Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Боевики » La Odisea de Troya [Trojan Odyssey - es]
La Odisea de Troya [Trojan Odyssey - es] - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

La Odisea de Troya [Trojan Odyssey - es]

Электронная книга - «La Odisea de Troya [Trojan Odyssey - es]». Краткое содержание книги:

Una marea gigante de agua contaminada amenaza la costa de Nicaragua. Al tiempo, un enorme y misterioso huracán se forma en el Caribe y avanza con una velocidad asombrosa.
En su camino se encuentra un barco de cruceros, de dimensiones nunca vistas. La muerte amenaza a un número incalculable de personas. Dirk Pitt, su hijo y Al Giordano acuden a rescatarles, pero cuando lo han hecho descubren algo aterrador, que supone una amenaza para toda la humanidad. Dispondrán de pocos días para detener una catástrofe que puede cambiar el mundo para siempre.
La odisea de Troya es una aventura grandiosa, una muestra más del talento excepcional de un maestro del género.
1 ... 73 74 75 76 77 78 79 80 81 ... 115
Перейти на страницу:

– La lista continúa -dijo Chisholm-. Homero describe a Menelao como pelirrojo, a Ulises con el cabello castaño rojizo y a Aquiles como rubio. También habla de guerreros de piel blanca. Nada de todo esto es característico de los pueblos mediterráneos. Es como si vinieran de otro tiempo y dimensión.

»Las tribus aqueas invasoras llegaron de las regiones productoras de bronce de Francia, Suecia, Dinamarca, España, Noruega, Holanda, Alemania y Austria. Su flota se reunió probablemente en lo que hoy es Cherburgo y navegaron a través del mar de Helle, que dio su nombre al Helesponto en Turquía y que ahora se conoce como el mar del Norte. Desembarcaron en una gran bahía conocida con el nombre de Tracia, y que ahora aparece en los mapas con el sencillo nombre de Wash, en Cambridgeshire. Las aguas bañaban las costas de la llanura de Anglia oriental.

Boyd aportó otro detalle a la exposición de Perlmutter.

– Homero mencionó catorce ríos en Troya y sus alrededores. Esta es una sorprendente correlación con los catorce ríos cercanos a la llanura de Anglia oriental. Wilkens descubrió que, aun después de treinta siglos, los nombres continúan siendo muy similares en su ortografía y se los puede reconocer sin problemas. En griego, por ejemplo, Homero cita el río Témese, que corresponde al Támesis.

– ¿Qué hay de los troyanos? -preguntó Sandecker, que no acababa de convencerse.

– Su ejército lo formaban hombres llegados de toda Inglaterra, Escocia y Gales -contestó Perlmutter-. También contaron con la ayuda de los aliados de Bretaña y Bélgica en el continente. Ahora que tenemos la bahía y la llanura podemos empezar a centrarnos en el campo de batalla y las defensas. Todavía existen en el nordeste de Cambridge dos inmensas trincheras paralelas. Wilkins cree que fueron construidas por los invasores, al estilo de las de la Primera Guerra Mundial, para impedir que los defensores atacaran su campamento y las naves.

– ¿Y dónde estaba situada la ciudadela de Troya? -insistió el almirante.

Perlmutter aceptó el reto de buen grado.

– El sitio más lógico son las colinas de Gog Magog, donde se han descubierto fortificaciones circulares con grandes trincheras defensivas. Allí hay restos de empalizadas de madera y muchos objetos de bronce. También se hallaron urnas funerarias y un gran número de esqueletos que mostraban huellas de mutilaciones.

– ¿Cuál es el origen de un nombre tan curioso como Gog Magog? -preguntó Summer.

– Hace muchos años, cuando los habitantes de la zona comenzaron a descubrir por accidente gran cantidad de huesos, creyeron que allí se había librado una gran batalla o una guerra donde había muerto una multitud de combatientes. Todo aquello les recordó el relato bíblico de Ezequiel, donde se conjura a los espíritus malignos para participar en una guerra iniciada por el rey Gog de Magog.

La mirada de Sandecker fue de Boyd a Chisholm.

– Muy bien, de acuerdo. Ahora que ya nos hemos enterado de que la guerra de Troya se libró en el sudeste de Inglaterra por el dominio de las minas de estaño, ¿qué tiene eso que ver con los descubrimientos de los objetos y los frisos celtas en el banco de la Natividad?

Los dos eruditos se miraron el uno al otro con una expresión risueña.

– Pues todo, almirante. Ahora que estamos razonablemente seguros de que el verdadero escenario de la guerra de Troya está en Inglaterra, podemos comenzar a ligar el gran periplo de Ulises con el banco de la Natividad.

