Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Fantasmas del pasado». Краткое содержание книги:

El doctor Jock Blaxton era un estupendo obstetra y adoraba a cada niño que ayudaba a traer al mundo. Sin embargo, su pasado le impedía tener uno propio. Su relación con las mujeres era muy problemática. No solía salir más de dos veces con ninguna, pero la doctora Tina Rafter, que llegó para cuidar a los hijos de su hermana y comenzó a trabajar en el hospital de Gundowring, lo deslumbró.
¿Estropearían su relación los fantasmas del pasado?
1 ... 7 8 9 10 11 12 13 14 15 ... 32
Перейти на страницу:

– No sería Jock.

– Efectivamente -Ellen cerró los ojos, recordando el dolor que había sentido. Ese dolor que flotaba otra vez a su alrededor-. Sam Blaxton culpó a su hijo de la muerte de su mujer. En su opinión, si él no hubiera nacido, nada de eso habría sucedido.

– ¡Oh, Ellen!

– Así que vigila tu corazón cuando estés cerca de Jock porque a pesar de que es encantador, tiene demasiadas heridas sin cicatrizar. Ha crecido pensando que hay demasiados niños en el mundo. Incluso está convencido de que él no debía haber nacido. Estoy segura de que se hizo obstetra para asegurarse de que a ninguna madre le ocurriera lo mismo que a la suya.

Jock llegó a la granja de Christie a las cuatro en punto del sábado. Ally y Tim estaban esperándolo en el porche y Tina salió con un bikini amarillo y el bebé en brazos. Nada más.

La imagen de Tina fue como un golpe en el estómago, pensó sin aliento. Estaba impresionante, detrás de la barandilla del porche, prácticamente desnuda y con el bebé ella…

– ¡Hola! -saludó Tina, bajando las escaleras para reunirse con él.

La impresión de Jock se hizo más fuerte y casi le costaba respirar.

– Hola -consiguió decir. La miró de arriba abajo y de cerca resultaba todavía mucho mejor. Empezaba a sentir que necesitaba un ventilador-. ¿Vamos a ir todos a nadar entonces? ¿Rose también?

– Tonto, Rose todavía no sabe nadar -dijo Ally, arrastrando a Tim hacia el coche de Jock-. Rose se quedará con mamá. ¿Nos vas a llevar en tu coche?

– Ally, iremos andando -dijo Tina riendo-. Este coche no puede llevarnos a todos.

– Claro que sí -dijo Jock ofendido-. Aguanta bien los baches.

– Pero hay sólo dos asientos.

– Si no vamos a salir a la carretera, podemos apretarnos.

– ¿Sí? Pero cuando volvamos llenos de arena, te mancharemos la tapicería de piel.

Jock miró a Tina con expresión sorprendida. Parecía que ésta encontraba divertido decirle lo poco práctico que era su coche.

– La tapicería se puede limpiar.

– ¿Estás seguro?

– Sí.

– Entonces bien -respondió Tina, mirando divertida a Jock y poniendo a Tim en el asiento de al lado del conductor-. Estupendo. Tiene razón, doctor Blaxton, es demasiado lejos para caminar, pero no quiero llenar mi coche de barro y es muy generoso por su parte ofrecernos el suyo.

Entonces, mientras Jock soltaba una carcajada, Tina miró a la casa, justo a tiempo de ver que una mujer aparecía en la puerta. Jock miró a su vez, pensando que aquella mujer debía de ser Christie. Estaba pálida y era una copia frágil de Tina. Tenía el cabello rojizo como su hermana, pero en ella el color no resaltaba, como si su cuerpo no fuera demasiado fuerte para sostenerlo.

Christie era increíblemente delgada y la mano con la que se apoyó en la barandilla tenía la piel llena de venitas azules. Iba vestida de manera sencilla, con una bata de algodón que colgaba sobre su cuerpo flaco. Jock sabía lo mucho que costaba a las personas deprimidas arreglarse. Cuidar el aspecto era una señal de mejoría. El cabello de Christie había sido cepillado concienzudamente para conseguir brillo, y la mujer intentaba sonreír.

– Así que éste es tu doctor Blaxton, Tina.

– No es mi doctor Blaxton -protestó, subiendo las escaleras y poniéndose al lado de su hermana, al tiempo que se quedaba mirando a Jock-. Tengo derecho tan solo a dos citas, ya que es lo máximo que concede a las afortunadas que salen con él. Luego pondrá rumbo a la próxima conquista. Así que tendré que aprovechar bien cada una de las citas.

– ¡Tina! -exclamó Christie impresionada, aunque mantuvo la sonrisa al ver que Jock subía al porche para saludarla-. Tendrás que perdonar a Tina -le dijo con una voz poco firme-. Fue malcriada.

