Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Diario de un cazador». Краткое содержание книги:

Lorenzo trabaja de bedel en una escuela, mantiene a su madre, tiene las ideas muy claras sobre muchas cosas, y en los ratos libres, y todos los domingos durante la temporada, va de caza. Contempla el mundo con su l?cida inteligencia de muchacho de pueblo y se cuenta a s? mismo las cosas que pasan sin pensar en la posteridad.
1 ... 14 15 16 17 18 19 20 21 22 ... 24
Перейти на страницу:
13 mayo, miércoles

Este mediodía le conté al Pavo lo de la mixomatosis y él me preguntó si no había remedio contra eso. Le confesé lealmente que no lo sabía. Le he metido el demonio en el cuerpo. El pelón se puso a pensar remedios y dijo que lo mejor era cavar una zanja bien honda en la parte de acá del Pirineo y llenarla de agua. Al cabo de un rato dijo que reflexionaría con calma y que de momento le interesaba más que yo le hablara a don Rodrigo porque va limpio en Matemáticas. Le prometí hacerlo.

La Modes vino un rato esta tarde. Hacía tiempo que no la echaba el ojo. Aproveché para decirles a la madre y a ella que qué cara pondrían si me casase. La madre dijo que ése era un asunto muy personal, y la lela de mi hermana, que bien loco sería. Ella cree que todo va a ser como lo suyo con el torda de Serafín.

20 mayo, miércoles

Algunos profesores dieron las notas esta mañana. Hablé a don Rodrigo del Pavo y me preguntó si tenía interés de verdad, pues no hay otro más gandul en todo el curso. Le confesé que el compromiso era serio y fue, entonces, y firmó el aprobado delante de mí.

A las doce se presentaron la de Alemán y el de Francés. Los dos han convocado para el 25. En los pasillos había recelo y el Pavo me dijo que lo del examen era una alcaldada. Querían armar una comisión para ver a don Basilio, pero al fin desistieron porque uno dijo que esto era una manera como otra de dar aprobado general.

En el cine hablé a Quintín, el portero, de que aguardaba a una chavala. No puso buena cara, pero yo anduve al quite y cuando Anita llegó me fui donde él y le dije que la dejara pasar, que era la chavala que esperaba. La acomodé atrás y cuando dejó de entrar público me senté donde ella y vimos juntos la película. Me olvidé de cenar.

Le he contado a Melecio lo de Anita. Le dije que prácticamente somos novios. Se alegró de verdad.

23 mayo, sábado

Estuve donde mi hermana, que tiene a la Titina con pulmonía. La cría parecía contenta, pero el mandria de Serafín anda aliquebrado. Me vino con que si la chavea sale de ésta no vuelve a probar un vaso. Si no le conociera… De casualidad estaba allí su hermano Gabriel, el de Villaherrero, y me invitó a dar una vuelta por el pueblo. Según él, las perdices se le meten en casa y tiene un pájaro muy guapo. Le dije la verdad, que el reclamo no se me hace trigo limpio, pero él dijo que no quiere saber nada y que si un día se me antoja ya sé el camino.

El de Francés se cargó hoy dieciocho de treinta y dos y la de Alemán dieciséis de veinticinco. Ha estado si se armaba o no se armaba.

Colé esta tarde a la Amparo y Melecio de guagua. Quintín parecía un poco mosca, pero calló la boca.

A las ocho salí con Anita y lo primero que me dijo fue que la Mimi le había dicho una cosa que no se atrevía a repetir. Después de mucho me salió con que no la mirara y me lo diría. Volví la cara y ella dijo entonces que la Mimi le había dicho que los besos de los hombres saben mejor que los bombones. ¡Gibar con las Mimis! En mi pueblo a las tipas de esta escuela las llaman pendones.

28 mayo, jueves

Terminaron los oficiales. Hasta el seis de junio no empezamos con los libres.

A la Titina no la parte un rayo. Esta tarde estuve a verla y ya corre como un conejo. Me dijo Serafín que ayer estuvo Gabriel y le dijo que no deje de darme una vuelta por el pueblo.

El tiempo sigue como de verano.

1 junio, lunes

Pasé la mañana tumbado en la azotea con los pantalones arremangados. Asomó un momento la bestia de la Carmina y dijo algo de mis pantorrillas y de ponerme bonito. Me hice el loco. Me giban los pleitos con esta tía. Luego subió Crescencio como unas pascuas y dijo que su chico había despachado el curso con matrícula en todas las asignaturas. Luego dirá el panoli que ante un caso así es natural que su casa le venga estrecha. A la vuelta de cinco años el chavea este ni conocerá a su padre. Y si no, al tiempo.

Zacarías anduvo ayer de reclamo y, por lo que dice, le salieron dos jurados. Dice que les dijo que si no espabilaban iba a hacer carambola de jurados, que era lo único que le quedaba por hacer en la vida. El chalado las urde como agua. Tochano dice que para el 17 habrá aquí una tirada de pichón. Allá iremos a ver remangarse a los señoritos.

Me queman las piernas del sol de esta mañana. Las tías escuecen. No veo momento de salir al campo.

3 junio, miércoles

Aprieta el sol. La casa está echando bombas. En un mes no se ha visto una nube. ¡Dios! Si sigue así, en agosto se van a cocer los pájaros. Dice Crescencio que buena diferencia con Santander. Ya le dije que tampoco aquí los dos últimos años hizo verano.

