Bailando Al Anochecer
- Автор: Куинн Джулия
- Язык: испанский
- Жанр: Исторические любовные романы
Электронная книга - «Bailando Al Anochecer». Краткое содержание книги:
"Bebe a mi salud solo con los ojos,
Y yo brindaré con los míos;
O deja un beso, sino, en mi copa,
Y no buscaré vino.
La sed que del alma surge,
Pide bebida divina:
Pero aunque pudiera del néctar de Júpiter sorber,
No lo cambiaria por el tuyo. " [15]
Casi lo consigue. Los ojos de Belle se nublaron, y cuando recitó la parte del beso, su mano derecha se dirigió involuntariamente a su corazón.
"Oh, John," suspiró.
Entonces el desastre lo alcanzó.
Persephone bajó las escaleras.
"¡John!" exclamó, con voz encantada. "¡Es mi poema favorito! ¿Cómo lo ha sabido? "
John bajó la cabeza y apretó los puños a los costados. Belle trasladó su mano del corazón a la cadera.
"Mi padre solía recitárselo a mi madre todo el tiempo," continuó Persephone, con las mejillas encendidas. "Nunca fallaba en hacerla estremecer de felicidad. "
"Lo imagino," refunfuñó Belle.
John alzó la vista hacia ella, con expresión avergonzada.
"Y además era muy apropiado para ella, ¿sabe?," añadió Persephone, "porque su nombre era Celia. Dios la tenga en su gloria. "
"¿Apropiado? " preguntó Belle, sin apartar ni por un instante los ojos de John. En cuanto a él, sabiamente mantuvo la boca cerrada.
"Bien, después de todo se titula 'Soneto para Celia'. De Ben Johnson," dijo Persephone con una sonrisa.
"¿De verdad? " inquirió Belle, irónicamente. "John, ¿quién es Celia? "
"Por lo visto, la madre de Persephone, obviamente. "
Belle tuvo que admirar su frescura. "Bien, me alegro de que fuera Johnson quien escribiera estos versos. Lamentaría pensar que estuviste escribiéndole un poema a alguien llamado Celia, John. "
"Oh, no sé, creo que Celia es un nombre bastante bonito. "
Belle le dedicó una sonrisa enfermizamente empalagosa. "Me parece que encontrarás que Belle es mucho más fácil de rimar. "
"Estoy seguro de que lo es, pero me gustan los desafíos. Ahora bien, Persephone…éste si que sería un poema a la altura de mi ingenio. "
"Oh, basta," dijo Persephone, riendo.
"Persephone… Hmm, vamos a ver, podríamos usar una cacofonía, pero no sería muy elegante. "
Belle no pudo evitar sentirse contagiada por el buen humor de John. "¿Qué te parece melocotones? " le sugirió.
"Tiene bastantes posibilidades. Tendré que ponerme a ello inmediatamente. "
"Ya basta de bromas, querido muchacho," dijo Persephone, dando unas palmadita a John en el brazo de forma maternal. "No tenía ni idea de que fuera tan admirador de Ben Johnson. Es uno de mis poetas favoritos. ¿Disfruta también usted de sus obras? Adoro Volpone, aunque es bastante malvada. "
"Ultimamente yo mismo me he estado sintiendo bastante malvado. "
Persephone soltó una risita tapándose la boca con la mano y dijo, "Oh bueno. Es que he visto anunciada su representación. Esperaba encontrar a alguien que me acompañara. "
"Estaría encantado de acompañarla, por supuesto. "
"Aunque quizás no debiéramos llevar a Belle. No estoy segura que sea adecuada para una señorita soltera, y Belle me ha dicho que no soy lo bastante estricta como acompañante. "
"¿Belle ha dicho eso? "
"No con tantas palabras, por supuesto. Dudo que desee estropear un arreglo tan bueno. Pero sé en qué dirección sopla el viento. "
"No vais a ir al teatro sin mí," puntualizó Belle.
