Tres Metros Sobre El Cielo
- Автор: Моччиа Федерико
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Tres Metros Sobre El Cielo». Краткое содержание книги:
Desayunan sonriendo, hablando más o menos, dividiéndose un cigarrillo. Después Step va a la escuela y en la interrogación de química logra conseguir un seis. Pero desde ese día su vida cambio. Nadie nunca supo porque, pero nunca fue igual.
Algo malo se metió dentro de el. Una bestia, un terrible animal hizo su casa adentro de su corazón, listo a salir afuera en cualquier momento, a golpear, con rabia, con maldad, hijo del sufrimiento y de un amor destruido. Desde entonces la vida en la casa no fue posible. Silencios y miradas incomodas. No más sonrisas, ni con la persona que más había amado. Después el proceso. La condena. Su madre que no testimonio a su favor. Su padre que lo regaño. Su hermano que nunca entendió. Y nadie que nunca supiera que pasó entre ellos dos. Guardianes forzados de ese terrible secreto. El mismo año sus padres se separaron. Step se fue a vivir con Paolo. El primer día que entra en esa nueva casa mira fuera de la ventana de su cuarto. Solo hay un prado tranquilo. Comienza a arreglar su ropa. Agarra de la maleta algunas camisas y las apoya en el fondo del armario. Después agarra un suéter. Mientras la saca afuera se le abre entre las manos. Por un momento le pareciera que su madre estuviera ahí. Le recuerda de cuando se la presto, de aquel día que corrieron juntos por avenidas con árboles. Cuando el estaba tan cerca de ella. Y ahora esta en esa casa, tan lejos de ella, en todos los sentidos.
Aprieta duro el suéter entre sus manos y se la lleva a la cara. Siente su perfume, comienza a llorar. Después, tontamente, se pregunta si aquel día hubiera sido mejor decirle que se había puesto mucho perfume.
De nuevo ahora, de noche.
La moto corre tranquila sobre las orillas. Pequeñas ondas se regresan lentas. Van y vienen, respiro regular del mar profundo y oscuro que los observa de lejos. La luna alta en el cielo ilumina todo. La playa se pierde lejana entre las manchas más oscuras del monte. Step apaga los faros. Envueltos en la oscuridad, comienzan a correr así, sobre ese suave suelo mojado. Llegan a la mitad de la playa Feniglia y se detienen. Caminan cerca, solos, envueltos por esa paz. Babi va a la orilla. Pequeñas ondas de playa se rompen antes de bañar sus All Star azules. Una onda más caprichosa de las otras trata de alcanzarla. Babi echa para atrás veloz huyéndole. Termina contra Step. Sus brazos fuertes la acogen segura. Ella no se aleja. En esa luz nocturna aparece su sonrisa. Sus ojos azules llenos de amor lo miran divertidos. El se le avecina y lentamente, abrazándola, la besa. Labios suaves y calidos, frescos y salados, acariciados por el viento del mar. Step le pasa una mano entre los cabellos. Se los lleva atrás descubriéndole la cara. La mejilla pintada de plateado, pequeño espejo de la luna arriba, se une a una sonrisa. Otro beso. Nubes lentas pasean en el cielo azul de la noche. Ahora Step y Babi están echados sobre la arena fresca, abrazados. Las manos sucias de pequeños granitos de arena se buscan divertidas.
Otro beso. Ahora Babi se pone encima alzándose sobre los dos brazos. Lo mira, el esta debajo de ella. Esos ojos ahora tranquilos la miran. Su piel parece color ébano, lisa y delicada. Sus cabellos cortos no tienen miedo de ensuciarse. Parece pertenecer a esa playa echado ahí, con los brazos estirados, dueños también de ella, tomándola en un beso mas largo y fuerte. La abraza teniéndola cerca, respirando su sabor suave. Y ella se deja llevar, tomada por esa fuerza, y en ese momento se da cuenta que no había besado a ninguno de verdad.
