El Asesino de la Carretera
- Автор: Эллрой Джеймс
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «El Asesino de la Carretera». Краткое содержание книги:
Nacido en Los Ángeles en los años cincuenta, su adolescencia es extraña y compleja, hasta el punto de que, en cierto modo, acaba provocando el suicidio de su madre. A raíz de este suceso, queda bajo la tutela de un oficial de policía, de quien aprende justo lo que no debía: el oficio de ladrón. Martin tiene una inteligencia extraordinaria y cierta tendencia al aislamiento, por lo que va construyendo sus obsesiones mientras continúa con los atracos. Tras pasar un año en la cárcel, comete su primer asesinato.
Gregory Hall, de 37 años, natural de Las Vegas, Nevada. Sexo masculino, raza blanca, mide 1,83, pesa 85 kilos, tiene el cabello castaño y los ojos azules. Visto por última vez haciendo autoestop cerca de la frontera entre Nevada y el norte de Utah el 30 de abril, y de quien se ha averiguado que tal vez sea un ex recluso que no se ha presentado a su agente de la libertad condicional. (En el próximo número de True Life Sleuth aparecerán fotos de la prisión, en la columna «¿Ha visto usted a estas personas?».)
Nota del editor: Cualquier información sobre el paradero actual de las personas arriba mencionadas debe dirigirse a la policía estatal de Nevada, la policía estatal de Utah o al teléfono gratuito de personas desparecidas de True Life Sleuth, número 1-800-DESAPARECIDAS.
De True Crime Detective, número de julio de 1975:
MACABRA MUERTE DE UN FRIEGAPLATOS
SORDO Y DEFICIENTE MENTAL
Salt Lake City, Utah, 16 de junio de 1975:
El cuerpo de un joven sordo y deficiente mental de Salt Lake City fue hallado esta mañana en las llanuras de sal próximas al Gran Lago Salado. La víctima, Robert Masskie, de 18 años, trabajaba fregando platos en el restaurante Colonial Joe, de Salt Lake City, y acababa de cobrar su sueldo de dos semanas. Cuando lo encontraron, no tenía el dinero y en estas primeras fases de la investigación se cree que el móvil fue el robo. Los compañeros de trabajo del simpático discapacitado expresaron consternación ante su muerte y el encargado de la freidora, Martin Plunkett, de 27 años, dijo: «Bobby era un autoestopista empedernido y eso es peligroso. Advierta por favor a sus lectores de que vayan con cuidado y no hagan autoestop.»
Sabio consejo. Todavía no hay pistas, pero los mantendremos al día de los avances de la investigación en el número de True Crime Detective del mes próximo.
De la revista Boss Detective, en la columna «¡Desaparecidos!», número de diciembre de 1975:
Vistos por última vez el 30/10/75 en la Interestatal 95, a las afueras de Ogden, Utah, «hablando con un joven blanco alto» que podría ser el propietario de una furgoneta último modelo de color grisáceo:
Kenneth Neufeld, de 41 años, sexo masculino, raza blanca, mide 1,80, pesa 82 kilos, tiene el cabello y los ojos castaños y un tatuaje del Cuerpo de Marines en el antebrazo derecho.
Cynthia Neufeld, de 39 años, sexo femenino, raza blanca, mide 1,62, pesa 62 kilos y tiene el cabello rubio y los ojos castaños. Sin marcas que la identifiquen.
El 1/12/75, sus hijos adolescentes denunciaron la desaparición a la policía. Se encontró su vehículo abandonado en el bosque, a las afueras de Odgen, el 4/12/75. Se ha realizado una batida completa de la zona y no se ha encontrado ninguna pista. La oficina de Personas Desaparecidas, el Departamento de Policía de Odgen y la policía estatal de Utah tienen fotos del señor y de la señora Neufeld. Para cualquier información o consulta sobre estas personas, diríjanse a los cuerpos de seguridad mencionados.
Del Boss Detective, número de abril de 1977:
¿OTRO ASESINO DEL ZODÍACO ACTÚA EN COLORADO?
¿ESTÁN RELACIONADAS LAS MUERTES DE
LOS UNIVERSITARIOS? ¿SON LAS MARCAS RITUALES
OBRA DE FANÁTICOS DE CIERTO CÓMIC?
