Carolina se enamora
- Автор: Моччиа Федерико
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Carolina se enamora». Краткое содержание книги:
Carolina no sólo tendrá que lidiar con este primer desengaño, que la alejará poco a poco de su infancia, sino que deberá enfrentarse a las difíciles relaciones familiares en la novela más intergeneracional de Moccia. La adolescente, como muchas otras de su generación, aprenderá a comprender las preocupaciones de su madre o a entender a su violento, aunque en el fondo adorable, hermano. Gracias a su admirada abuela, Carolina paso a paso irá averiguando qué significa crecer, hacerse adulto.
Como sus obras anteriores, Carolina se enamora, narrada en primera persona, conecta con los adolescentes, enganchados al iPod y a sus móviles. Aunque también deviene un libro imprescindible para los padres que quieran conocer qué hacen y sienten sus hijos cuando salen por la puerta de casa. Sin duda, los libros de Moccia radiografían con humor, ritmo y cascadas de emociones la juventud mediterránea de principios del siglo XXI. Los adultos del mañana.
– Fácil. Es fácil porqué…
Justo en ese momento entra Carla, la madre de Clod.
– ¿Estáis listas?
– Para ti es fácil… ¡porque ya has besado a tres!
Y sale corriendo dejándome sola con Carla, que me mira boquiabierta. Me hago la loca, me cambio la camiseta y me pongo el chándal.
– ¡Lista!
Acto seguido, cojo la bolsa y salgo con ella.
Os juro que el trayecto de vuelta a casa ha sido terrible. En primer lugar porque no podía hablar con mi amiga Clod, dado que su madre estaba delante, y en segundo lugar porque ella ya le había contado lo de los besos a la hora de comer. Quiero decir, ¿qué pensará de mí ahora esa señora? ¿Hablará con mi madre? ¿Saldré malparada de esta situación? ¿Le prohibirá a su hija que me vea porque no soy una buena compañía para ella? A saber. Os juro que ha sido peor que el peor de los dolores de cabeza. Y ese silencio en el coche. Un silencio que se podía cortar con un cuchillo. Y, además, toda una serie de pensamientos que no conseguía detener, un remolino, un huracán. Odio hacia Lorenzo, y luego hacia Gibbo y, sobre todo, hacia Filo. Y, además, un odio absurdo hacia mis amigas Alis y Clod, que lo sabían todo, ¡y luego un odio aún más absurdo hacia mí misma por habérselo contado! Y un odio especial hacia Carla, la madre de Clod, ¡que tuvo que entrar justo en ese momento! ¡Coño!
Me apeo del coche.
– Adiós…, y gracias.
Y entro apresuradamente en el portal sin añadir nada más. Subo corriendo la escalera. Quién sabe lo que dirán en el coche mientras regresan. ¡Imaginaos! Me pondrán verde.
Me abre Ale.
– Hola -le digo, y me encamino a mi habitación.
Me quito la chaqueta y me pongo de inmediato a escribir en el Messenger. Por suerte. Alis está conectada. Se lo cuento todo.
«Es normal que hayáis discutido. ¿No has pensado por qué precisamente ella te ha dicho que para ti es fácil?»
Insisto e intento que me lo explique, pero al final me dice que tengo que comprenderlo por mí misma. Así que me tumbo en la cama. Pongo el CD de Massi, estoy segura de que eso me ayudará. Y después de darle muchas vueltas me viene a la mente una respuesta. ¿Será la adecuada? Entro de inmediato en el Messenger y, por suerte, veo que está Clod.
«Perdona… No lo había pensado. Creo que ya lo he entendido… ¡Pero que sepas que tampoco ha sido fácil para mí! TQM…» No añadimos nada más. sólo nos prometemos que hablaremos en el colegio.
Así que al día siguiente vamos a charlar a un rincón durante el recreo.
– Clod… No es cierto que besaras a ese chico el verano pasado, ¿verdad?
Ella me mira un poco seria.
– ¿Por qué?
– Dime si lo he entendido o no.
– Mmm -asiente disgustada.
Le sonrío y me encojo de hombros.
– Sea como sea, no es tan importante. A mí me ocurrió por casualidad, no me lo esperaba. Sucedió con Lorenzo.
– ¡Sí, pero después con Gibbo y con Filo! ¡Y van tres!
– ¡Eso me importa un comino! A quien yo quiero besar es a Massi.
– ¡También!
– ¡Sólo a él! He besado a los que no quería besar, de manera que, en cierto modo, no vale.
Clod se echa a reír.
– ¡Eres increíble, tienes una capacidad extraordinaria para darles la vuelta a las cosas, como si de una tortilla se tratara! Mi madre siempre dice eso…
– ¡Eh! ¿Qué te dijo ayer, cuando nos despedimos?
– Te puso verde…
– ¿Qué quieres decir?
