comunicado a este agente, cuando se hallaba en la entrada del puesto de control de la urbanización y de nuevo al llegar al banco, que este agente podía quedarse con el dinero en efectivo de las cajas de seguridad, pero este agente le advirtió que no iba a aceptar efectivo alguno bajo ninguna circunstancia. Luego, la señora Rosenthal salió del banco y se dirigió a su coche.
Mientras la señora Rosenthal y este agente abandonaban la sucursal, apareció el sargento Greenwood en el aparcamiento situado frente al banco. Estos agentes estuvieron hablando con la señora Rosenthal mientras ella colocaba los valores mencionados anteriormente, es decir, dinero en efectivo, joyas y documentos, en el maletero de su Mercedes, y aproximadamente un par de minutos después, la señora Rosenthal, mirando hacia Las Vegas Boulevard, dijo: «Ahí está Frank».
Se metió en el coche de un salto y se alejó a considerable velocidad en dirección Sur por Las Vegas Boulevard. Entonces llegó el señor Rosenthal y otro hombre (de raza blanca), que había estado también presente en el altercado doméstico que había tenido lugar aquella misma mañana; dicho señor Rosenthal conducía un Cadillac amarillo que había estado aparcado junto a la casa durante el altercado.
El sargento Greenwood habló unos minutos con el señor Rosenthal mientras este agente permanecía a unos metros de ellos. El señor Rosenthal y el individuo de raza blanca que le acompañaba entraron en el banco y salieron unos minutos después. Se metieron en el Cadillac amarillo y abandonaron también la zona, momento en el que el sargento Greenwood y un servidor reemprendimos la patrulla.
Según testimonio de Murray Ehrenberg:
Paramos junto a la acera y vimos policía por la zona. No dejaban salir a Frank del coche. Decían: «Intentamos evitar problemas».