"Supongo que tendremos que llevarla," dijo John con un suspiro afectado. "Puede ser bastante obstinada cuando algo se le mete entre ceja y ceja. "
"Oh, quédate tranquilo," le respondió Belle. "Y ponte a trabajar. Tienes escritura pendiente. "
"Supongo," contestó John, haciendo una inclinación de cabeza a Persephone cuando esta se marchó del vestíbulo. " 'Persephone y los melocotones’ será, seguro, mi obra maestra. "
"Si no te pones pronto a trabajar, tu obra maestra será 'Belle te atizara con un escabel.' "
"Me tiemblan las rodillas. "
"Deberían temblarte. "
John se despidió de ella y luego alejándose un par de pasos extendió el brazo, adoptando una postura dramática. "Persephone y los melocotones… " Torció la boca en una sonrisa infantil. "¿Qué te parece? "
"Me parece que eres maravilloso."
John se inclinó y la besó en la nariz. "¿Tengo que decirte que me he reído más en estas últimas semanas de lo que lo he hecho en toda mi vida? "
Silenciosamente, Belle negó con la cabeza.
"Es cierto, ya lo sabes. Tú me haces eso. No sé como lo has conseguido, pero me has despojado de mi ira. Años de dolor, sufrimiento y cinismo me volvieron irritable y taciturno, pero ahora puedo sentir el sol de nuevo. "
Antes de que Belle pudiera decirle que eso era poema suficiente para ella, John la besó de nuevo, y ella se olvido de todo.
Unas noches después Belle estaba acurrucada en su cama, con varios tomos de antología de la poesía esparcidos a su alrededor. "No va a engañarme de nuevo con otro ‘Soneto a Celia'," se dijo a si misma. "Esta vez voy a estar preparada. "
Se sentía un poco temerosa de que fuera capaz de burlarla con uno de los nuevos poetas. Su institutriz tan sólo la había acercado a los clásicos, y tan solo porque Lord Byron era tan celebre conocía ella el de "Camina bella. "
Un rápido viaje esa misma tarde a la librería le había suministrado Las Baladas Líricas, de William Wordsworth y Samuel Taylor Coleridge así como Canciones de inocencia y Canciones de Experiencia de un oscuro poeta llamado William Blake. El propietario le aseguró que Blake alcanzaría un día gran fama y trató de venderle también El Matrimonio del Cielo y el Infierno, pero Belle le había parado los pies, casi segura de que no había modo de que John encontrara un poema romántico en un libro con un título semejante.
Con una sonrisa, Belle abrió Canciones y comenzó a hojear las páginas, leyendo en voz alta al mismo tiempo.
¡Tigre! ¡Tigre! Luz llameante [16]
En los bosques de la noche,
¿Qué ojo o mano inmortal
Pudo idear tu terrible simetría.
Frunció los labios y apartó la mirada del libro. "Esto de la poesía moderna es muy extraño." Sacudiendo la cabeza, volvió al libro.
¡Cling!
Belle contuvo la respiración. ¿Qué había sido eso?
¡Cling!
Sin duda, había alguien al otro lado de su ventana. El terror se apoderó de ella y se deslizó de la cama al suelo. Sobre manos y rodillas, avanzó lentamente a través del cuarto hacia su tocador. Con un rápido vistazo hacía la ventana, agarró un candelabro de estaño fabricado en Boston que Emma le había dado como regalo de cumpleaños unos años antes.
Permaneciendo agachada, Belle se escabulló hacia la ventana. Tomando la precaución de situarse fuera de la línea de visión del intruso, se encaramó a una silla con el respaldo pegado a la pared justo al lado de la ventana. Temblando de miedo, esperó.
La ventana crujió y entonces vio cómo empezaba a elevarse. Una oscura mano enguantada apareció sobre el alféizar.
Belle contuvo la respiración.
[15] “Song: To Celia” de Ben Johnson (1572-1637) Poeta británico. (N. T.)
[16] “El tigre” de William Blake (1757-1827). Poeta británico. (N. T.)