Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Триллеры » Los hombres que no amaban a las mujeres [Män som hatar kvinnor - es]
Los hombres que no amaban a las mujeres [Män som hatar kvinnor - es] - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Los hombres que no amaban a las mujeres [Män som hatar kvinnor - es]

Электронная книга - «Los hombres que no amaban a las mujeres [Män som hatar kvinnor - es]». Краткое содержание книги:

Harriet Vanger desaparecio hace treinta y seis anos en una isla sueca propiedad de su poderosa familia. A pesar del despliegue policial, no se encontro ni rastro de la muchacha. Se escapo? Fue secuestrada? Asesinada? El caso esta cerrado y los detalles olvidados. Pero su tio Henrik Vanger, un empresario retirado, vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir. En las paredes de su estudio cuelgan cuarenta y tres flores secas y enmarcadas. Las primeras siete fueron regalos de su sobrina; las otras llegaron puntualmente para su cumpleanos, de forma anonima, desde que Harriet desaparecio. Mikael Blomkvist acepta el extrano encargo de Vanger de retomar la busqueda de su sobrina. Periodista de investigacion y alma de la revista Millennium, dedicada a sacar a la luz los trapos sucios de la politica y las finanzas, Blomkvist esta vigilado y encausado por una querella por difamacion y calumnia presentada por un gran grupo industrial que amenaza con arruinar su carrera y su reputacion. Contara con la colaboracion inesperada de Lisbeth Salander, una peculiar investigadora privada, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y con extraordinarias e insolitas cualidades. Asi empieza esta magnifica novela que es la cronica de los conflictos de una familia, un fascinante fresco del crimen y del castigo, de perversiones sexuales y trampas financieras; un entramado violento y amenazante en el que, no obstante, crecera una tierna y fragil historia de amor entre dos personajes absolutamente inolvidables.
1 ... 55 56 57 58 59 60 61 62 63 ... 140
Перейти на страницу:

Por lo demás, en su agenda no figuraba ni un solo compañero de colegio del pasado. Carecía de todo tipo de redes de influencia, de apoyo o contactos políticos. Así que ¿a quién se dirigiría para hablar de sus problemas con el abogado Nils Bjurman?

Tal vez sí hubiera alguien. Reflexionó largamente sobre la posibilidad de confiar en Dragan Armanskij, sobre si debía llamar a su puerta y explicarle su situación. Le había dicho que si necesitaba cualquier tipo de ayuda, no dudara en acudir a él. Estaba convencida de que lo decía en serio.

Armanskij también la tocó una vez, pero fue un acercamiento amable, sin malas intenciones y ninguna demostración de poder. Pero pedirle ayuda le causaba ciertos reparos. Era su jefe y ella estaría en deuda con él. Lisbeth Salander se imaginaba cómo sería su vida si Armanskij, en vez de Bjurman, fuera su administrador. De repente sonrió. La idea no le desagradaba, pero, probablemente, Armanskij se tomaría tan en serio su misión que la asfixiaría con sus atenciones. Era… mmm, posiblemente una opción.

A pesar de estar perfectamente al tanto de la función de los centros de acogida de mujeres, no se le ocurrió contactar con ninguno de ellos. Esos centros, a su entender, eran para «víctimas», y ella nunca se había considerado como tal. La alternativa que le quedaba consistía en hacer lo que siempre había hecho: tomar ella misma cartas en el asunto y resolver el tema. Esa era, definitivamente, la opción.

Algo que no le auguraba nada bueno al abogado Bjurman.

Capítulo 13 Jueves, 20 de febrero – Viernes, 7 de marzo

La última semana de febrero Lisbeth Salander se atribuyó a sí misma una misión con el abogado Nils Bjurman, nacido en 1950, como un encargo especial de alta prioridad. Trabajó aproximadamente dieciséis horas al día y realizó la investigación personal más minuciosa de su vida. Se sirvió de todos los archivos y documentos públicos a los que tuvo acceso. Investigó su círculo más íntimo de familiares y amigos. Estudió su situación económica y analizó en detalle su carrera profesional y los cometidos realizados.

