Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Perdona Pero Quiero Casarme Contigo». Краткое содержание книги:

Segunda parte de Perdona si te llamo amor. La historia de amor continúa…
Alex y Niki están más enamorados que nunca, acaban de volver del faro en la isla de Blu donde han vivido días inolvidables. Niki se reencuentra con sus amigas, pero el grupo de las Ondas deberá afrontar grandes cambios que pondrán a prueba su amistad. Alex retoma su vida de siempre, sus viejos amigos. Ellos, Flavio, Enrico y Pietro han pasado de ser maridos serenos y seguros a tener que afrontar muchas difi cultades que han puesto en peligro sus matrimonios. Y ahora todas esta personas, hombres y mujeres de diferentes edades, cada uno a su manera se encuentran para refl exionar sobre el amor. Pues, ¿existe el amor? ¿Es cierta la crisis del séptimo año? ¿Tienen razón los que dicen que un amor no puede durar más de tres años? Y después, la pregunta más difícil: ¿un amor puede durar para siempre?
1 ... 81 82 83 84 85 86 87 88 89 ... 144
Перейти на страницу:

Margherita se levanta sonriendo.

– ¡Tú no tienes hermanas!

– Claro, pero imagina que las hubiese tenido.

– Por suerte no tuve que enfrentarme a ese dilema…

Gregorio levanta el periódico de nuevo y reinicia su lectura.

– Yo te resuelvo ese dramático dilema si quieres: ¡habrías dicho que no!

Margherita se precipita hacia él y le baja el diario con una mano, casi rompiéndolo.

– ¡Su hermano estuvo a punto de matar a Celeste!

– ¿Y Niki qué tiene que ver en eso? Además de que los niños siempre han jugado así, a lo loco, se caen de los columpios en el campo, acaban entre las zarzas y se hacen daño sin que nadie lo considere una cuestión personal…

– ¡Aaaah!… ¡Mamá! -les llega un grito procedente del dormitorio de las niñas.

– ¿Ves?… -le dice Gregorio risueño encogiéndose de hombros-. ¡Hasta en casa sucede! ¿O también de esto tiene la culpa Matteo, que. podría haberse escondido en el armario?

Margherita se encamina nerviosa hacia la habitación de las niñas sin dejar de hablar.

– Estoy deseando ver lo que ocurrirá el día en que Alex y su futura esposa organicen una fiesta. Los invitados se dividirán en dos grupos. En el bando A, la conversación será de lo más variada, desde temas políticos hasta sociales. Los del bando B, en cambio, se liarán a fumar porros o beberán cerveza mientras comentan uno de los tantísimos episodios patéticos que se producen en los estadios de fútbol…

Una vez a solas, Gregorio se pone a leer de nuevo el artículo que comenta la adquisición del nuevo jugador por parte de su equipo del alma. No obstante, no puede evitar pensar por un momento en lo que acaba de decir Margherita. La verdad es que una fiesta de Alex y Niki, con toda la gente que conocen entre los dos, no estaría nada mal. Pero después lo asalta una duda: ¿en qué bando estaría yo? ¿En el A o en el B? Exhala un suspiro de alivio. A buen seguro, en el bando A… ¡Aunque tal vez me divertiría más en el B!

Silvia y Luigi están en su bonita casa romana sentados a una gran mesa, comiéndose el postre.

– ¿Ves, Luigi? Edmond se recuperará en unas semanas…

– ¡Gracias a Dios! Le dio de refilón… ¡Menos mal que el tipo es torpe!

– Venga, no digas eso, yo me divertí muchísimo, son una pareja diferente de nosotros, pero con unos valores dignos de todo respeto, los mismos que nosotros hemos inculcado a Alex y a nuestras hijas. ¿No eres feliz? Si Niki nos da un nieto, éste llevará tu apellido…

Luigi acaba de masticar un trozo de piña y a continuación se seca la boca con delicadeza valiéndose de la servilleta que tiene sobre el regazo.

– Claro que soy feliz, pero podría haberme dicho que no había empuñado una arma en su vida…

Silvia pela una naranja.

– No, dijo que había disparado alguna vez…

– ¡Sí, en la piazza Navona, con las escopetas de perdigones!

– ¡Quería resultar gracioso! Y lo fue: ¡nos hizo reír a todos varias veces!

– A mí, no.

– Cariño, reconoce que necesitábamos ampliar un poco nuestro círculo de amistades. Piensa en la boda. ¡Será muy divertida!

Luigi se imagina a sus amigos notarios, jueces, fiscales y abogados mezclándose con…

– ¿A qué dijo que se dedicaba el padre de Niki?

– La verdad es que no lo dijo.

– Ah, ya…

– No, espera, sí que lo dijo, ¡tocaba en un grupo de música!

– ¡Cuando era joven!

