Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Fantasmas del pasado». Краткое содержание книги:

El doctor Jock Blaxton era un estupendo obstetra y adoraba a cada niño que ayudaba a traer al mundo. Sin embargo, su pasado le impedía tener uno propio. Su relación con las mujeres era muy problemática. No solía salir más de dos veces con ninguna, pero la doctora Tina Rafter, que llegó para cuidar a los hijos de su hermana y comenzó a trabajar en el hospital de Gundowring, lo deslumbró.
¿Estropearían su relación los fantasmas del pasado?
1 ... 6 7 8 9 10 11 12 13 14 ... 32
Перейти на страницу:

– Tina, ¿es que me estás acusando de ser un ligón?

– Así es. He oído que eso es exactamente lo que eres. Por lo que dicen las enfermeras, nunca quedas dos veces con la misma mujer.

– ¿Y eso te preocupa?

– A mí no. Ya te he dicho que no estoy libre como para querer una relación duradera.

– Porque ya tienes una con Peter.

– Así es -asintió ella-. ¿Y cuál es tu excusa? Porque debe haber alguna explicación para que no quedes más de dos veces con la misma mujer.

– Yo…

– No serás homosexual, ¿verdad?

Jock se quedó mirándola fijamente y luego se echó a reír.

– No, doctora Rafter, no soy homosexual. ¿Es que lo parezco?

– No -Tina le miró de reojo y trató de sonreír. ¡Santo Dios! Era el hombre más masculino que había conocido-. Supongo que no.

– ¿Lo supones?

Eso hizo que ella se echara a reír.

– Muy bien, sé que no, pero entonces…

– Entonces, ¿qué?

– ¿Por qué no quedas con ninguna mujer dos veces?

– Porque se enamoran de mí -reconoció él.

– ¡Oh! -sonrió Tina-. ¡Qué tonta soy! ¿Cómo no habría pensado en eso?

– ¿Te estás burlando de mí?

– Así es.

– Doctora Rafter…

– ¿No crees que lo que has dicho suena un poco presuntuoso?

– Supongo que así es -admitió él, con una sonrisa-. Lo siento. Pero lo cierto es que no quiero tener ninguna relación seria.

– ¿Y que tiene de malo una relación seria? A lo mejor te gustaba.

– No lo creo.

– Pareces muy seguro.

– Lo estoy.

Tina se puso seria al ver la voz grave con la que él había dicho las últimas palabras.

– ¿Y podrías decirme por qué?

– Creo que no. Pero dado que tu Peter está en Sydney y que tú no estás buscando una relación estable, podríamos ir juntos a ese baile, ¿no te parece?

Él volvió a sonreír y a Tina le dio un vuelco el corazón. Lo cierto era que él llevaba razón. Y además, ella no tenía ninguna relación social, excepto tomar el té con Marie. Y Christie se sentiría bien si la veía salir a divertirse. Su hermana se sentía un poco culpable por lo que Tina estaba sacrificando por ella.

Y luego estaba lo atractivo que era Jock Blaxton…

– Bueno… -el rostro de Tina delataba que estaba dudando. Quería que su voz sonara lo más impersonal posible-. Quizá sí. Pero…

– ¿Pero?

Jock estaba utilizándola, pensó Tina. Seguía que quería utilizarla para sus propios fines. Así que ella podía hacer lo mismo con él.

– El baile es después de cenar. Así que iré contigo si tú nos acompañas a un picnic a Christie, a los niños y a mí.

– ¿Fuera de la cabaña?

– Sí -Tina sonrió, pensando que a Christie le vendría bien salir y seguro que Jock le caía bien-. Si trabajo todas las noches de la semana, estaré libre desde el viernes hasta el domingo por la tarde. Así que estaría bien llevar a los niños a nadar al embalse que hay cerca de la cabaña. Después nosotros nos iremos al baile.

– ¿Llevar a los niños a…?

– ¿Qué sucede, Jock? ¿Es que no te gusta la vida familiar? ¿Es de eso de lo que estás huyendo?

– No -agitó la cabeza Jock, sonriendo-. No me importa estar en familia, siempre que no sea la mía.

– De acuerdo, entonces. Tenemos una cita para el sábado. ¿Te parece a las cuatro?

– Muy bien, a las cuatro.

Jock se sentía extraño. Sabía que no corría peligro con esa mujer, que tenía planeado volver a Sydney en cuanto su hermana se recobrara. Pero por algún motivo le incomodaba la situación.