– ¡No es cierto! -replicó Tina-. Tengo unos genes malignos. Christie hizo lo que pudo conmigo, pero no puedes cambiar el rumbo de las cosas.

Ambas hermanas rieron y Jock las miró sorprendido. Tina era preciosa. Ambas eran maravillosas. Todos eran maravillosos, pensó Jock desesperado, mirando a la pequeña familia. Estaban sumidos en la más terrible de las pobrezas, Christie estaba enferma, pero luchaban por salir adelante y todavía podían reír.

Jock intentó concentrarse en Christie para apartar la imagen de las piernas desnudas y largas de Tina.

Jock dio la mano a Christie. Una mano frágil que lo sujetó con fuerza.

– Hola, señorita Maiden. Me alegro de conocerla al fin. También me alegro de poder decirle lo mucho que siento no haber estado aquí para atenderla cuando dio a luz -el hombre sonrió-. También siento cómo la trató mi sustituto. Tengo mucho por lo que disculparme.

– Pero… no fue culpa suya. Todo fue culpa mía. Tina me dijo que tenía que haber ido a verle durante todo el embarazo y que usted nunca habría permitido que llegara a este estado. Sé que ella tiene razón, pero…

– Pero a veces la depresión es una espiral que no te deja salir a flote declaró Jock con suavidad-. No hay forma de salir hacia arriba si no es con ayuda. Lo sé. Estaba mal y además se añadió el estado depresivo que sigue al parto. Es un desequilibrio hormonal que todavía no entendemos. Es extraño que no haya estado más tiempo en el hospital, pero aquí la tenemos riéndose.

– Tina me hace reír -contestó Christie.

Jock asintió y miró las piernas de Tina.

– Tina haría reír a cualquiera.

– ¿Quiero eso decir que soy un chiste? ¿Has oído, Rose? Acusan a tu tía Tina de ser un payaso.

Pero Jock volvió a concentrarse en Christie, para evitar mirar a Tina.

– Señorita Maiden, ahora está en casa… Tiene ayuda con los niños…

– Gracias a usted.

– Conseguir que cuiden a sus hijos es lo menos que puedo ofrecerle después de todo lo que ha pasado. No tiene que sentirse agradecida. Pagar a Marie me hace sentirme mejor. Me limpia de culpa. En cuanto al resto… No tiene que dejar el tratamiento ahora que está en casa. ¿Querría que yo la tratara?

Jock escuchó la exclamación de Tina, a pesar de que no dijo nada. Ni una palabra. La palabra que había que decir dependía de la respuesta de Christie.

– No lo sé -contestó dubitativa-. La verdad es que no necesito un…

– No confía en los doctores -añadió Jock, terminando la frase por ella-. Dada la experiencia con Henry, mi sustituto, no la culpo. Pero yo le pido que confíe una vez más y venga a verme.

La sonrisa de Jock era amable, seductora, y Tina tuvo que contener el aliento. Jock sacó un cuaderno del bolsillo de la camisa y lo abrió.

– ¿Qué le parece el lunes por la mañana a las once? ¿Le viene bien? Marie puede traerla. ¿Confiará en mí tanto como para venir a verme?

– Puede tutearme -la sonrisa de Jock se hizo más amplia.

– Vale, pero sólo si tu me tuteas a mí también. Christie, ¿confías en mí? -entonces miró hacia Ally y Tim, que estaban metiendo en el coche un pato de goma, flotadores y aletas-. ¿Confías en mí como para que me lleve a Ally, Tim y Tina? ¿Por qué no te vienes?

– Yo no…

– Christie, por favor. Voy a sentirme fatal el resto de mi vida si no me dejas que te ayude.

Christie miró a Jock y la sonrisa tímida volvió a aparecer en sus labios. Un eco de la sonrisa de Tina.

– ¡Maldita sea! Ahora entiendo por qué Tina dice que el doctor Blaxton es tan peligroso. Me da la impresión de que consigues todo lo que te propones. Está bien. Iré a verte el lunes por la mañana.

Jock la tomó de ambas manos y esbozó una sonrisa que iluminó todo su rostro.

– Muy bien, Christie. Conmigo cuidando de tu salud, Tina ayudándote en casa, Marie con los niños y tu fuerza interior, ganaremos a esa maldita depresión.

– No creo que esta maldita depresión aguante. Tina y tú hacéis un buen equipo.

Capítulo 5

– ESTUVISTE estupendo.

Iban en el coche cargados de aletas y una enorme pelota de playa. Jock pensaba que desde luego no era una de sus citas habituales. Aunque después de ver a Tina en bikini, le encantaba la idea de tenerla a su lado. Ni siquiera le habría importado que llevara a Rose en el regazo. Sólo que Rose se había quedado con Christie.

1 ... 7 8 9 10 11 12 13 14 15 ... 32
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)