Un Puerto Seguro
- Автор: Фихан Кристин
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «Un Puerto Seguro». Краткое содержание книги:
Desde las sombras ha emergido una vengativa figura que acecha a la belleza con un espeluznante propósito: despojarla de todo cuanto es y destruirla. Sólo un hombre está destinado a ser su protector. Ahora Jonas deberá ayudar a la mujer que ama a salir del remolino de siniestra oscuridad que amenaza no sólo a Hannah, sino también a toda la familia Drake
– Hablando de Prakenskii, ¿qué pasa contigo y con él? -preguntó Hannah-. Me preguntó si eras una cantante hechicera. No me gustó el significado que le pudo dar a eso.
Hubo un pequeño silencio mientras todas intercambiaban miradas ansiosas.
– Era casi posesivo contigo -añadió Sarah-. Y aprovechar un favor personal simplemente para obtener el nombre del hombre con quien supuestamente fuiste fotografiada en una posición comprometida en un periódico sensacionalista, es simple y llanamente una locura
Joley se pasó rápidamente la mano por el pelo. Estaba un poco más corto y de un nuevo color, ya no era oscuro como el de Libby, pero tenía mechas de rico rojo oscuro y café oscuro con vetas doradas. Hannah tocó su pelo, tan difícil de trabajar con él, pesaba lo suficiente como para darle dolores de cabeza, y deseó tener el valor de hacer lo que quisiera como hacía Joley. Excepto que todo el mundo amaba su pelo. Era tan inusual, tan bello, pero nadie más que ella tenía que enfrentarse a los enredos y a su peso.
Se inclinó hacia su hermana menor.
– Si no quieres contestar, Joley, no lo hagas. Simplemente me preocupa.
Joley suspiró pesadamente.
– No sé qué contestar. Creo que me hechizó o algo así.
Las hermanas Drake se quedaron audiblemente sin aliento, casi en estéreo. Joley detuvo su mano.
– Un momento. No en sentido literal. Creo que sabría si realmente lo hiciese. Pienso que lo sabríais. ¿No lo haríais?
Hannah extendió la mano, pero no tocó su brazo.
– ¿Puedo? -Porque nunca invadiría otra vez la privacidad de su hermana sin permiso. A ninguna de las Drake les gustaba que su privacidad fuera invadida y no empujaría más allá en los límites de Joley.
Joley inclinó la cabeza.
– Quiero enterarme.
– Entonces deja a Elle también. Es fuerte en diferentes modalidades, y entre las dos, si él está ahí, le encontraremos -dijo Hannah-. ¿Estás lista?
Joley apretó sus labios.
– Sí. Ignora cualquier cosa que encuentres sobre cómo me siento acerca de él, porque es una locura.
Hannah y Elle trataron de alcanzarla al mismo tiempo e inmediatamente la energía crujió en el aire, manifestándose con diminutos arcos blancos y zigzagueando a gran velocidad entre las tres chicas. Hubo un pequeño silencio y un único y discontinuo chisporroteo de electricidad y luego Hannah y Elle dejaron caer sus manos de los brazos de Joley. Se miraron la una a la otra por encima de su cabeza.
– Lo sabe todo sobre ti, Joley -dijo Hannah-. Y es consentido. Le dejas entrar en ti.
– Sin embargo, no lo hago. No realmente. Simplemente continúa murmurando en mi oído, día y noche, y su voz es tan erótica. Dios, no, más que eso, más que erótica. Fascinante. -Frotó la palma en su muslo sin ser consciente de lo que hacía-. Simplemente ya no le podía resistir más. Quería verle, realmente verle. Pensé que yo sería más fuerte y que podría obligarle a dejarme, pero él… -Se interrumpió negando con la cabeza-. Estoy tan cansada. Estaba tan enfadado conmigo por lo del periódico sensacionalista.
– ¿Por qué no le dijiste simplemente la verdad? -preguntó Hannah amablemente.
– Porque me cabrea mucho. Y si alguien con habilidades mágicas manipuló el ataque contra ti, Hannah, no fue él. Lo sabría. Sé que no es él.
– ¿Qué quiere? -preguntó Kate.
– A mí. Me quiere -admitió Joley-. Le dije que no tengo citas con criminales y me dijo que él no era una cita. No me atrevería nunca a estar a solas con él. Me da la impresión de que no podré resistirme por mucho tiempo. He conseguido rodearme de gente cuando sé que está por la zona, pero… -Se interrumpió otra vez.