Se podría haber oído el ruido de la caída de un alfiler en la sala. La afirmación había sido tan inesperada que transcurrió casi medio minuto antes de que atinaran a hacer preguntas.

– ¿Qué están diciendo? -preguntó Gunn, que intentaba asimilar las palabras de los catedráticos.

Sandecker se volvió lentamente hacia Perlmutter.

– Julien, ¿está usted de acuerdo con esta locura?

– No tiene nada de locura -replicó Perlmutter, sonriendo de oreja a oreja-. En los poemas épicos de Homero está escrito que Odiseo, Ulises, era el rey de la isla de Ítaca. Pero esa isla griega nunca tuvo un reino, ni tiene ruinas importantes. Wilkens demuestra, por lo menos para mí, que el reino de Ulises no estaba en Grecia. Un abogado belga de Calais, Francia, Théophile Cailleux, después de exhaustivas investigaciones, afirmó que Cádiz, en España, era la Ítaca de Homero. Aunque aquella zona se rellenó a lo largo de los tres mil años pasados, los geólogos han señalado el perfil de varias islas que ahora forman parte de la tierra firme. Cailleux y Wilkens han identificado la mayoría de los puertos de escala del viaje de Ulises, y ninguno de ellos se encuentra en el Mediterráneo.

– Estoy de acuerdo -manifestó Yaeger-. Con toda la información conocida sobre el viaje de Ulises, las descripciones de Homero, las teorías de Cailleux y Wilkens, los métodos de navegación de la Edad del Bronce, y las mareas y las corrientes, Max y yo hemos establecido una ruta para sus puertos de escala.

Yaeger cogió el mando a distancia y marcó un código. En la pantalla apareció una carta del Atlántico Norte. Una línea roja bajaba desde el sur de Inglaterra hasta la costa africana antes de desviarse hacia las islas de Cabo Verde y de allí hasta las islas del mar de las Antillas. Utilizó un puntero láser para seguir el viaje de Ulises desde Inglaterra.

– El primer lugar donde Ulises recaló después de verse arrastrado mar adentro fue lo que describió como la tierra de los lotófagos. Según Wilkens, este lugar estaba probablemente en la costa occidental africana, en Senegal. Allí el loto es una variedad de la familia de los guisantes y los nativos lo consumen desde hace miles de años, porque tiene efectos narcóticos. A partir de allí, los vientos lo impulsaron rumbo al oeste hacia las islas de Cabo Verde, que es la elección lógica para ser la isla de los cíclopes, porque la descripción de Ulises concuerda casi a la perfección.

– El país de la gente con un solo ojo -apuntó Sandecker, con una sonrisa.

– En ninguna parte Homero manifiesta que todos tuvieran un solo ojo -puntualizó Yaeger-. Tenían dos. Sólo Polifemo tenía uno, y no estaba en el centro de la frente.

– Si no recuerdo mal mi lectura de la Odisea -dijo Gunn-, después de escapar de los cíclopes, Ulises continuó navegando hacia el oeste, hasta las islas Eolias.

– Después de introducir en el ordenador los vientos dominantes y las corrientes, la proyección indicaba que la siguiente escala que realizó Ulises fue en alguna de las numerosas islas al sur de la Martinica y al norte de Trinidad. A partir de allí, su flota fue arrastrada por una tormenta a la tierra de los lestrigones. Una de las islas pequeñas llamada Branwen, cerca de las costas de Guadalupe, encaja con la descripción. Los altos acantilados a ambos lados del angosto canal que recorre la nave cuadran exactamente con las características de la isla.

– Allí fue donde los lestrigones destruyeron la flota de Ulises -añadió Perlmutter.

– Si eso es verídico -declaró Yaeger-, las naves cargadas con los tesoros todavía yacen en el fondo de la bahía.

– ¿El nombre de la isla tiene algún significado?

– Branwen -respondió Yaeger- era una diosa celta y una de las tres matriarcas de Britania.

– ¿A qué país pertenece la isla? -preguntó Dirk.

– Es de propiedad privada.

– ¿Sabe quién es el propietario? -le interrogó Summer-. ¿Alguna estrella del rock, un actor, o quizá un grupo de empresarios?

– No, Branwen es propiedad de una mujer muy rica. -Yaeger hizo una pausa para consultar sus notas-. Se llama Epona Eliade.

– Epona es el nombre de una diosa celta -señaló Summer-. Eso es una coincidencia.

– Quizá sea algo más que una afortunada coincidencia -afirmó Yaeger-. Lo comprobaré.

1 ... 73 74 75 76 77 78 79 80 81 ... 115
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)