Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Триллеры » Diosa Por Elección
Diosa Por Elección - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Diosa Por Elección

Электронная книга - «Diosa Por Elección». Краткое содержание книги:

Por fin, Shannon Parker se había reconciliado con la vida en el mundo mítico de Partholon. Amaba a su marido centauro y se había acostumbrado a su conexión con la diosa Epona y los beneficios que conllevaban ambas cosas. Casi había olvidado su antigua vida en la Tierra… sobre todo, cuando descubrió que estaba embarazada…
Pero entonces una súbita explosión de poder la envió de vuelta a Oklahoma. Sin la magia, Shannon no podía regresar a Partholon, así que tendría que buscar ayuda. El problema era que esa ayuda tomó la forma de un hombre tan tentador como su marido. Y, durante el camino, Shannon descubriría que ser una diosa por error era mucho más fácil que ser una diosa por elección…
1 ... 9 10 11 12 13 14 15 16 17 ... 57
Перейти на страницу:

– Gracias -dije. Soplé un poco y di un sorbito.

– Tus palabras me obligaron a prestar atención -explicó la cazadora lentamente-. Por fin escuché lo que él llevaba un tiempo tratando de decirme. Me quiere. A mí -Victoria estaba radiante-. No desea que yo sea más joven. No quiere que cambie y que me convierta en una compañera que permanezca junto a su fuego. Entiende que mi posición de Jefa de la Cazadoras es mi vida y continuará siéndolo. Me quiere tal y como soy.

– Eso es lo que Alanna y yo te hemos estado diciendo. Supongo que debería haber hablado con más claridad mucho antes.

Aquello le recordó a Alanna el propósito original de su visita.

– ¡Una hija! -exclamó.

– Es una bendición -convino Victoria.

– Muy bien, ya podéis dejar de sonreírme, me estáis poniendo nerviosa.

Alguien llamó a la puerta de mi habitación.

– Adelante -dije. Entonces, entraron tres sirvientas vestidas de seda en mi habitación, portando bandejas llenas de algo que parecía el desayuno. Las tres ninfas comenzaron a hablar a la vez.

– ¡Enhorabuena, mi señora!

– ¡Estamos tan contentas!

– ¡Es una noticia maravillosa!

– Gracias, chicas -dije, intentando sonreír-. Ya podéis marcharos.

– ¡Sí, mi señora! -respondieron, deshaciéndose en reverenciadas.

Mientras marchaban hacia la puerta, oí que una de ellas susurraba:

– Nuestra Señora no está en su mejor momento por las mañanas.

– Me dan dolor de cabeza -dije, después de que se cerrara la puerta.

– Te adoran -me dijo Alanna.

– Pero me dan dolor de cabeza -refunfuñé yo.

– Come algo. Te mejorará el humor -me recomendó Alanna.

– Eso esperamos -añadió Victoria.

Yo arrugué la nariz hacia ella, y después volví la mirada hacia la comida. Había macedonia de fruta, magdalenas integrales recién salidas del horno, rebanadas de pan doradas, una tetera de infusión de hierbas y jarritas llenas de agua fresca y leche.

Mientras probaba el té y mordisqueaba una tostada, miré a mis amigas.

– Epona me dejó presenciar un nacimiento anoche, durante el Sueño Mágico. Fue increíble.

– Es un milagro -dijo Victoria, mientras tomaba una de las magdalenas.

– Estoy muy conten…

Sin previo aviso se me revolvió el estómago. Pude volver la cabeza al tiempo para no vomitar el té y la tostada sobre mis amigas.

– Oh, qué asco -dije, y me limpié la boca con el dorso de la mano. Alanna se acercó rápidamente a mí-. ¿Estás segura de que no me estoy muriendo?

– Sí, estoy segura -respondió mientras me servía un poco de agua en una copa.

Yo bebí con agradecimiento, para aclararme el sabor desagradable de la boca.

– Vamos -me dijo Alanna, mientras me ayudaba a ponerme en pie-. Te sentirás mejor después de haberte bañado y arreglado -me entregó una magdalena y la taza de té, y siguió hablando-: ClanFintan me ha dicho que estaría en los alrededores del templo, supervisando el nuevo edificio para los centauros, y también el almacenaje de las provisiones para el invierno.

– Yo también tengo cosas que hacer cerca del nuevo alojamiento -dijo Victoria, y me dio un abrazo rápido. Después, arrugó la nariz-. Hueles mal, Rhea.

– Gracias por mencionarlo -respondí yo, mientras echaba el aliento con fuerza hacia ella. Entonces, Victoria se retiró apresuradamente hacia la puerta.

– Te veré después de que te hayas recuperado y hayas vuelto a ser divina -me dijo mirando hacia atrás, por encima del hombro.

