Tres Metros Sobre El Cielo
- Автор: Моччиа Федерико
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Tres Metros Sobre El Cielo». Краткое содержание книги:
‘Gervasi?’
‘Esta ausente.’ Responde alguno en el fondo de la clase. La Giacci pone una ‘A’ en el nombre de Babi en el registro. Después alza lentamente la mirada.
‘Lombardi.’
‘Si, profesora?’ Pallina se alza.
‘Como es que Gervasi no vino hoy?’ Pallina esta ligeramente nerviosa.
‘No se. Anoche hablamos por teléfono, me dijo que se sentía mal. Quizás esta mañana empeoro y decidió no venir.’ La Giacci la mira. Pallina alza los hombros. La Giacci aprieta los ojos. Se vuelven dos aberturas impenetrables. Pallina siente un escalofrío recorrerle la espalda.
‘Gracias Lombardi, siéntese.’ La Giacci sigue con la lista. Su mirada se encuentra de nuevo con el de Pallina. Sobre la cara de la profesora se pinta una sonrisa extraña. Pallina se vuelve roja. Se voltea rápido a otra parte, apenada. Acaso la profesora sabe algo? En el pupitre ve la escritura que ella misma puso con un lapicero ‘Pallina y Pollo forever’. Sonríe. No, es imposible.
‘Marini.’
‘Presente!’
Pallina se tranquiliza. Quien sabe donde estará Babi en ese momento. Seguramente ya habrá desayunado. Un pastel en Euclide y un capuccino con espuma. Desea mas que nunca estar en su puesto, quizás con Pollo en vez de Step. No es bello aquello que es bello, pero es bello aquello que te gusta, su proverbio favorito. La Giacci cierra el registro y comienza a explicar. Ilustra la lección con alegría, particularmente serena. Un rayo de sol golpea sus manos. Alrededor de ese dedo con el cual juega, el antiguo anillo brilla con luz morada.
De los sonidos de la ciudad apenas despierta, se alejan así, con los labios levemente con el sabor de un capuccino amargo y la boca dulce de un pastel. Es fácil predecir lo que se pediría en Euclide que queda en vía Flaminia, mas secreto y mas lejano, donde es mas difícil ser encontrados. Van hacia la torre. En vía Flaminia, envueltos de sol mientras alrededor, prados redondos, llenos de verde, se pierden dulces entre bosques mas oscuros. Dejan la calle. La moto dobla las altas espigas doradas que rápido después de su paso regresan arriba. La moto se detiene ahí, detrás de la colina, no tan lejos de la torre. A la derecha, mas abajo, un perro tranquilo revisa olfateando algunas plantas. Un pastor en jeans escucha una pequeña radio vieja armándose una marihuana bien lejano de sus colegas de trabajo. Se alejan mas allá. Solos. Babi abre el bolso. Aparece una gruesa bandera inglesa.
‘La compre en Portobello cuando fui a Londres. Ayúdame a extenderla. Has ido tu?’
‘No, nunca. Es bello?’
‘Mucho. Me divertí bastante. Fui a Brighton por un mes y Londres algunos días. Fui con un tour.’
Se extienden sobre la bandera calentados por el sol. Step escucha el cuento londinense y de cualquier otro viaje. Parece haber estado en un montón de lugares y recordar todo. Pero el, poco interesado a esas aventuras pasadas y para nada acostumbrado a esta hora matutina, rápido se duerme.
Cuando Step abre los ojos, Babi no esta al lado de el. Se alza mirando alrededor preocupado. Después la ve. Mas abajo, por la colina. Sus hombros suaves. Esta sentada allí, entre la grama. La llama. Ella parece no escucharlo. Cuando esta cerca se da cuenta porque. Esta escuchando el Sony. Babi se voltea hacia el. Su mirada no promete nada bueno. Regresa a mirar los prados lejanos. Step se sienta al lado. Se mantiene en silencio por un tiempo. Después Babi no resiste mas y se quita los audífonos.
‘Te parece que te duermas mientras yo hablo?’ esta molesta de verdad. ‘Esto quiere decir que no me tienes respeto!’
‘Anda, no seas así. Esto quiere decir que no dormí bastante.’
