MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos
- Автор: MOLINA MAURICIO ARANGUREN
- Язык: испанский
- Жанр: Биографии и мемуары
Электронная книга - «MI CONFESION CARLOS CASTAÑO revela sus secretos». Краткое содержание книги:
La principal motivaci�n de Fidel para dejar las armas fue haber visto parte de su obra construida. Controlaba siete municipios y pr�cticamente un departamento; regalando la mitad de su fortuna, a�n le quedaba abundante tierra y ganado. Asumi� el proceso de paz como la posibilidad de no enfrascarse en una lucha sin regreso.
A los cinco meses de la entrega de armas, el Gobierno incumpli� los acuerdos con los reinsertados; nunca se instal� el batall�n permanente del Ej�rcito que les prometieron. Los espacios que dejamos quiso tomarlos la guerrilla de las FARC, que adem�s persigui� a los ex guerrilleros del EPL que abandonaron las armas, consider�ndolos traidores de la revoluci�n, cuando lo �nico que so�aban era vivir en paz.
Despu�s del incumplimiento de los acuerdos por parte del Gobierno, afront� diferencias con mi hermano, por una contradicci�n que �l vivi� d�as m�s tarde.
La actitud del Gobierno produjo una inmensa decepci�n en Fidel. Mi hermano era incansable, pero hallaba una sinraz�n a pelear contra la guerrilla, por la debilidad de los gobernantes. Su desconfianza en los gobiernos era cada vez m�s notoria, al constatar que la clase dirigente era la responsable de todos los males que suced�an en el pa�s.
Ese d�a mi hermano estuvo a punto de entrar en una aut�ntica apostas�a de sus ideales. Contact� a la guerrilla para iniciar conversaciones persona a persona con los comandantes del quinto frente de las FARC. Como garante envi� a mi cu�ada Teresita. Por parte de la guerrilla asistieron a la finca �Las Tangas� tres comandantes y all� se realiz� sin que yo me enterara, la primera y �nica reuni�n de las Autodefensas con las FARC.
D�as m�s tarde, informado del insuceso, le pregunt�: �Hermanito, �qu� es esto?�
�Vea, �Pelao�, aqu� el problema es el Gobierno, y estando nosotros con la guerrilla creo que podemos moderarla y hasta conseguir lo que siempre hemos querido en la Autodefensa. Penetrando la guerrilla puedo ser el comandante�.
Y nada raro ser�a, Fidel era capaz. Pero en ese instante reflexion�: �Aqu� se est� desdibujando todo�, y luego le dije: �Hay dos cosas a las que yo no puedo renunciar, a mi hermano y a mi ideolog�a. D�game c�mo vamos a hacer, pues yo soy antisubversivo�. De inmediato replic�: �Yo tambi�n soy antisubversivo�.
Discutimos por un rato y concluimos que sustentar ese cambio no era coherente.
Un momento muy delicado, pues en Colombia no se ha necesitado nada distinto para tomarse el poder que las FARC y los Casta�o juntos. Fidel entr� en una contradicci�n tremenda, durante corto tiempo. Luego volvimos a tomar las armas para defender lo que el Gobierno desprotegi� y se ingres� al Bajo San Juan para entrar al Urab�.
Fidel descubri� c�mo se manejan los hilos del poder en el pa�s y en un kiosco de la vereda Las Cruces me dice: �Yo no quiero ser m�s un idiota �til del sistema, de la clase pol�tica y econ�mica corrupta del pa�s. En el fondo usted lo es, Carlos� Para qu� hablar, si al final nos van a negociar�.
�Por qu�?, le pregunt�, y me dijo: �No s� c�mo� pero nos negocian�.
La discusi�n comenz� porque yo le insist�a mucho a Fidel que permitiera una entrevista que mostrara su rostro y diera a conocer sus puntos de vista. Yo le dec�a: �La gente debe saber qui�n es usted�. Pero �l me repet�a que no.
�Por qu�?, le preguntaba otra vez, y el me repet�a, convencido: Porque somos un instrumento, �Pelao�.
�Y qu� importa�, exclam�. �Nos negocian, porque somos un instrumento de una cosa que nos est� explotando y nosotros hacemos lo mismo�, me respond�a.
Fidel ten�a el concepto de que en Colombia hay un Estado donde un grupo de pol�ticos y millonarios manejan todo, lo llamaba la oligarqu�a; yo lo llamo burgues�a. Me dec�a que ellos eran los responsables de todo lo malo, as� evidenciaba sus contradicciones al comprender que no se pod�a dejar utilizar por la oligarqu�a, pero a la vez ten�a claro que �l terminaba prest�ndoles un servicio. Fidel fue m�s paramilitar que yo, pues mientras mi hermano estuvo vivo, la Autodefensa nunca tuvo identidad, �l sent�a un respeto exagerado por el poder institucional.