– Quizá lo siga haciendo. ¡Imagínate lo fuerte que sería que tocase en la boda!

– No creo que continúe… ¡De alguna forma tendrá que mantener a su familia!

– Según he leído en Vanity Fair, algunas de las personas más ricas del mundo son deportistas y cantantes… Los cantantes cobran derechos de autor durante toda la vida. ¡Ganan cientos de millones de euros!

– ¡Sí! ¿Los Beatles, Madonna, George Michael! Pero no creo que sea el caso de Roberto Cavalli; jamás he visto un cartel anunciando uno de sus conciertos…

– Bueno, quizá sea rico de familia. Tal vez sea pariente de Cavalli, el diseñador…, podría ser su hijo.

– ¡Es demasiado mayor!

– ¿Su hermano?

– Con el mismo nombre… ¡Menuda fantasía entonces, la de sus padres!

– Será… En cualquier caso me parece un tipo tranquilo, se percibe en su mirada… Los ojos son el espejo del alma… Y Luigi es puro. Estaba consternado al ver el daño que le había causado a Edmond.

– ¿Tú crees?

– ¡Claro! ¿Hasta ha llamado por teléfono!

– Porque olvidó el neceser.

– ¡Sí, pero ha llamado dos veces!

– ¡Porque se dejó también las llaves de casa!

– Pero ha preguntado por Edmond y se ha alegrado de saber estaba mejor…

Luigi se encoge de hombros. No acaba de estar convencido. Silvia sonríe. Claro que, para una madre, un hijo lo es todo. Y el hecho de ver por fin a Alex tan feliz le parece maravilloso. Sí, venga… Esos Cavalli son simpáticos, son buenas personas, y quizá Luigi vuelva a llevar a Roberto a cazar en el futuro. Aunque, en caso de que lo haga, lo hará ir delante y procurará que antes se saque el permiso de armas.

– ¿Sabéis que, en el fondo, me gustó salir a cazar? -confiesa Roberto mientras ayuda a Simona a quitar la mesa.

– ¿En serio, cariño?

– Sí, tengo la impresión de que acaba de nacer una pasión en mí. Mientras estaba allí sentía correr la adrenalina, el jabalí que, de repente, salió del matorral… Disfruté como un enano.

Simona se seca las manos con un trapo.

– No creo que Edmond sea de la misma opinión…

Roberto se encoge de hombros.

– Bueno, cualquiera puede tener un accidente…

– Sí, claro… ¡Cómo no! Matteo que hace salir volando del columpio a Celeste…

Matteo, que está sentado en el sofá, se echa a reír.

– También llamada la estrella fugaz…

– Sí, precisamente… Y tú que, para terminar de arreglarlo, casi matas a ese perro… Dime, ¿qué más se os ocurre que podríamos haber hecho?

Matteo enciende la televisión.

– Bueno, no habría estado mal dar una vuelta a caballo… Alex dijo que me dejaría montarlos… Espero que se casen de verdad… No sabéis cuánto me apetece la idea de poder montar de vez en cuando a caballo en esa especie de castillo.

– Ah, muy bien. -Roberto se acerca a él y le apoya una mano en el hombro-. Veo que tú también sientes una nueva pasión. Montar a caballo debe de ser un deporte precioso.

– No es eso, papá… ¿Sabes lo que ligaré cuando mis amigas se enteren de que puedo entrar en un sitio como ése? ¡Hay que saber jugar las cartas adecuadas! En fin, buenas noches, me voy a la cama, en la televisión no echan nada…

Roberto y Simona se quedan solos en la cocina y acaban de recoger los últimos platos en silencio… De improviso, Roberto obliga a su esposa a dejar lo que está haciendo y la atrae hacia sí con dulzura.

– ¿En qué piensas? ¿Estás preocupada? Te prometo que no dispararé a ningún otro perro…

– ¡Idiota!

Roberto la acaricia.

– Cuando te ríes estás preciosa, mamá…

– ¿Sí? ¿Y cuando estoy seria?

– Sensual… -Prueba a morderle en el cuello-. ¡Ñam!…

Luego se dan un beso tranquilo, sereno, dulce, profundo y maravilloso. Como el viaje que han compartido hasta ese momento. Roberto esboza una sonrisa.

– ¿Sabes qué? Al final me alegro de que Niki se case con Alex. La suya es una historia muy bonita, y si algo le falta a este mundo es precisamente eso -se mete las manos en los bolsillos y se encamina hacia la sala, pero antes de llegar a ella se detiene y se vuelve-. Y además, ¡menuda mansión!

Simona se pone verdaderamente seria.

– ¡Anda ya! ¡Eres peor que tu hijo!

– Era una broma, cariño… ¿Quieres que mire qué película ponen esta noche?

1 ... 81 82 83 84 85 86 87 88 89 ... 144
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)