Ahora esta sentado detrás de ella, la tiene abrazada entre sus piernas. El, sólido espaldar, interrumpe cada tanto sus pensamientos con un beso en el cuello.
‘Que piensas?’
Babi se voltea hacia el viéndolo con la esquina de los ojos.
‘Sabia que me lo preguntarías.’ Regresa a apoyar la cabeza en su pecho. ‘Ves esa casa allá arriba en las rocas?’ Step mira esa dirección que indica su mano. Antes de perderse lejos se detienen sobre ese pequeño índice y le parece estupendo eso también. Sonríe, único dueño de sus pensamientos.
‘Si, la veo.’
‘Es mi sueño! Cuanto me gustaría vivir en esa casa. Piensa como debe ser la vista desde allá. Una ventana al mar. Una sala donde estar abrazados mirando el atardecer.’
Step la aprieta de nuevo. Babi se mantiene un momento aun mirando lejos soñadora. El se le acerca poniendo su mejilla contra la suya. Ella, divertida y caprichosa trata de alejarlo, sonriéndole a la luna, fingiendo de querer escaparse. Step le agarra la cara entre las manos y ella, pálida perla, sonríe prisionera de esa concha humana.
‘Quieres bañarte?’
‘Bromeas, con este frío? Y no tengo el traje.’
‘Anda, no hace frío y un pececito como tu no necesita traje de baño.’
Babi hace una mueca de rabia y lo empuja hacia atrás con las dos manos.
‘A propósito, le contaste a Pollo la historia de la otra noche, verdad?’
Step se alza y trata de abrazarla.
‘Que, bromeas?’
‘Y como Pallina lo sabe? Se lo dijo Pollo!’
‘Te lo juro que no le dije nada. Quizás debí hablar en mis sueños…’
‘Hablar en tus sueños, si seguro… ya te dije que no creo en tus juramentos.’
‘De verdad, cada tanto hablo mientras estoy dormido y después te darás cuenta tu misma.’
Step va hacia la moto mirando atrás divertido.
‘Me daré cuenta? Estas bromeando verdad?’
Babi lo alcanza un poco preocupada.
Step ríe. Su frase alcanzo el resultado esperado.
‘Porque, esta noche no dormiremos juntos? Si faltan pocas horas para que amanezca.’
Babi mira preocupada el reloj.
‘Las dos y media. Diablos, si regresan mis padres antes que yo estoy muerta. Rápido, debo regresar a casa.’
‘Entonces no duermes en mi casa?’
‘Estas locos? Quizás no has entendido que sucederá si no llego. Y de paso, alguna vez has visto a un pececito que duerme con alguno?’
Step prende la moto, tiene presionado el freno delantero y acelera. La moto obediente en medio de sus piernas gira sobre su misma y se para frente a ella. Babi se monta detrás. Step mete la primera. Dulcemente se alejan, cada vez más veloces, dejando atrás una marca precisa de largos neumáticos. Más lejos entre la arena agitada de besos inocentes, esta un pequeño corazón. Lo dibujo ella escondida, con ese índice que a el le gusto tanto. Una onda solitaria le borra los bordes. Pero con un poco de imaginación todavía se puede leer esa S y la B. un perro ladra lejos a la luna. La moto continua su carrera enamorada desapareciendo lejos en la noche. Una onda más determinada borra del todo ese corazón. Pero ninguno podrá nunca borrar ese momento de sus recuerdos.
Frente a Vetrine, se para en medio de la calle desierta, ahora solo esta su Vespa. Babi baja de la moto, le quita el seguro de la rueda delantera y la prende. Monta en la silla y la empuja adelante. Después pareciera casi acordarse de el.
‘Chao’ Le sonríe con ternura. Step se le acerca.
‘Te acompaño, te escolto hasta tu casa.’ Llegaron en la calle Francia, Step se acerca a la Vespa y apoya el pie derecho debajo del farol, bajo la pequeña placa.
Acelera. La Vespa aumenta la velocidad. Babi se voltea asustada hacia el.
‘Tengo miedo.’