El Asesino de la Carretera
- Автор: Эллрой Джеймс
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «El Asesino de la Carretera». Краткое содержание книги:
Nacido en Los Ángeles en los años cincuenta, su adolescencia es extraña y compleja, hasta el punto de que, en cierto modo, acaba provocando el suicidio de su madre. A raíz de este suceso, queda bajo la tutela de un oficial de policía, de quien aprende justo lo que no debía: el oficio de ladrón. Martin tiene una inteligencia extraordinaria y cierta tendencia al aislamiento, por lo que va construyendo sus obsesiones mientras continúa con los atracos. Tras pasar un año en la cárcel, comete su primer asesinato.
Un último detalle chocante que aporta el doctor Seidman, jefe de psiquiatría del Grupo Especiaclass="underline" los sociópatas con un historial de violencia que se detiene antes del asesinato superan a los asesinos en serie condenados en las pruebas psicológicas destinadas a determinar la falta de control moral y la falta de conciencia criminal. El doctor Seidman dice que, mientras que el sociópata típico te robará hasta los ojos y abusará de ti de todas las maneras posibles, desde la más mezquina hasta la más brutal, porque experimenta un impuso patológico a actuar con absoluto egoísmo, los asesinos en serie no lo harán. Dice que a veces son capaces de sentir pasión y amor verdaderos. Ese «dato» me animó y se me antojó una buena herramienta de caza y un amortiguador contra la depresión. El hecho de leer informes de sodomía, descuartizamiento y asesinatos, asesinatos y más asesinatos puede hacer mella en ti. A veces, la pasión es lógica. Casi puedo explicar lógicamente por qué quiero tanto a Carol, pese a que muchas personas la consideren un mal bicho. Entonces, buscando más fundamentos lógicos, lo solté: «¿Cómo son capaces, doctor?»
«Tienen un sentido del estilo muy exaltado», respondió.
Así que aquí estoy, a vueltas con el bien y el mal, la emoción de la captura contra la depresión que conlleva el oficio, la causa y el efecto, y la pasión y el estilo del doctor. Se está haciendo tarde; Carol debe de estar a punto de llegar y quiero ser capaz de hablar con ella de sus cosas, por lo que anotaré las correlaciones que he establecido hasta aquí, junto con algunas observaciones puramente policiales:
1. Dos series diferentes de violación con descuartizamiento. La primera serie (tres adolescentes, todas morenas) ocurrió en el sur de Wisconsin a finales del 78 y principios del 79, y podría ser atribuida a un tipo de Chicago, Saul Malvin, que se suicidó inmediatamente después del tercer asesinato y muy cerca del escenario de éste. Malvin tenía grupo sanguíneo 0+, como el asesino (según las muestras de semen de éste recogidas en sus víctimas), pero no hay ninguna otra prueba material que lo relacione con los asesinatos. Circunstancialmente, encaja: estaba cerca del escenario del tercer crimen y se hallaba en su casa, solo, mientras ocurrieron los otros dos. Malvin no tenía antecedentes delictivos ni historial psiquiátrico, lo cual, en los asesinos en serie, no constituye un dato determinante. Los loqueros de la brigada dicen que el suicidio después de un asesinato especialmente brutal no es infrecuente y que es el resultado de un momento de claridad. (Está bien que lo tengan, lástima que sea demasiado tarde y que a la última víctima no le sirva ya de nada.)
2. Cuatro chicas de veintipocos años, violadas y descuartizadas de forma similar. Fecha de las muertes: 18/4/79, Louisville, Kentucky; 1/10/79, Des Moines, Iowa; 27/5/80, Charleston, Carolina del Sur; 19/5/81, Baltimore, Maryland. Las cuatro eran rubias, busconas con varias condenas por prostitución. El asesino/violador también era 0+ (un grupo sanguíneo muy común) y las pruebas materiales (marcas de cuchillo y dimensiones de la hoja de la sierra) eran idénticas en los cuatro casos. Las anotaciones interdepartamentales incluidas en los expedientes de los cuatro casos y el expediente general que crearon los cuatro departamentos de policía cuando formaron su propio «grupo especial» (de corta existencia) apuntan a que el asesino fue un policía auténtico o alguien que se hacía pasar por policía. De momento, sólo es una teoría, basada en las observaciones de un viejo borracho que declaró haber visto a un tipo «con pinta de poli» entrar en el vestíbulo del edificio de apartamentos de la víctima de Charleston la noche de su muerte, unas observaciones que no sé hasta qué punto son de fiar. Ahora quiero ver si podemos acusar a Malvin de ser el asesino de Wisconsin o si por el contrario podemos descartarlo y, en el caso de descartarlo, quiero comparar las pruebas materiales de los crímenes de Wisconsin con los otros cuatro. Pedí los expedientes a la policía estatal de Wisconsin hace cuatro semanas, pero todavía no han contestado. El contraste rubia-morena es interesante. Los asesinos en serie suelen resultar engañosos y si un mismo autor es responsable de las siete muertes, tal vez sintió la necesidad de cambiar de «estilo».
