Cartas Para Claudia
- Автор: Bucay Jorge
- Язык: испанский
- Жанр: Психология
Электронная книга - «Cartas Para Claudia». Краткое содержание книги:
Nunca nos damos cuenta que no se trata de empujar, sino de acercar con suavidad la puerta hacia nosotros.
Un laboratorio es una manera de enseñar una nueva posibilidad para dejar de empujar.
¿Te das cuenta de lo que es? ¡Imagino que no!
CARTA 45
Mi sueño de ayer:
Estoy en un lugar extraño (¿baño sauna?). Hay varios roperos a mi izquierda. Me acompañan mi papá, mi mamá y una tercera persona que no sé quién es (no recuerdo). La situación no está explicitada, pero aparentemente estamos buscando el guardarropa que pertenece a mis padres. El que conoce el lugar y el número de roperitos es mi papá. El camina adelante y lo seguimos mi mamá y yo. Mi viejo termina mirando los números y yo le pregunto:
– ¿Es acá? ¿qué número es? ¿por dónde es?
En un momento, pierdo de vista a mi papá que pasa una puerta vaivén. Lo sigo. Cuando entro, mi padre está cambiándose en un vestuario general. Yo no entiendo, mi mamá y yo esperábamos del otro lado que él encuentre el lo increpo:
– ¿Qué hacés? ¿No te das cuenta de que te estamos esperando? ¿Por qué te estabas cambiando aquí? ¿Qué número es el placard nuestro?
Lo miro. Mi viejo mira hacia arriba, con la perdida.
Yo sigo:
– ¿No entendés lo que te digo?- y ahí me doy cuenta de que no me entiende.
Me invade una terrible angustia, caigo de rodillas y grito:
– No entiende, ya no entiende.
Lloro desesperadamente y así me despierto.
A mi lado está mi esposa, intenta despertarme, le grito que no me interrumpa. No quiero abandonar esta emoción hasta agotarla, no quiero interrumpirme.
Mi esposa intenta consolarme. La rechazo, la agredo, lloro. Mi esposa no me entiende, como en el sueño, no me entienden; me invade un profundo dolor.
Lloro, desconsoladamente, lloro.
Cuando agoto el llanto, aparecen dos cosas: por un lado, mi papá.
… Papá, estás viejo… (¿cuántos años cumpliste, 73?). Cómo me hubiera gustado, papá, encontrarte antes. ¡Hace veinte o treinta años! Te amo, papá. Te amo con tu obsesiva dedicación a tu trabajo, te amo con tu manera de cagarte la vida, te amo con tu incapacidad para recibir nada de nadie, te amo con la inteligencia que siempre admiré en vos y que hoy sé que nunca tuviste… Te amo con tu calidez, te amo con tu grandeza, te amo con tu honestidad sin límites, te amo con tu amor por los niños, te amo con tu amor por mi madre.
¡Me hubiera gustado tanto tener más tiempo con vos!!
La imagen de mi viejo se diluye. Queda la otra: la mía. No me entienden, o no me doy a entender, o no me siento entendido, o no soy entendible.
Nadie me entiende. Fritz, ayudame.
– ¿Qué quiere decir nadie? ¿Quién es nadie?
– Mis padres, mi esposa, mis hermanos, mis amigos.
– ¿Qué quiere decir que no te entienden?… Quiere decir que no me contienen.
– Es decir…
– Es decir que no me puedo apoyar en ellos.
– ¿Querés apoyarte en ellos?
– A veces, sí.
– ¿Lo intentás?
– No sé. A veces me parece que nunca lo intento, es como si reclamara garantías de que el otro ”va a poder” antes de confiar.
– Pavada de exigencias, ¿no?
– ¿Es muy exigente pedirle al otro que me contenga?
– No, lo exigente es pretender que te garantice que lo va a hacer.