– Si los bebés nos lo permiten -recordó él, dándose cuenta de que eso estaría bien. Podía surgir un parto el sábado por la tarde para no tener que ir a nadar ni a cenar. Luego libraría un par de horas para ir al baile. Y finalmente, necesitaría otro parto.

Eso estaría bien. Pero desgraciadamente él no podía encargar los partos para cuando quisiera.

– Esperemos que haya suerte y no haya ningún parto -dijo Tina, interrumpiendo sus pensamientos.

– No sé por qué vas al baile con Jock.

Tina estaba con Ellen, a punto de acabar la guardia. Tenía ganas de ver otra vez a Laura Blythe antes de marcharse. Sólo tenía dos horas de vida y era una niña preciosa. Tina la tomó entre sus brazos.

– Escúchame, tu mamá está durmiendo. Tienes que darle un par de horas para recuperarse antes de empezar a pedir tu comida.

El bebé dio un pequeño grito y hundió la cabeza en el pecho de Tina. Sólo tenía dos horas, pero ya sabía exactamente lo que quería. La pequeña tenía hambre.

– Te gustan los niños, ¿verdad? -dijo Ellen y Tina sonrió.

– ¿No es evidente?

– ¿Te gustaría tener uno algún día?

– Por supuesto.

– Pues creo que al doctor Blaxton no le gustaría.

– ¿No? -Tina no quería parecer demasiado interesada-. ¿Y hay alguna razón? Porque parece que sí que le gustan los niños…

– Así es -Ellen apretó los labios en un gesto de reproche-. Le gustan a distancia, pero no para tener uno. Él no quiere tener ninguna relación estable. Es evidente.

– Bueno, yo tampoco. Así que podemos encajar.

– Eso es lo que dicen todas las enfermeras antes de quedar con él. Luego todas vuelven con los ojos llenos de estrellitas después de la primera cita. De la segunda vuelven flotando. Pero cuando ya no vuelve a salir con ellas, se pasan llorando un mes entero. Y así, todas…

– No creo que sea para tanto. Le estás haciendo parecer James Bond.

– Quizá no sea mala comparación.

Tina soltó una risilla.

– No creo que sea adecuada. Su coche no está lleno de ingenios.

– No, no los tiene -admitió Ellen, mirando seria a su joven amiga.

– Ellen…

– Todo lo que te pido es que tengas cuidado. Eres joven e impresionable…

– Tengo ya veintiocho años. Casi veintinueve.

– Bueno, pues entonces eres madura, pero impresionable. Y Jock es un peligro, Tina. Recuerda lo que te digo.

– Ellen, sólo voy a ir al baile con él. Eso es todo. No voy a dejarme engañar por su cara bonita.

– Si pensara que Jock es sólo una cara bonita, no me preocuparía tanto.

– ¿Y por qué te preocupas entonces?

– Porque es un hombre que está lleno de fantasmas. De fantasmas que le hacen daño a él y a la gente de su alrededor.

– ¿Fantasmas? ¿Qué clase de fantasmas?

– El de su madre, por ejemplo. Pero debe haber más. Y no sé si alguna vez dejarán que alguna chica se acerque a él.

– Así que el fantasma de su madre acompaña al doctor Blaxton…

Ellen se encogió de hombros. Apenas hablaba ya de la madre de Jock. Incluso apenas pensaba ya en la mujer que había sido su mejor amiga. El dolor que había sentido años atrás se había desvanecido. Sólo cuando algunas veces miraba a la cara a Jock, podía ver algún resto del dolor que todavía seguía allí.

– A la madre de Jock tuvieron que hacerle una cesárea cuando nació él. Y nunca volvió a ser la misma. Tuvo una enorme infección pélvica.

– Ya veo -asintió Tina, pensando en la actitud de Jock al suministrarle los antibióticos a Julie.

– La infección fue muy problemática. La tuvieron que operar muchas veces, y la cosa iba cada vez a peor. El resto de su vida se la pasó entrando y saliendo de los hospitales. No pudo volver a tener hijos y tuvo que sufrir dolores constantes. Cuando Jock contaba diez años, la mujer tuvo una obstrucción intestinal y murió poco antes de que Jock cumpliera los once.

– ¡Oh, no!

– Y todavía hay más -añadió Ellen sombríamente-. Todos los amigos de su madre intentamos ayudar a Jock, pero su padre, que amaba locamente a su mujer, después de que ella muriera se volvió un poco loco. Pensaba que si su mujer había muerto, alguien debía tener la culpa.

1 ... 6 7 8 9 10 11 12 13 14 ... 32
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)