3. Jim Schwartzwalder tiene cinco eslabones sobre niños desaparecidos, todos en los estados del oeste, sur y sudoeste. Algunos de los nexos se cruzan y plantean problemas a la hora de determinar a cuántos perpetradores se enfrenta. Sin embargo… cuenta con la descripción del vehículo de uno de los eslabones y ahora se enfrenta a la verdadera mierda de trabajo que resuelve los casos: comparar los datos de los registros de automóviles con los movimientos del dueño del coche y con sus historiales delictivos y psiquiátricos. «Gracias por hacerte cargo de los chicos desaparecidos. Estoy en deuda contigo.»
4. Tengo eslabones de varios asesinatos cometidos por alguien de paso que se remontan a nueve años. Los modus operandi son distintos, pero se mueven de oeste a este cronológicamente y he relacionado dos de ellos. Retrocediendo: trece desapariciones/ asesinatos en la carretera en Nevada y en Utah, desde finales de 1974 a finales de 1975. Algunas víctimas murieron por disparos de arma de fuego, otras fueron apaleadas y a casi todas les robaron los objetos de valor. Los dos primeros eslabones de la cadena, un chico y una chica descubiertos por unos campistas en una zona rural de Nevada en diciembre de 1974, murieron por disparos de un 357 Magnum y fueron dispuestos, desnudos, en una postura sexual. A continuación, cuatro jóvenes de familia rica que hacían autoestop aparecieron muertos por arma de fuego (no se encontraron los casquillos), apaleados y estrangulados en Nevada y en Utah en enero de 1975. A todos les habían robado y las tarjetas de crédito de una de las víctimas se recuperaron en Salt Lake City. El hombre que las tenía, que fue descartado como sospechoso, declaró que se las había vendido un tipo alto y de aspecto corriente, de veintitantos años, conocido como el Sigiloso.
Salto a: cinco personas, hombres y mujeres, de edades comprendidas entre los 14 y los 71 años, desaparecieron de las carreteras de Utah y de Nevada en primavera de 1975. Sin pistas. Esfumados.
Salto a: Ogden, Utah, 30/10/75. Dos ciudadanos honrados, automovilistas, son vistos por última vez hablando con un joven alto, de raza blanca, en las afueras de Ogden. Luego, puf, desaparecen.
Con esto hemos sumado trece muertos y presuntamente muertos. Ahora, demos un gran salto, geográfico y de estilo de vida: ocho jóvenes desaparecen de Aspen, Colorado, entre enero y junio de 1976. Entre ellos hay dos parejas, gente rica.
Las desapariciones nunca llegan a vincularse, aun cuando tres de ellos son encontrados en la nieve, conservados, durante el deshielo de la primavera del 76. Están mutilados; dos de ellos, marido y mujer, son hallados desnudos y dispuestos en la postura del coito, mientras que al otro hombre desaparecido (¡visto por última vez ocho días después de la pareja!) lo descubren a pocos pasos de ellos, también desnudo.
Sumamos ocho y trece y tenemos veintiuno. Ahora, otro gran salto. Las letras S. S. marcadas en las piernas de las víctimas. Al principio, la policía local pensó que se trataba de un nazi; luego, un aficionado a los cómics dice que puede ser una referencia a la Sombra Sigilosa, un villano de cómic famoso en los años cincuenta. Relación: el que vendió las tarjetas de crédito se llamaba el Sigiloso. ¿Es posible que la Sombra Sigilosa lo inspirase a marcar esas iniciales en sus víctimas? He buscado ambos motes en los ficheros de todo el país y ahora estoy esperando las fichas de apodos de la policía local. La relación es muy tenue, pero merece la pena seguir investigándola.
Salto a: nueve estudiantes de raza blanca que desaparecen de distintas zonas de Kansas y Misuri entre abril de 1977 y octubre de 1978. Uno de los jóvenes es visto por última vez «hablando con un tipo robusto, de raza blanca, posiblemente propietario de una furgoneta» y sus tarjetas de crédito se recuperan en Saint Louis. El defraudador que intentaba utilizarlas es sometido a la prueba del polígrafo y declara: «El tipo al que se las compré dijo que se las había comprado a un tío con un nombre extraño, el Sigiloso.»