Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Историческая проза » Favoritos De La Fortuna
Favoritos De La Fortuna - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Favoritos De La Fortuna

Электронная книга - «Favoritos De La Fortuna». Краткое содержание книги:

Argumento: Desde el año 83 al 69 antes de Cristo, los principales acontecimientos de la historia de la antigua Roma en un fascinante mosaico novelesco que respeta escrupulosamente la verdad de los hechos, aunque narrándolos con la amenidad de la mejor de las novelas. En el relato aparecen numerosos personajes, pero el que tiene mayor protagonismo es un Julio César adolescente que consigue desembarazarse de sus obligaciones sacerdotales para demostrar a todos su extraordinaria inteligencia y su valor, que harán de él en el futuro un héroe celebérrimo de la historia romana. Las costumbres de la época, las estrategias bélicas, las intrigas políticas, los usos amatorios, etc., adquieren también gran importancia en esta novela, que constituye la tercera parte del gran ciclo de Colleen McCullough.
1 ... 196 197 198 199 200 201 202 203 204 ... 273
Перейти на страницу:

De todos modos, en enero, nuestro pretor Marco Antonio se obstinó en que le asignaran la misión especial de erradicar la piratería de nuestro mar. El principal motivo por el que lo demandó parece ser que es el hecho de que a su padre, el Orator, le encomendaron igual empresa hace treinta años. No cabe duda de que la piratería se ha extendido muy seriamente y que en estos tiempos de carestía de trigo tenemos que proteger los embarques de Oriente. Sin embargo, casi todos nos sentimos inclinados a reír pensando en que a Antonio -que, desde luego, no es un monstruo como su hermano Hibrida, pero si que es un simpático idiota e irreflexivo- se le encomendase la importante misión de acabar con los piratas de un extremo al otro del Mediterráneo.

La discusión fue interminable y no se llegó a conclusión alguna. Salvo que Metelo, el hijo mayor del Caprario (que es pretor este año) pensó que era una buena idea y comenzó a presionar para que le diesen a él la misión, Y cuando las maniobras de Metelo pusieron en peligro la solicitud de Antonio, éste fue a ver -¿sabes a quién?- ¡a Praecia! La querida de Cetego, que le tiene bajo su delicado pie de tal forma, que cuando algún grupo de presión quiere algo de Cetego, ahora acuden a hacer la corte a Praecia. Es de suponer que esa Praecia codicia al tipo de hombre corpulento y cretino -más mentula que mente- porque fue Antonio quien obtuvo el nombramiento. El hijo del Caprario tuvo que retirarse herido en su honor, pero se repondrá y ya verás como vuelve al ataque. Cetego fue tan generoso en su apoyo, que Antonio ha obtenido un imperium ilimitado en el mar y un imperium proconsular en tierra. Le han encomendado reclutar una legión de tropas de tierra, pero le han dicho que las flotas las requise en los puertos de la región en que opere sin limitación alguna. Este año lo hará en el extremo occidental del mare nostrum.

Si las quejas que está recibiendo el Senado de las ciudades portuarias del oeste son de creer, resulta que a Marco Antonio se le da mejor recaudar sumas de dinero que erradicar piratas. Hasta ahora su cuenta de piratas es mucho más pequeña que la tuya. Sostuvo un combate ante las costas de Campania y se atribuyó una gran victoria, pero no hemos visto prueba alguna en espolones de proa ni en prisioneros. Creo que ha agitado el puño en· Lipara y ha gritado con vehemencia en las Baleares, pero la costa este de Hispania sigue en manos de los piratas partidarios de Sertorio y los de Liguria no están sometidos. La mayor parte del tiempo y de sus energías (según las quejas que recibe el Senado) las dedica a vivir entre orgías y lujos. El año que viene, según informa al Senado en su último despacho, se trasladará al extremo oriental del Mediterráneo, a Giteo en el Peloponeso; y dice que desde esa base atacará Creta, que es donde se refugian la mayoría de escuadras piratas. Yo creo que es más bien porque en Giteo hay muy buen clima y mujeres guapas.

Y ahora, Mitrídates.

La noticia de que el rey Nicomedes había muerto no llegó a Roma hasta marzo, parece que por culpa de los temporales de invierno. Desde luego, el testamento estaba debidamente registrado en las Vestales y Junco ya había recibido instrucciones para proceder a la incorporación de Bitinia a la provincia de Asia en cuanto tú le informaste que el rey había muerto, por lo que la Cámara suponía que el asunto estaba en marcha. Pero tras esta noticia llegó una carta oficial del rey Mitrídates diciendo que Bitinia pertenecía por herencia a Nisa, la hija de Nicomedes, y que iba a invadir el país para asentarla en el trono. Nadie se lo tomó en serio, pues de esa hija no se había oído hablar hace muchos años. Enviamos a Mitrídates una somera comunicación negándonos a reconocer pretendientes al trono de Bitinia y ordenándole que no cruzase sus fronteras. Generalmente, cuando le pinchamos actúa como un caracol y nadie volvió a pensar en el asunto.

Salvo mi hermano. Su olfato, refinado por todos estos años que ha pasado combatiendo en Oriente, le hizo pensar que se avecinaba la guerra. Trató incluso de hablar en la Cámara sobre esta posibilidad, pero, aunque no le abuchearon, no le hicieron ni caso. Para el año que viene le ha tocado la provincia de la Galia itálica. Al sacar las suertes en Año Nuevo quedó encantado, porque lo que más temía era que el Senado quitase la Hispania Citerior a Pompeyo y se la diese a él. ¡Por eso hablaba tan a favor de Pompeyo en la Cámara; él no quería la Hispania Citerior!

De todos modos, cuando supimos a finales de abril que había muerto Lucio Octavio en Tarso, mi hermano pidió que le diesen Cilicia y que la Galia itálica se la encomendasen a uno de sus pretores. Insistió en que iba a haber guerra con Mitrídates, pero ¿cuál fue la reacción senatorial a sus advertencias? ¡Somnolencia y bostezos sofocados! Se habría podido pensar que Mitrídates jamás ejecutó a ochenta mil romanos en la provincia de Asia hace apenas quince años, ni se apoderó de la provincia hasta que Sila le echó. Los padres conscriptos hablaron, hablaron y hablaron… pero sin llegar a ninguna conclusión.

Cuando llegó la noticia de que Mitrídates se ponía en marcha y había llegado a Heraclea con trescientos mil hombres, ¿crees que sucedió algo? Pues no. La Cámara no se puso de acuerdo respecto a lo que había que hacer y menos sobre a quién había que enviar a Oriente. ¡En determinado momento, Filipo se puso en pie y sugirió que se diese el mando a Pompeyo Magnus! Quien (a decir verdad) está más interesado en recobrar su mancillada fama en Hispania.

Finalmente, el pobre Lúculo hizo algo que él mismo se reprocha amargamente: fue a ver a Praecia. Como podrás imaginarte, la abordó de modo muy distinto al de Marco Antonio. Lúculo es demasiado envarado para dar coba y demasiado orgulloso para suplicar. Así que, en lugar de costosos regalos, lánguidos suspiros y promesas de amor y pasión eterna, él fue al grano resueltamente. El Senado, le dijo, estaba formado totalmente por bobos y él estaba harto de perder el aliento. El siempre había oído que Praecia era tan brillante de inteligencia como bien instruida. ¿Se daba ella cuenta por qué era necesario enviar a alguien a enfrentarse a Mitrídates lo antes posible, y se percataba de que la persona idónea era Lucio Licinio Lúculo? Si era consciente de esos dos hechos, ¿no sería tan amable en dar una patada en el culo a Cetego para que hiciera algo para solucionar la situación? Por lo visto, a ella le encantó que le dijese que era más inteligente y culta que ningún miembro del Senado (es de suponer que lo demás se lo dijo ella a Cetego) porque debió de dar a Cetego un buen puntapié en el culo, pues inmediatamente la Cámara comenzó a moverse.

La Galia itálica se encomendó a un pretor (aún no designado) y la Cilicia se concedió a mi hermano, con órdenes de encaminarse a Oriente durante su consulado y hacerse cargo del gobierno de la provincia de Asia el día primero del año que viene sin dimitir de Cilicia. Se había pensado dejar a Junco en la provincia de Asia, prorrogándole un año, pero se desechó la idea; tiene que volver a Italia a final de año, pues ha habido muchas quejas por su conducta en la pobre Bitinia y la Cámara ha acordado por unanimidad hacerle regresar.

En Italia no hay más que una legión. Estas tropas se han reclutado y entrenado para enviarlas a Hispania, pero ahora irán a Oriente con Lúculo. El puntapié que Praecia propinó a Cetego fue tan fuerte que los padres conscriptos aprobaron un presupuesto de veintisiete millones de sestercios para que Lúculo reuniese flotas, mientras que a Marco Antonio no se le dió nada. Marco Cotta fue nombrado gobernador de la nueva provincia romana de Bitinia; él cuenta con la armada de Bitinia y no le faltarán barcos, ¡pero tampoco le dieron dinero! ¿A dónde hemos llegado, César, que una mujer tiene más poder que los cónsules?

1 ... 196 197 198 199 200 201 202 203 204 ... 273
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)