Ella resopla y se voltea de nuevo. Step no puede hacer menos que notar que bella es. Aun mas cuando esta molesta. Tiene en alto la cara y todo asume un aire gracioso, su barbilla, su nariz, la frente. Sus cabellos iluminados por el sol reflejan los rayos, parecen respirar el olor del campo. Tiene la belleza de una playa abandonada, con un mar salvaje que llega hasta los horizontes lejanos. Sus cabellos, como ondas espumantes, le caen en la cara, lo cubren rebeldes por pedazos y ella los deja. Step se inclina y agarra con su mano su bella belleza. Babi trata de huirle. ‘Sueltame!’
‘No puedo. Es mas fuerte que yo. Te debo besar.’
‘Te dije que me sueltes. Estoy ofendida.’
Step se le acerca a sus labios. ‘Te lo juro que después escucho todo. Inglaterra, Londres, tus viajes, todo lo que quieras.’
‘Debes escuchar antes!’
Step se aprovecha y la besa volando, agarrando sus labios no preparados, apenas entrecerrados. Pero Babi es mas veloz que el y cierra la boca decidida. Después siente todo suave. Al final se rinde, lentamente, y se deja llevar por su beso.
‘Eres violento e incorrecto.’
Palabras susurradas entre labios muy cercanos.
‘Es cierto.’ Palabras que casi se confunden.
‘No me gusta que seas así.’
‘No lo haré mas, te lo prometo.’
‘Ya te dije que no creo en tus promesas.’
‘Entonces te lo juro…’
‘Imaginate si creyera en tus juramentos…’
‘Ok. Esta bien, lo juro por ti.’
Babi lo golpea con un puño. El toma el golpe bromeando. Después la abraza fuerte entre las suaves espigas. En lo alto, el sol y el cielo azul, silenciosos espectadores. Mas allá, una bandera inglesa abandonada. Mas cerca, dos frescas sonrisas. Step juega por un momento con los botones de su camisa. Se para un momento temeroso. Sus ojos cerrados parecen tranquilos. Libera un botón, después otro, con dulzura, como si un toque muy pesado rompería la magia de ese momento. Después con su mano se desliza adentro, por la cintura, por la piel tierna y caliente. La acaricia. Babi lo deja y besándolo lo abraza mas fuerte. Step, respirando su perfume, cierra los ojos. Por la primera vez todo le parece diferente. No tiene miedo, es tranquilo. Prueba una extraña paz. Su mano abierta desliza por su espalda, a lo largo hasta llegar al borde de la falda. Una leve subida, el inicio de una dulce promesa. Se detiene. Ahí cerca dos pequeños pedazos de metal lo hacen sonreír, como un beso de ella un poco mas apasionado. Dulcemente continua a acariciarla. Regresa arriba, a aquella débil elástica. Se para en la abertura en el intento de descubrir el misterio y no solo eso. Dos ganchos? Dos pequeñas medialunas que se meten una dentro de la otra? Una ‘s’ de hierro que se mete desde arriba? Toca un poco. Ella lo mira curiosa. Step se esta fastidiando. ‘Como coño se abre?’
Babi mueve la cabeza. ‘Como haces para ser así de grosero siempre? No me gusta que hables así cuando estas conmigo.’
Justo en ese momento el misterio se descubre. Dos pequeñas medialunas se separan tiradas por un elástico ahora libre. La mano de Step vaga por toda su espalda, hasta el cuello, finalmente sin obstáculos.
‘Disculpame…’
Step lo logra creer sus oídos. Le pidió disculpas. Disculpa. Escucha de nuevo esa palabra. El, Step, se disculpo. Después, sin siquiera quererlo, abandona el pensamiento llevado por esa nueva conquista. Se consigue acariciándole su seno, a rozarle el cuello de besos, a pasar la mano sobre el otro seno y conseguir ahí también aquella frágil señal de deseo y pasión. Entonces desliza muy lento hacia abajo, hacia su abdomen liso, hacia el borde de la falda. La mano de ella lo para. Step abre los ojos. Babi esta ahí frente a el y mueve la cabeza.
‘No.’
‘No, que?’
‘No, eso…’ Le sonríe.
‘Porque?’ El no esta sonriendo para nada.
‘Porque no!’
‘Y porque no?’
‘Porque no, y basta!’
‘Pero debe haber alguna razón, como…’ Step le da una sonrisa.