– Dijo que las personas no se comportan así. Pero yo te defendí, le dije: «Oye, mamá, ¿y tú qué sabes? No puedes hablar sin saber de qué va el asunto, no es justo. Además, es amiga mía.» Y ella me respondió: «Sí, ¡pero el hecho de que sea amiga tuya no quita que no pueda equivocarse!» Y yo le repliqué: «Pero es que no se ha equivocado…, se vio involucrada y punto.» Y ella: «Bueno, en ese caso espero que tú no te veas involucrada de ese modo.» «¡Pues yo, en cambio, sí lo espero!», volvía replicarle, y me apeé del coche.
La miro. Me ha defendido a pesar de que le molesta lo que he hecho porque ella no ha tenido aún la oportunidad de hacerlo. Me ha defendido delante de su madre. Es una gran prueba de amistad. Le sonrío.
– No te preocupes, Clod, sucederá cuando menos te lo esperes. No es tan importante.
Me mira. Sus ojos están velados de cierta tristeza.
– Lo entiendo, pero todas estáis ya muy adelantadas. Alis salió todo el año pasado con Giorgio, el de II-D. Incluso se besaban a la salida delante de todos. Ya sabes cómo es ella, lo hacía adrede, quizá importase un comino, ¡pero lo hacía! ¿Cuándo besaré yo a un chico?
Sonrío y abro los brazos.
– Pronto, ya lo verás, muy pronto… -Y le rodeo los hombros con un brazo, la estrecho y caminamos juntas-. Te doy un poco de mi desayuno, ¿quieres? Todavía no me lo he comido. Está muy rico: pan con aceite y Nutella,
Pero cuando lo abro me siento un poco mal. Oh, no…, mi madre lo ha cambiado. Ha echado salchichón, unas lonchas finísimas. ¡Menuda lata! ¡He dicho que me avise cuando cambie el relleno del bocadillo! Pero nada, ella es así.
– ¡Qué suerte tienes de que tu madre piense siempre en ti!
Y dicho eso, me quita el bocadillo de las manos y le da un buen mordisco. Cuando lo separa de la boca, veo que se ha comido más de la mitad. ¡Será caradura! Pero no digo nada y la sigo abrazando mientras acaba de comerse mi bocadillo. A continuación se vuelve, me mira y esboza una sonrisa.
– Sólo una cosa, Caro: ¡que no se te ocurra besar a Aldo!
La estrecho con más fuerza.
– No lo sé, guapa, la verdad es que tendré que pensarlo… Pero, perdona…, ¡queríais quitarme a Matt! Y, además, ¡vosotras mismas habéis dicho que somos amigas y que debemos compartirlo todo! ¿Me equivoco? ¡Y deja un poco de desayuno para mí!
Le quito el bocadillo y me marcho.
– Mira que eres…
– ¡Adióóósss!
Entro en clase antes de que le dé tiempo a alcanzarme.
Por la tarde no ocurre nada especial. Octubre,dolce far niente… ¿O era abril? No recuerdo. Además, llueve. ¿Para qué leches llueve? Pruebo a hacer un juego. Un paso, te encuentro. Dos pasos, no. Tres pasos, quizá mañana. Cuatro pasos, dentro de poco. Cinco pasos, no es para mí. Me invento un nuevo juego sobre las baldosas cuadradas de mi habitación. Doy un salto con los ojos cerrados. Si caigo con los dos pies en la misma baldosa, equivale a un paso y significa que encontraré a Massi. En cambio, si caigo sobre dos baldosas nunca volveré a verlo. Si, por casualidad, salto más lejos y piso tres, quizá lo vea mañana. Si en lugar de eso piso cuatro, me lo encontraré dentro de una semana, pero si piso cinco, es que me he equivocado en todo. Una vez mi abuela me dijo que existía el beso de la baldosa. ¿O era el baile? Sea como sea, me falta tanto el tipo al que besar como el tipo con el que bailar, que en mi caso son la misma persona: Massi. En fin, pruebo. Ya está… he saltado con las piernas un poco separadas. No me lo puedo creer. La misma baldosa. Massi… ¡Te encontraré! Y dado que hoy las cosas me están saliendo bien, decido hacer un test. He encontrado muchos en internet, con preguntas diferentes. Me gustan. ¡Si uno relee las respuestas pasado cierto tiempo, comprueba que no ha cambiado!
¿Qué hora es? Las 19.00.
¿Dónde estás? En mi habitación.
¿Qué estabas haciendo? Escuchaba a Tokio Hotel mientras veía el vídeo deBy Your Side en YouTube.
¿Estés de buen humor? Bastante, aunque estaba mejor esta mañana.
¿Qué hiciste ayer? Salí con Alis y Clod.
¿Crees que podrás contestar a las siguientes preguntas? Si no me secuestra el fantasma Huí Buh, sí.
¿Te gustan los pijamas dé Benetton? ¿En qué sentido? ¿Por qué precisamente ésos? ¿Te dan algo para que les hagas publicidad?