Colé esta tarde a la madre, que tenía capricho por ver «Me casé con una estrella», de Sandrini. Fermín dejó que la acomodara y luego me dijo que Quintín le había dicho que estaba colando matute todos los días. Le respondí que era la cuarta vez que lo hacía y que en ese tiempo había visto allí a su hermano una docena de veces. El maula voceó que no era cierto y que aunque lo fuese es diferente colar una misma persona que gente distinta cada día. Luego dijo que llevadas las cosas a este terreno aprovechaba para decirme que el día que pasara a la novia no me pusiera de plan con ella estando de uniforme. Le dije lealmente que tomaba nota. La madre me dijo a la salida que se había reído las muelas y que ahora que podemos entrar gratis tengo que llevarla al cine más a menudo.

6 junio, sábado

Ha hecho un día hermoso y la noche está calma, como en agosto. Mañana subiré donde Gabriel en la burra. No por nada sino por estirar las piernas. Dejaré la escopeta para evitar tentaciones. Esta tarde me tropecé a Cosme. Por lo visto ya está decidido su traslado a Barcelona. Melecio dice que en Cataluña la caza se la llevó la trampa hace tiempo. Si es así no envidio a Cosme.

Hace días que llegaron los vencejos y en casa es no parar. Los condenados chillan como pendones sin dejarlo. Todo el día de Dios andan colgados del alero. A las siete ya me tienen de pie. ¡La madre que los echó, no los mataran a todos!

Hoy empezamos con los de ingreso.

7 junio, domingo

A las nueve ya estaba en Villaherrero. Gabriel se sorprendió. Le aclaré que venía solamente a asomarme al campo. Me enseñó el pájaro y tenía buena estampa. Luego me dijo que había terminado un tollo en la misma linde de lo de Moyano. Le aclaré que no traje escopeta ni cartuchos a intención. Él dijo entonces que por eso no, porque escopetas y cartuchos le sobraban en casa. Al fin le dije que me llegaría al tollo, pero sólo por ver pelear a los machos. Gabriel insistió en que cogiera la escopeta, pues siempre puede ocurrir un qué. La agarré por complacerle. El campo estaba hermoso y junto al puesto había una pradera cuajada de chiribitas y tréboles bravíos. A mano izquierda andaban acorrillando un majuelo. Ya en el tollo con la hembra a diez pasos dando el coreché se me olvidaron todas las cosas. Entró un macho y me lo cepillé. A poco entraron dos peleando y dejé a los dos de un tiro. Salí del tollo y me fui donde Gabriel. Se echó a reír al ver las perdices y dijo que eso ya lo sabía él. Las envolvió en un trapo y las amarró al soporte. Aún llegué a tiempo de ir con Anita a la Cerve. Se ha inaugurado la pista de verano y bailamos al descubierto. Teníamos la mesa bajo una acacia y yo le dije a Anita que puestas así las cosas había que pensar en fijar un día para la boda. Yo contaba con la luna y con la música, pero Anita dijo que nanay.

15 junio, lunes

Los exámenes marchan. Sólo la de Alemán y el de Francés están a ver quién puede más. La gente anda que echa las muelas.

Vi a Melecio este mediodía. Está murrio otra vez. ¡Ay qué coño de hombre! Dice que es el calor, pero vaya usted a saber. Me giba verle así, porque el hombre, a lo bobo a lo bobo, pasa lo suyo. Me dijo que ha oído decir que entró poca codorniz este año y que en cambio la perdiz está criando como agua. No le dije una palabra de lo de Gabriel.

En el Novelty andaban alborotados con la tirada de pichón de pasado mañana. Tochano voceaba que esos pichones los mata un niño. Melecio dijo que hacía falta puntería. Tochano se atocinó y dijo que lo único que hace falta son cinco mil pavos de sobra en la cartera. Melecio le preguntó por qué no probaba si tan seguro estaba y Tochano voceó que un pájaro se le marcha al más pintado. Nos enredamos a voces y a vasos y Tochano dijo, al fin, que no tenía inconveniente en que escotáramos entre todos para que uno de los cuatro hiciese una tirada. Zacarías se calentó y dijo que por él no quedaría. Yo dije que por mí tampoco y Melecio no tuvo más remedio que hincarla. Acordamos ir a la prueba más barata, que sale a mil pelas la inscripción y a 23 el pájaro. A 250 por barba. Tochano pidió un dado, tiró y sacó un cuatro. Zacarías sacó un tres, Melecio otro tres y yo un seis. ¡Gibar con la comisión! Les dije que no tenía escopeta presentable y Melecio quedó en pedírsela a su jefe. Tochano me prometió la cazadora, pues a estos sitios no puede uno presentarse de cualquier manera. ¡En mi vida las he visto más gordas! Tochano tiene cada zanganada que para qué. Y lo malo es que nos enreda a todos.

16 junio, martes

Nos vimos en el café. Tochano llevó la cazadora y Melecio dice que ya tiene la escopeta en casa. Me han calentado las orejas de más. Todo se vuelven consejos. Zacarías dice que el secreto está en no dejarle tomar vuelo al pichón. Tochano que doble aunque vea al pájaro en el suelo sin mover una pluma. Le hice ver que cada cartucho son siete pelas, pero él dijo que esa cantidad no va a París donde se ventilan doce billetes. No le falta razón. Melecio dice que lo principal es sujetar los nervios. Ya le dije yo que todo eso es muy bonito, pero no está en la mano de uno. Me atontonaron la cabeza y les dije lealmente que es mucha responsabilidad y que prefería que tirara otro. Zacarías voceó que ni hablar, ya que los dados habían decidido. Estoy que no puedo parar. Ayer sentí el exprés de Galicia y hoy es fijo que volveré a sentirlo. Me giba presentarme allí como un mermado sin saber qué hacer ni qué decir. Dice Melecio que hay otra prueba antes y que andaremos al quite. ¡Vamos, que también tendría guasa que me embolsara mañana doce billetes!

1 ... 14 15 16 17 18 19 20 21 22 ... 24
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)