MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos
- Автор: MOLINA MAURICIO ARANGUREN
- Язык: испанский
- Жанр: Биографии и мемуары
Электронная книга - «MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos». Краткое содержание книги:
En el transcurso de mi vida, en medio de la guerra, siempre he estado dispuesto a dialogar con mis enemigos y a perdonarlos si es el caso. Cada vez que se quiera hablar civilizadamente conmigo, yo estoy dispuesto. Eso es una actitud perenne de paz. Antes de ordenar la ejecuci�n de una persona, he procurado buscar alternativas para abstenernos. En la guerra irregular que padecemos, y que yo no comenc� ni establec� sus condiciones, a veces hay que matar personas. Siempre he buscado que en lugar de ejecutar cuarenta, caigan veinte que sean en realidad subversivos. Admito que en algunos casos se han cometido errores, pero tambi�n se le ha respetado la vida a un gran n�mero de enemigos, que al final se han apartado del conflicto o unido a nosotros.
El ultimo d�a que usted y yo nos vimos antes de la renuncia, me ocurri� este episodio con �Ernesto B�ez�.
Me pregunt�: Hombre, �qu� hiciste con el muchacho que capturamos y dice ser el hijo de Gabino, el comandante del ELN? Entonces le contest�:
�Hombre, yo liber� a ese muchacho�.
�Ernesto� mir� a �Juli�n� y le reclam�: �no le dije que lo mat�ramos!
Yo no dije nada m�s y tampoco les expliqu� que no cre�a que fuera hijo de Gabino, y si lo era, s�lo ten�a 16 a�os de edad, le faltaba un ojo, le quedaban apenas tres dedos en su mano derecha y su mente andaba descompuesta. Lo hab�an capturado herido despu�s de colocar tres minas quiebrapatas, por una camino de las Autodefensas. Si esperaban castigo para �l, ya Dios le hab�a dado el m�s ejemplar de todos. Si se quer�an hacerlo sufrir s�lo ten�an que dejarlo vivo. Yo no le iba a hacer ese favor. Y con lo expresado, no soy el m�s caritativo; hasta perverso fui.
Ya que tocamos un ejemplo de Derecho Internacional humanitario aplicado, le comento que el pa�s debe estar muy agradecido con la Cruz Roja Internacional. Ellos han logrado regular el conflicto y han sido un apoyo para el sector de las AUC que ha luchado por disminuir la violaci�n del DIH.
A trav�s de ellos me entero de d�nde, c�mo y qui�nes producen los excesos en la Autodefensa. Esta ONG s� tiene presencia permanente en el pa�s y no esconde ning�n inter�s. Ha aportado mucho en el esfuerzo de disminuir la dureza de la guerra. L�stima que sus archivos sean privados y s�lo en casos extremos se divulguen. Si esto llegara a suceder, el pa�s y la comunidad internacional se formar�a una visi�n m�s realista del conflicto colombiano.
Mientras sigamos abandonados por la protecci�n del Estado, tenemos que actuar en una guerra cuyo gui�n rara vez decidimos. Sin embargo, nuestra preocupaci�n constante se basa en poder actuar de manera consecuente con nuestras convicciones y que en cada acto nuestro se obedezca a la deliberaci�n de la raz�n y no a la rabia del coraz�n.
�Usted de verdad cree que podr� ganar la guerra? -le pregunt� a Casta�o.
�Cuando enfrentamos a las guerrillas como Autodefensas, chocamos con el punto de vista de quienes consideran que cualquier esfuerzo militar est� condenado a causar m�s desangre al pueblo colombiano y que la mejor forma de evitar el derramamiento de sangre ser�a aceptar las condiciones de la subversi�n. A lo que yo respondo: A las guerrillas hay que mostrarles su propia naturaleza mortal, contestarles del mismo modo para que se pongan a negociar en serio y no nos sigan �mamando gallo�. Aqu� la realidad de la guerra no est� en discusi�n. S� que es dif�cil ganarla r�pidamente y algunos creen imposible triunfar. Pero lo que debe quedar claro es que con las FARC, no pelearla implicar�a perderla. Si admitimos como hip�tesis que no fuese posible para el Estado o la antisubversi�n civil armada vencer en esta guerra, �ojo! que tambi�n la podemos perder por �W� si a la subversi�n no se les hace frente. Por eso contin�o demostr�ndole a la guerrilla que la cosa no es mamey.
�Por qu� cree que la lucha de las guerrillas es reconocida pol�ticamente y la de ustedes a�n no, si los dos grupos armados violan el DIH y en el fondo persiguen un objetivo similar, aunque cada uno a su manera?