Para esa �poca, en la organizaci�n no se revisaban con detenimiento los m�todos y las consecuencias de las acciones militares que realiz�bamos, tampoco se efectuaban con frecuencia ejercicios de t�ctica y estrategia. Nunca un norte lejano, s�lo metas inmediatistas.
-��En qu� se parec�an usted y su hermano Fidel?
-��En nada! Bueno, en algunas cosas intrascendentes s�, pero en lo fundamental �ramos muy distintos, nos un�a el ser antisubversivos y hermanos. Y por supuesto fuimos entra�ables. Fidel era mi confidente y el gran c�mplice. Juntos �ramos peligrositos para cualquier enemigo, hac�amos un buen d�o porque nos complement�bamos a la perfecci�n, tal vez por polos opuestos.
En el temperamento arrancaban las diferencias. Soy un tipo cascarrabias y me enojo diez veces en el d�a, pero vuelvo y me contento en otras diez oportunidades. Soy explosivo, condeno a una persona y la absuelvo con facilidad. Me provocan y me sacan la rabia al instante, pero no soy un ser rencoroso y siempre he estado dispuesto a perdonar o a dialogar con mis enemigos.
En cambio, a Fidel era dif�cil verlo enojado, era autoritario pero sin tratar mal a nadie, no gritaba y jam�s acudi� a una palabra vulgar. Sin ser explosivo como yo, cuando le cog�a odio a una persona era para toda la vida. Mi hermano peleaba con rabia y yo no lo hago as�. Odiaba a sus enemigos, mientras yo s�lo desprecio a los m�os. Le encantaba la ganader�a y am� la tierra, si por m� fuera yo no tendr�a una finca ni para ir a pasear. Me quiso ense�ar de ganader�a, pero no me dej�. Soy un monta�ero enamorado de la ciudad, y si uno ama al campo, se requiere estar en la ciudad con poder y dinero para poder hacer algo por la tierra. Desde el campo no se puede hacer nada por el campo.
-��Comandante, la Autodefensa de hoy es lo que so�aba su hermano Fidel?
-�No s� -contest� Casta�o e hizo una pausa, uno de sus silencios-. Creo que el esp�ritu es el mismo, pero lo que se ha construido despu�s de su muerte es distinto.
La guerra le dio la posibilidad de hacer las dos cosas que m�s quer�a, atacar la guerrilla y volverse un hombre rico. Su estrategia era comprar tierras y hacer trabajo social, a medida que iba sacando a la guerrilla se volv�a un hombre cada vez m�s acaudalado. Si para las guerrillas es un negocio empobrecer las regiones, para Fidel represent� un pr�spero negocio enriquecerlas. Antes que nada, mi hermano fue un capitalista que no viv�a s�lo para la causa. En cambio, yo s� he apartado muchas cosas de mi vida por la causa, entre ellas el dinero. Puedo asegurar que idealistas as� s�lo hay tres en las AUC, el �Alem�n�, Rodrigo y yo, de eso no me queda la menor duda. En mi vida, la Autodefensa es la prioridad y estoy convencido de que, poco a poco, voy creando una ideolog�a, eso es lo �nico que lo conserva a uno eternamente.
Otra de las diferencias entre mi hermano y yo era que Fidel pose�a mucho m�s conocimiento, siendo emp�rico. En su forma de ser se notaba una mezcla de percepci�n elemental campesina con la visi�n de un acaudalado hombre de negocios. �l fue del pueblo y quiso trabajar por la gente pobre, generoso con su familia y la gente a su alrededor. No se puede negar que fue sensible socialmente, regal� en vida la mitad de su fortuna y siempre gener� empleo l�cito.
Fidel no quer�a a la oligarqu�a, pero mire los contrastes de la vida, le gustaba vivir como un burgu�s. En el monte austero, con decirle que no permit�a ni aire acondicionado ni televisores en las fincas de C�rdoba. Se vest�a de manera sencilla y mandaba a remendar los pantalones. Pero cuando viajaba a Europa, s�lo usaba trajes Ermenegildo Zegna o italianos Beltrami. En sus comidas nunca falt� un a�ejo vino de las selectas cavas francesas, el �nico licor que tom� en su vida. No se bajaba de los mejores Bordeaux, Chateau Perlus, o un buen Margox. Se mov�a en la l�gica de donde fueres, haz lo que vieres.
Para la �poca, yo hab�a le�do m�s que �l, pero mi hermano viajaba much�simo y conoci� gente de diferentes �mbitos. Hoy en d�a yo no soy un profesional en nada, puedo picar temas de filosof�a, historia, qu�mica, literatura, arte o cine. Pero Fidel, en cambio, fue un profesional en materia de arte franc�s.