– Dile que no quieres hacer nada con él, que no te atrae -sugirió Abbey.
– Le he dicho que se mantenga alejado, pero sabe que me atrae físicamente. No se lo puedo ocultar, no cuando está en mi cabeza. Es horrible, como una de esas polillas con la llama, una estúpida e idiota atracción. Tengo mejor criterio. Nunca, nunca me encontraré con él, cara a cara.
– Bien, cariño -dijo Hannah-, no te asustes. Deberías haber venido a nosotras hace mucho tiempo, antes de que obtuviera una posición real sobre ti. Esta noche, haremos una sesión cicatrizante para ti en lugar de para mí. Ahora estoy lo suficientemente fuerte y las heridas se están curando bastante bien. Una sesión o dos con todas nosotras te dará algún respiro y yo investigaré un poco y veré lo que hay en los libros para luchar contra esto.
Hannah miró a su alrededor al círculo de caras. Todas estaban, de hecho, tratándola con normalidad, en vez de abrumarla con su simpatía. Podía respirar otra vez. Permitiéndose bajar su guardia un poco. Pero se sentía bien siendo secundada por todas ellas en ese momento.
– No, no, no puedes hacer eso, Hannah. Esta noche es toda para ti. Lo planeamos -dijo Joley-, y es importante para mí, para todas nosotras, que goces de esta noche. Necesitamos demostrarte algo. -Miró a su alrededor, al círculo que formaban sus hermanas-. Soy la primera en hablarte claro.
Hannah retrocedió suspicazmente.
– ¿Qué es esto? ¿Me habéis tendido una trampa?
– Te gustará -prometió Joley. Esperó hasta que Sarah le diera el libro a Hannah y aclaró-: ésta es la página que hice para ti. Escribí una carta, junté un par de mis fotos favoritas de nosotras, y también escribí una canción para ti. No está acabada por completo. La puliré antes de registrarla, pero es de mi parte para ti.
Hannah se acercó el libro así podía leer la carta escrita por Joley garabateada en cursiva.
Hey, nena
¿Cómo estás? Realmente espero que estés bien. He estado recordando nuestras vidas, Hannah, y hay tantas cosas asombrosas que hemos hecho juntas. Tú y yo fuimos y sé que somos las mejores amigas y eso nunca cambiará, pase lo que pase.
Verdaderamente eres una persona asombrosa, Hannah. Eres tan bella por dentro. Eres una de las personas más fuertes con quien alguna vez me he encontrado, dando tantísimo precisamente a tu familia. Nunca he aprovechado realmente la oportunidad para exteriorizar mi amor y mis sentimientos por ti, y debería disculparme por ello. Siempre te he admirado. Fuiste siempre mi modelo a seguir. Eres siempre amable y tierna con todo el mundo, pero tan divertida y excitante. Siempre me lo paso bien contigo, ya sea bailando alrededor de la casa, cantando a pleno pulmón, o tomando el sol en la playa y admirando a los ardientes surfistas.
Siempre has estado allí para mí y siempre estaré aquí para ti. Nada alguna vez podrá cambiar mi amor por ti. Me preocupo tanto por nuestra relación y espero que veas que siempre estaré aquí para ti. La canción que he escrito para ti se titula "All of Time" Espero que te guste, porque es cómo siento realmente.
Amor por siempre,
Joley
Hannah contempló a su hermana y luego al círculo de caras. Las lágrimas brillaban tenuemente en sus ojos.
– Joley, esto es bello. Realmente, no sabes cuanto. No lo sabes. Tengo problemas, pero os amo a todas y simplemente trato de encontrar una forma para resolver las cosas, y lo haré. Siento haber sido tan difícil.
– No, Hannah -dijo Sarah-. Somos nosotras las que nos disculpamos y por una razón muy buena. Joley, muéstrale mi página.
Joley se inclinó y volvió las páginas hasta que encontró la primera. Había fotos de Sarah y Hannah en diversas edades, todo eran recuerdos que evocaban a Sarah cepillando cuidadosamente las terribles marañas que las espirales de apretados rizos siempre causaron, y enjuagándole las lagrimas cuando alguien le llamó perro de lanas. Al tener el pelo con rizos mullidos, todas las chicas le llamaban perro de lanas faldero como broma, porque Hannah había sido incapaz de controlar su pelo.