Grocio, en su obra Jure Pacis, cita el ejemplo de un estado que vive la disyuntiva entre libertad y paz. Entonces dice que �ste debe optar por la paz as� implique la esclavitud de su pueblo, ya que la vida de todos sus ciudadanos debe preservarse como el bien m�s sagrado.
Con lo anterior es evidente que los ide�logos revolucionarios y los defensores de los derechos de �algunos humanos� se basan en la doctrina grociana para conseguir que el pueblo, en aras de la anhelada paz, renuncie a defenderse. �Lo curioso es que, generalmente, los mismos que en aras de la paz buscan que la gente renuncie a hacer la guerra, aun a costa de la libertad, est�n defendiendo la posici�n de quienes desarrollan, precisamente, una guerra de liberaci�n! Eso es doble moral y de ah� radica la inmensa contradicci�n e incoherencia del enigma guerrillero en toda su precariedad argumental.
Las modernas leyes de la guerra se fundan en la llamada Cl�usula Martens, pre�mbulo de los tratados de La Haya, que pretende lograr que los llamados civiles no se involucren en los conflictos. Muy bonito, pero en la pr�ctica nos enfrentamos a una realidad que nos atropella. Entonces si los intereses de los civiles son afectados como resultado de un conflicto, como sucede en todas las guerras y m�s en la colombiana, esta pretensi�n de quedarnos quietos termina sugiriendo que los civiles agachen la cabeza y -a cambio del respeto por sus vidas- renuncien a tomar parte activa en la resoluci�n de su propio destino.
El debate que ocurri� en nuestro pa�s con las cooperativas de seguridad CONVIVIR es un ejemplo claro de hasta qu� punto la norma del DIH, supuestamente creada para proteger la poblaci�n civil, es utilizada por los te�ricos de la subversi�n, quienes sustentaron la oposici�n jur�dica a las cooperativas como argumento para impedir precisamente que esa poblaci�n civil pueda tomar parte en el fortalecimiento de su propia seguridad, frente a los ataques y las amenazas de las cuales ven�an siendo objeto: ll�mense secuestro, extorsi�n, robos o asesinatos de la guerrilla.
Por eso, mientras las guerrillas en Colombia contin�en amenazando la vida de sus compatriotas, la reflexi�n �tica nos dar� como resultado la obligaci�n de defendernos de manera individual o colectiva, en espera de un Estado que de verdad nos proteja.
Con preocupaci�n como periodista, podr�a pensar que en el coraz�n de algunos colombianos estar�a naciendo un Carlos Casta�o antiguerrillero. �Y eso es muy grave!
-��Usted qu� opina?
�Claro que lo creo! Adem�s, cada d�a, el mismo Casta�o est� incrementando su odio en el coraz�n de la contraparte. Los guerrilleros tambi�n tienen familia que los admiraba y ahora los llora.
Aqu� no se producir� nunca un conflicto fundamentalista como los de Oriente Medio, pero s� morir�n muchos compatriotas si no nos sentamos todos y cada uno de los colombianos a dialogar para acabar la guerra. Pero si vamos a hablar, hag�moslo de una manera sensata. Cada d�a que pasa hay m�s razones para odiar; en el caso m�o, para despreciar.
-�Ya que menciona las guerras fundamentalistas de Oriente, �qu� efectos cree que podr�a tener sobre las AUC el hecho de que los Estados Unidos las haya declarado organizaci�n terrorista, un d�as antes del atentado terrorista en las Torres Gemelas de Nueva York?
-�El gobierno norteamericano es consciente de que las Autodefensas no son un grupo terrorista, ni una amenaza internacional de ninguna clase. Con su determinaci�n lo que Estados Unidos est� haciendo, en el fondo, es advertir a los narcotraficantes que ni en la guerrilla ni en la Autodefensa podr�n esconderse. Ellos perciben que los narcos han penetrado ambas organizaciones. Quiz� cuando transcurran los d�as en su lucha contra el terrorismo cambien de opini�n. No lo s�. Lo cierto es que ellos saben perfectamente qui�nes son terroristas y qui�nes no lo somos.
Los discursos que respaldan la actuaci�n de la comunidad internacional despu�s de los atentados en Estados Unidos, fundan su validez en la leg�tima defensa. Es un discurso de Autodefensa aplicado a la comunidad internacional, y eso -al mismo tiempo que valida nuestras tesis- nos exige m�s y m�s a la hora de ajustar nuestra actuaci�n a las exigencias del nuevo contexto mundial.