Renuncia por amor
- Автор: Уинтерз Ребекка
- Язык: испанский
- Жанр: Современные любовные романы
Электронная книга - «Renuncia por amor». Краткое содержание книги:
Blaire jamás le había dicho la verdadera razón por la que había suspendido la boda y comprendió que debía negarse a ir a vivir con él. Sin embargo, al ver cómo disfrutaba Alik de la compañía de su hijo, se sintió incapaz de decirle que no… y tampoco pudo evitar alimentar la esperanza de que, algún día, formarían una verdadera familia.
– Lo digo por si estás embarazada. Solo voy a mantener a mi hijo, no al suyo.
Blaire se soltó. Se sentía tremendamente dolida, pero por el dolor de él.
– Voy a olvidar lo que acabas de decir.
– Huyes otra vez -continuó él siguiéndola al dormitorio-. ¿Sabe tu novio que estuvimos comprometidos?, ¿le has contado por qué rompiste conmigo?
– ¡Sí, Rick lo sabe todo!, ¿te parece bien? -una vez más Alik estaba pálido. Si las cosas seguían así, ambos acabarían destrozados. Tenía que hacer algo para evitarlo-. Alik… no se trata de que tú fueras demasiado viejo para mí, era yo quien tenía un problema. Me sentía demasiado joven, demasiado inexperta para ti.
Era cierto. Desde el principio le había costado creer que alguien como el profesor Jarman pudiera interesarse por una de sus jóvenes alumnas, pero todo eso había cambiado el maravilloso día en que él la llevó a su casa desde la Universidad. Blaire continuó:
– Eres demasiado inteligente y demasiado sofisticado como para que ninguna mujer pueda compararse contigo. Yo no soy más que una chica corriente de San Diego, una chica que jamás ha ido a ninguna parte, que jamás ha hecho nada para distinguirse del resto. No tengo ningún talento en particular, no soy como tú y jamás lo seré. Cuanto más se acercaba el día de la boda, más me daba cuenta de que, convirtiéndome en tu esposa, no iba a ser más que una carga para ti. Te rogué que me hicieras el amor antes de marcharte a Kentucky porque pensaba que, al menos en la cama, sería igual que tú, pero, por mucho que disfrutara, al día siguiente tuve que mirarme al espejo. Seguía siendo la misma chica corriente de siempre, jamás podría estar a tu altura. Lo último que deseaba era ser una carga para ti, hacerte sentirte violento. Por eso me marché. Con Rick no tengo ese problema, él es una persona corriente. Espero haber contestado con esto a todas tus preguntas. Buenas noches.
Capítulo 5
– Señora Hammond…
Blaire caminó sin recordar que aquel era el nombre por el que se la conocía en la excavación. De pronto, se detuvo y volvió la cabeza sorprendida. El guapo estudiante rubio que había conocido el primer día, salía en ese momento de su remolque.
– Hola.
– Hola, me llamo Lane Atwood. Esta es la segunda vez que la veo, a pesar de que lleva aquí ya una semana. Ese bebé debe mantenerla muy ocupada, me sorprende que no esté con usted.
– Se lo ha llevado el profesor Jarman a la ciudad, a hacer unos recados.
Después de la comida, Alik había decidido que ella necesitaba un descanso. Sin embargo, Blaire se había sentido sola, y se había dedicado a limpiar el remolque. Lo había dejado inmaculado, cualquier cosa con tal de ocupar el tiempo. Pero a pesar de todo, seguía sintiéndose sola, así que había decidido salir a hacer un poco de ejercicio. De pronto, lo lamentaba.
– La forma en que se refiere a él… ¿quiere eso decir que no son pareja? -preguntó el estudiante ladeando la cabeza-. Por favor, no se ofenda. Sandy me ha dicho que usted es su niñera y su secretaria.
– Me sorprende que no le dijera también que llevo un anillo de compromiso -contestó Blaire.
– ¿Es un regalo del profesor Jarman? -inquirió el estudiante examinándolo.
– No -contestó ella dolorida.
Los ojos azules del estudiante vagaron llenos de admiración por la silueta de Blaire, vestida con vaqueros y chaqueta.
– ¿Cuándo será la boda?
– Dentro de siete semanas.
– Y entonces, ¿dónde está el novio?
– En California -contestó Blaire de mala gana, lamentando de inmediato haber contestado a una pregunta tan personal, sobre todo cuando era mentira.