Aspen, Colorado, es un centro abierto todo el año que atrae a gente joven que quiere divertirse y constituye la indiscutible «capital de las fiestas» invernales gracias a sus pistas de esquí y a sus acogedores albergues para esquiadores. Los jóvenes van a Aspen para relajarse y escapar de la presión de los estudios o el trabajo. En Aspen lo pueden pasar muy bien pero, desde enero de 1976, ocho estudiantes universitarios que visitaban la localidad han desaparecido de la faz de la tierra. Son los siguientes:
Cindy Keneally, de 22 años, natural de Chicago, Illinois, vista por última vez el 18/1/76.
George Keneally, de 20 años, natural de Chicago y marido de Cindy, visto por última vez el 18/1/76.
Gustavo Torres, de 23 años, natural de Sao Paulo, Brasil, visto por última vez el 26/1/76.
Mills Jensen, de 24 años, nacido en Aspen. Visto por última vez el 1/3/76.
Craig Richardson, de 17 años, natural de Glendwood Springs, Colorado, visto por última vez el 1/4/76.
Maria Kaltenborn, de 21 años, natural de Akron, Ohio, vista por última vez el 2/6/76.
John Kaltenborn, de 22 años, esposo de Maria, visto por última vez el 2/6/76.
Timothy Bay, de 16 años, natural de Glendwood Springs, visto por última vez el 18/8/76.
Los agentes que investigaron las desapariciones se apresuraron a declarar que en los centros vacacionales como Aspen hay mucha gente de paso y el año pasado, en la primavera del 76, cuando el número de personas desaparecidas llegó a cinco, descartaron la idea de que alguien les hubiera hecho daño voluntariamente. Luego, sin embargo, durante el deshielo de 1976, aparecieron los cadáveres mutilados del matrimonio Keneally y del señor Torres en los bancos de nieve fundida y ya no cupo duda de que un maníaco andaba suelto.
Las temperaturas bajo cero que se mantienen todo el invierno conservaron los cuerpos de una manera pasmosa. El señor y la señora Keneally estaban desnudos y colocados en una postura explícitamente sexual, y el señor Torres, que desapareció ocho días después que la pareja, se hallaba a pocos metros de distancia. Las tres víctimas murieron degolladas y les marcaron las letras S. S. en el torso.
Las autoridades primero creyeron que las marcas apuntaban a un asesino de ideología nazi puesto que S. S. eran las iniciales de la policía secreta de Hitler, pero luego esta hipótesis perdió peso y los homicidios fueron atribuidos al Asesino del Zodíaco, un asesino en serie que actuó en el norte de California a finales de los sesenta y principios de los setenta. Las marcas con las letras S. S. en el cuerpo eran oblicuas, de modo que parecían zetas, y el Asesino del Zodíaco (que enviaba mensajes a la policía de San Francisco declarando que «se estaba procurando esclavos para la otra vida») a veces marcaba a sus víctimas de forma similar.
Martin Plunkett, residente en Glenwood Springs, ofreció una hipótesis completamente distinta. Plunkett, de 28 años, que trabaja de bibliotecario adjunto en la biblioteca de la localidad, es aficionado a los relatos de crímenes y de pequeño había coleccionado cómics; según él, las iniciales podían ser una referencia a la Sombra Sigilosa, el villano de unas historietas famosas en los cincuenta y los sesenta. La policía de Aspen agradeció esta teoría al señor Plunkett y procedió a investigar a coleccionistas de cómics, todos los cuales, finalmente, fueron descartados como sospechosos. Tras ello, este largo y frustrante caso de asesinatos/desapariciones ha vuelto a su situación actuaclass="underline" sin pistas.
En una conferencia de prensa celebrada el mes pasado, Arthur Whittinghill, jefe de policía de Aspen, declaró: «Las muertes de los Keneally y de Torres fueron obra de una o varias personas, de eso no cabe duda, y sospecho que el componente sexual de los crímenes fue un subterfugio, es decir, una forma de ocultar el verdadero móvil por parte del asesino o asesinos. Las otras cinco desapariciones pueden estar relacionadas o no, y dado que los cuerpos no han aparecido, me inclino a pensar en diferentes asesinos-secuestradores. Las especulaciones en torno al libro de cómics del Zodíaco son, a mi modo de ver, absurdas, y ahora lo más importante es que todos los residentes y visitantes de Colorado sean precavidos con los desconocidos.»
Del Boss Detective, en la columna «¡Desaparecidos!» del número de noviembre de 1978: