MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos
- Автор: MOLINA MAURICIO ARANGUREN
- Язык: испанский
- Жанр: Биографии и мемуары
Электронная книга - «MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos». Краткое содержание книги:
Pero igual, si alguien habla bellezas de uno aun exagerando, eso no le agrega a uno ni un gramo de bondad.
Estoy convencido de que nuestra �nica verdad es la de las consecuencias de nuestro ser, de nuestras acciones o de nuestras palabras. Mostremos los resultados y consecuencias de nuestro trabajo y nuestra causa. As� nos ver�n a nosotros.
Claro que hay que saber convivir con la opini�n internacional, pero entendiendo que lo que estamos por ganar es la paz de nuestro pa�s. Las Autodefensas podemos pasar a la historia, si actuamos equivocadamente como una organizaci�n de delincuentes comunes y criminales. Pero tambi�n podr�amos pasar a la historia como los creadores de una nueva ideolog�a, la de los ciudadanos que reemplazan al Estado y salvan su naci�n.
Yo insisto en las relaciones internacionales y la publicidad de nuestra causa. Lo que no se muestra en el mundo, sencillamente no existe. Hace cerca de cinco a�os comenc� a presentar virtualmente ante el mundo unas Autodefensas inexistentes en su momento, que hoy son reales bajo una indiscutible conducci�n militar y una direcci�n pol�tica sumada al valioso trabajo de todos los aqu� presentes. Pero esa buena presentaci�n de las AUC, que continuamos haciendo ante el mundo, se desvirt�a con algunos excesos innecesarios que se vienen cometiendo.
La conformaci�n del Estado Mayor es pr�cticamente simb�lica, y no creo que est� mal. Las ACCU tienen por ejemplo una comandancia pol�tica y militar real, es por esto que funcionamos y somos la vanguardia nacional de las Autodefensas.
Si buscamos un comandante general de las AUC, �ste ser�a simb�lico, y no creo que encontremos aqu� un �Marulanda� que haga el figur�n. Y no nos llamemos a enga�os, nuestro amigo Ram�n Izasa es una fuerza que jam�s acatar� �rdenes y orientaci�n de terceros, igual es el caso de Botal�n, lo mismo Mart�n del Llano, el �guila en Cundinamarca. Y menos lo har�amos las ACCU, que tenemos el 80 porciento de total de hombres de las AUC. Entonces no nos compliquemos, yo propongo:
Cada una de estas fuerzas es absolutamente independiente y responsable de s� misma, y cuando llegue el momento de la negociaci�n, nos encontramos y, ah� s�, unidos exigiendo lo que nos corresponde. Ahora bien, quien quiera negociar extempor�neamente, que lo haga sin ning�n impedimento de terceros.
Lo ideal es que pudi�ramos estar realmente unidos para el momento de la negociaci�n. Mientras m�s seamos, m�s ganamos, m�s pierde la guerrilla, m�s gana Colombia. Pero si no es posible, yo invito a quienes quieran a que esperen el momento de la negociaci�n de las ACCU y lo hacemos unidos en igualdad de condiciones.
Yo particularmente he hecho una largo recorrido en las relaciones pol�ticas e internacionales, que pongo a disposici�n de una futura negociaci�n.
Con esto, se�ores, no hablo yo de divisi�n, mal podr�a yo decir esto si he sido siempre el s�mbolo de la unidad.
Los estoy invitando a hacer real una unidad que antes era virtual en torno a mi persona, y que, haciendo magia y maromas, pude mantener con un solo norte. Conserv�moslo.
Es esto lo que propongo, seriedad y honestidad, y este escenario lo podemos convertir hoy en una fiesta de democracia donde s�lo se hable de respeto y responsabilidad. No hay que hacerle reclamo, ni pedirle permisos a nadie; cada cual responde ante la justicia por lo que hace, y repito:
Buena es la unidad, pero con respeto y responsabilidad basta.
De esta manera s�lo tendremos que prepararnos para la conducci�n pol�tica de un nuevo pa�s.
Respecto a la opini�n p�blica nacional e internacional, podemos sin pronunciarnos, mantener la versi�n que hemos difundido, si aceptan los nombrados en el supuesto Estado Mayor, lo ideal es no decir nada y que se vaya descubriendo la realidad de una manera corriente, es mi criterio salvo mejor concepto de ustedes.
Independiente a cualquier decisi�n que aqu� se tome, mi lucha antisubversiva es irrenunciable y seguir� trabajando para alcanzar el reconocimiento pol�tico internacional de todos los compa�eros de causa que se consideren y se comporten como Autodefensa.