No volvería a merodear por la excavación sin Alik.
– Eso está muy lejos. ¿Por qué no viene esta noche a una de las fiestas de los remolques? Hay música y comida. Estará entre amigos. ¿Qué le parece?
– Aprecio mucho su invitación, pero me temo que no voy a poder. El profesor Jarman trabaja por las noches, es justo cuando el bebé requiere más atención. Gracias, de todos modos.
Blaire echó a caminar, pero el estudiante la alcanzó.
– ¿A dónde va tan deprisa?
– A dar una vuelta por la excavación.
– ¿Es que aún no la ha visto?
– No, los bebés requieren veinticuatro horas de atención al día.
Tras acostumbrarse a las rutinas del bebé, Alik la había ignorado por completo durante cuatro días. Ella no sabía nada sobre su trabajo en la excavación, y no había preguntado por miedo a que él se lo tomara a mal.
– Bueno, ahora está libre. Permítame que la guíe.
Aquel estudiante estaba comenzando a molestarla.
– No hace falta, seguro que tiene algo más interesante que hacer.
– No, no tengo nada que hacer, es mi tarde libre. Y, la verdad, estos días he estado buscándola, esperando el momento de volver a verla. ¿Cuánto tiempo más va a cuidar del hijo de Jarman?
– Tres semanas -contestó ella respirando hondo.
– El profesor Jarman tiene fama de exigente, pero no creo que espere que trabaje usted noche y día. Seguro que no le importa que salga esta noche.
Lane no comprendía la situación. Como el resto de la gente de la excavación, probablemente creyera que compartía la cama con Alik. Decirle que estaba comprometida no había servido de nada. Sin duda, esperaba ligar con ella en la fiesta, dejar que las cosas sucedieran de un modo natural.
En otras circunstancias Blaire habría dejado que la naturaleza siguiera su curso, pero solo con Alik. Lane no comprendía que era ella quien no quería separarse del padre de Nicky, por mucho que él no le hiciera caso por las noches, al volver del trabajo. Alik la había herido terriblemente al llevarse al bebé a Warwick sin ella.
El tiempo pasaba volando, pronto dejarían de ser una familia. A pesar de la melancolía que mostraba él en el remolque, cuando no estaba jugando con Nicky, Blaire no podía soportar la idea de la separación.
– Bueno, me ha dado la tarde libre -contestó ella esperando que el estudiante captara la indirecta y dirigiéndose hacia un claro entre los árboles.
A cierta distancia, una enorme área había sido despejada de toda vegetación y, dentro de ella, agachados, trabajaban al menos una docena de estudiantes. El agujero cavado era del tamaño de una piscina olímpica.
– ¿Qué ocurre ahí?
– El profesor Jarman estaba trabajando en un proyecto cuando descubrieron ese foso. Está repleto de huesos, por eso se puso en contacto con el profesor Fawson. Lo han declarado excavación arqueológica de primera magnitud. Eso no es más que la punta del iceberg.
Blaire pudo ver huesos parcialmente enterrados que los estudiantes trataban de sacar. Trabajar en un hoyo tan importante era excitante.
– ¿Quiere decir que puede haber más?
– Exacto, llevará años sacarlos.
– ¿Y cómo de antiguos son esos huesos?
– No deben hablar mucho el profesor Jarman y usted -contestó el estudiante observándola y especulando.
Blaire se dejó llevar por su temperamento. Hablar con ese estudiante, definitivamente, no había sido una buena idea.
– No cuando hay un recién nacido que necesita cuidados constantes.
– ¿Y dónde está la madre?
– ¿Por qué lo pregunta? -inquirió ella a su vez ella, harta de tanta pregunta.
– Sandy quiere saber quién es su competidora -contestó él con una sonrisa.
«Claro, Sandy».
– Pues supongo que si le interesa tanto saberlo tendrá que preguntárselo al profesor Jarman.
– Sí, lo ha intentado, pero por el momento no ha conseguido ni meter un pie en el remolque.
Aquella noticia tranquilizó definitivamente a Blaire.
– En ese caso, Sandy ya tiene su respuesta, y es inútil que lo mande a usted a hacer más averiguaciones.
– Vamos -sacudió el cabeza el estudiante-, también lo pregunto por mí. No sé cómo hacerle entender que me gustaría conocerla mejor.