– ¡Quizá tengas que esperar a la primavera! -respondí yo, a gritos, mientras ella se alejaba.

Me volví, y vi que Alanna estaba intentando disimular una sonrisita con una tos.

– ¿Sabes? -me dijo-. Las náuseas sólo duran una pequeña parte del embarazo. Y además, me he fijado en que las mujeres que se sienten muy mal al principio tienen los bebés más sanos y felices.

– Bueno, supongo que eso es algo -refunfuñé, aunque sus palabras hicieron que me sintiera mejor. Olí la magdalena que tenía en la mano, y de repente me di cuenta de que tenía hambre. Tomé un poquito, y percibí su sabor maravilloso a nuez-. ¿Crees que hay algún límite en el número de veces que una mujer embarazada puede vomitar al día? -le pregunté esperanzadamente mientras recorríamos el pasillo hacia los baños.

– No -respondió Alanna alegremente.

Capítulo 5

– ¡Brrr!

Me envolví bien en la capa de armiño, y me alegré de haberme puesto la ropa de montar: unos pantalones y un peto de cuero suave y unas botas de montar altas que tenían unas estrellas talladas en las suelas, de modo que cada vez que andaba, dejaba unas bonitas huellas.

– Cada vez hace más frío.

Alanna y yo caminábamos por el patio trasero, que estaba situado entre los establos y el templo. Hacía un día nublado y húmedo, cosa que intensificaba el frío y los rizos de mi pelo.

– ¡Enhorabuena, lady Rhiannon!

– ¡Benditas seáis vos y vuestra hija, Elegida!

Todo aquél que pasaba a nuestro lado me deseaba parabienes. Era como estar envuelta en una manta gruesa de cariño, calidez y amor…

También era un poco agobiante, y mi dolor de cabeza regresó con fuerza. Aunque Alanna tenía razón, y me sentía mejor después de haberme bañado y arreglado, y después de haberme comido tres deliciosas magdalenas.

El nuevo alojamiento para centauros estaba situado al norte del templo, y al este de los establos, pero en el interior de las murallas. Tal y como yo había aprendido meses antes, Epona era una diosa guerrera, así que su templo era un fortín preparado para la protección y la defensa. Las murallas del templo eran muy bellas, pero también eran anchas y altas. El terreno que rodeaba el templo estaba bien cuidado y mantenido, y libre de cualquier obstrucción que pudiera ayudar a un ejército atacante.

Los centauros y los humanos estaban trabajando duramente, cortando y encajando piedras. La estructura del nuevo edificio ya era visible, aunque estuviera envuelta en un laberinto de andamios de bambú.

– Me asombra lo rápidamente que está tomando forma -le dije a Alanna en un susurro-. Pensaba que, sin la ayuda de la tecnología, construir un edificio así llevaría décadas.

– No tenemos la tecnología de tu antiguo mundo -respondió ella, pronunciando con dificultad aquella palabra extraña-, pero tenemos al Maestro de la Piedra, además de los Sidethas.

Yo la miré con asombro.

– ¿Quién es el Maestro de la Piedra? ¿Y qué demonios es un Sidetha?

Alanna se echó a reír.

– Los Sidethas son un pueblo que vive en cuevas. Toda su cultura gira en torno a la piedra. Su reino está al noreste, en la zona más lejana de las Montañas Tier, en el lugar donde se puede encontrar el mármol más exquisito, así como todo tipo de minerales y piedras preciosas. El Templo de Epona está construido con mármol de las Cuevas de los Sidethas.

– Ah. No tenía ni idea.

– Son un pueblo tímido, misterioso, y salen de sus cuevas muy pocas veces.

– ¿Y qué querías decir con eso de que hay un Maestro de la Piedra? ¿Por eso los Sidethas se dedican a la minería?

– Bueno, en general me parece que son sólo mineros muy experimentados. Es su forma de vida. Pero algunas de las personas de este mundo tienen afinidad con ciertos animales, espíritus, o elementos. Por ejemplo, tú tienes afinidad con los caballos, sobre todo con la yegua que Epona eligió como su encarnación.

– Sí, eso lo entiendo -respondí. Epi y yo estábamos unidas por un lazo que iba más allá de las relaciones normales entre los humanos y los caballos. Asentí para que Alanna continuara.

– Y puede ser lo mismo para los espíritus. ClanFintan es un Sumo Chamán, lo cual significa que tiene un vínculo especial con el mundo de los espíritus. Puede establecer contacto con el mundo espiritual de una forma mucho más íntima que tú o yo. Eso le permite cambiar de forma física, como tú bien sabes.

1 ... 9 10 11 12 13 14 15 16 17 ... 57
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)