Respecto a mi renuncia a la comandancia de las AUC, quiero recordar lo que dec�a el abuelo de un amigo:
-�Lo mejor es lo que sucede.
Es cierto que las AUC no son lo que uno quisiera, pero por querer, quisi�ramos que no hubiese guerra. Las AUC, son un evento en la historia y lo siguen siendo. La historia no es una pel�cula para ver sino un cuaderno para escribir.
Que si plantean algunos peligros las AUC, pues claro, los mismos peligros que plantean todas las empresas humanas, nada nuevo hay bajo el Sol y siguen pasando cosas.
Yo sigo creyendo en Colombia como potencia moral y me tranquiliza saber que el d�a en el que nos pusi�ramos en su contra seremos arrollados por ella. Tambi�n sigo creyendo en la autodefensa colectiva como una amarga obligaci�n.
Llegado el momento de la verdad, cada quien se tendr� que quitar la mascara, sabemos que las postguerra en el pa�s ser� una larga lucha contra la delincuencia y que quiz� all� se tengan que vivir los momentos de m�s riesgo, sin duda alguna.
Los enfrentaremos unidos los colombianos honestos y mientras tanto seguiremos enfrentando la subversi�n hasta donde sea necesario�.
Al terminar de leer su discurso le pregunt�:
-��Qu� sucedi� despu�s de esta reuni�n?
Lo que ten�a que suceder. En la gente inteligente las dificultades crean unidad y as� ocurri�. A las personas mezquinas que no piensan este tipo de dificultades las separa.
Al t�rmino de la reuni�n se propuso un mando federado de nueve comandantes, un Estado Mayor donde cada uno responder� por sus actos. Ahora tienen claro que a ellos tambi�n les cae lo que disparen para arriba, ayudando a la moderaci�n de la Autodefensa. Y existe una competencia sana por el que mejor escriba y el que m�s ideas aporte. Ahora meditan cada acci�n antes de efectuarla. Yo cuento los d�as en los que la Autodefensa no produce excesos. Me siento tranquilo porque lanzamos cinco mil hombres nuevos al combate diario con la guerrilla y esto no se ha reflejado en aumento de los excesos. Se mantienen que ya es mucho cuento.
Muchos se han desempe�ado con mas entrega que yo sacando esto adelante, y yo los estaba opacando. El mando unificado estaba perjudicando a la organizaci�n.
Casta�o hizo una corta pausa y antes de formularle yo alguna pregunta, le quit� el freno de mano a la camioneta y aceler� a fondo, continuando el camino. Le dije:
-�Un d�a despu�s de la renuncia usted me contest� un correo electr�nico en el que me coment� algo que me llam� la atenci�n. Exc�seme. Por aqu� lo tengo anotado. Aqu� est�:
�He conocido el acuerdo secreto entre Pastrana y las FARC, es terrible�.
�A qu� se refiere?
�Esa si es una gran tramoya! -exclam�.
Recojamos a mi esposa y se la cuento. Ah� s� se est� poniendo en juego el futuro del pa�s. En la �ltima carta que le env�e al presidente Andr�s Pastrana con el representante a la C�mara Ordosgoitia, le escrib�: �Es una obligaci�n oponerse a su equivocada y entreguista pol�tica de negociaci�n con la subversi�n colombiana. En este sentido cada cual seguir� actuando seg�n su conciencia. La dificultad para una constructiva relaci�n en bien del pa�s entre Gobierno y Autodefensas es la falta de credibilidad de la cual no somos responsables nosotros�.
Minutos m�s tarde nos detuvimos en un caser�o invadido por hombres de la Autodefensa. Kenia apareci�, se subi� a la camioneta y Casta�o tom� la palabra de nuevo.
XXIV. LA CONSTITUYENTE Y EL FUTURO
A o�dos del ex ministro �lvaro Leyva Dur�n llegaron informes que le permitieron creer que las AUC lo hab�an declarado objetivo militar, lo que fue verdad -por traicionar a Colombia pretendiendo subir a la guerrilla de las FARC al poder y cogobernar con los subversivos. Leyva envi� a su hermano Jorge, catedr�tico honesto, a discutir conmigo su preocupaci�n. Nos reunimos una tarde por aqu� cerca, en la selva del Nare, en Antioquia. Me solicit� que enviara un representante de la Autodefensa para hablar con su hermano en Costa Rica.