El resultado fue decepcionante.

Bjurman era jurista, miembro de la Asociación de Abogados y autor de una tesis, respetablemente extensa pero extraordinariamente aburrida, sobre derecho comercial. Su reputación era intachable. Nadie pudo jamás reprobarle nada, excepto aquella única vez en la que fue denunciado a la Asociación de Abogados: se le tachó de intermediario en un negocio inmobiliario con dinero negro -de eso hacía ya más de diez años-, pero pudo demostrar su inocencia y el caso fue archivado. Sus finanzas estaban en orden; el abogado Bjurman era rico, con al menos diez millones de coronas en bienes. Pagaba más impuestos de los necesarios, era miembro de Greenpeace y Amnistía Internacional y donaba dinero a la fundación para el Corazón y el Pulmón. Raramente aparecía en los medios de comunicación, pero en algunas ocasiones había firmado peticiones de apoyo a presos políticos en el Tercer Mundo. Vivía en un piso de cuatro dormitorios en Upplandsgatan, cerca de Odenplan, y era secretario de su comunidad de vecinos. Estaba divorciado y no tenía hijos.

Su matrimonio duró catorce años, y el divorcio se hizo amistosamente. Lisbeth Salander se centró en su ex esposa, que se llamaba Elena y procedía de Polonia, pero que había vivido en Suecia toda su vida. Ella trabajaba en un centro de rehabilitación médica y, según parece, se volvió a casar, felizmente, con un colega de Bjurman. Por ahí no había nada que buscar.

El abogado Bjurman actuaba regularmente como supervisor de jóvenes que se habían metido en líos con la justicia. Antes de ser el administrador de Lisbeth Salander, fue el tutor de cuatro chicos. Se trataba de menores de edad, de modo que su cometido finalizó con el simple fallo del juez en cuanto alcanzaron la mayoría de edad. Uno de esos clientes seguía recurriendo a Bjurman como abogado, así que tampoco allí parecía haber ningún conflicto. Si Bjurman se había aprovechado sistemáticamente de sus protegidos, lo cierto era que allí no salía absolutamente nada a flote; por mucho que Lisbeth buceó en esas profundas aguas no pudo encontrar ningún indicio de que existiera algo raro. Los cuatro tenían unas vidas perfectamente normales, sus respectivos novios y novias, empleo, vivienda y tarjetas de cliente de la cadena Coop.

Lisbeth telefoneó a cada uno de los cuatro chicos, presentándose como una funcionaria de los servicios sociales encargada de realizar un estudio para saber cómo iban las vidas de las personas que de niños se hallaron bajo tutela. «Por supuesto, todos los entrevistados van a permanecer en el anonimato.» Había redactado una encuesta con diez preguntas. Varias de las cuestiones estaban formuladas con el objetivo de averiguar sus opiniones sobre el funcionamiento de la tutela. Lisbeth estaba convencida de que, si al menos uno de los entrevistados tuviese algo que decir sobre Bjurman, el tema saldría a la luz. Pero no escuchó ni un comentario negativo sobre él.

Una vez terminada la investigación personal, Lisbeth Salander metió todos los documentos en una bolsa de papel del supermercado y la depositó al lado de las otras veinte bolsas de la entrada. Al parecer, la conducta del abogado Bjurman era irreprochable. No había ningún hilo suelto en su pasado del que Lisbeth Salander pudiera tirar. Ella sabía, fuera de toda duda, que era un cabrón y un cerdo asqueroso, pero no encontraba nada para probarlo.

Ya era hora de considerar otras opciones. Terminados todos los análisis, quedaba una posibilidad que le parecía cada vez más atractiva o, por lo menos, una opción completamente realizable. Lo mejor sería que Bjurman desapareciera de su vida sin más. Un infarto repentino. End of problem. La única pega era que ni siquiera los cerdos asquerosos de cincuenta y cinco años sufrían infartos por encargo.

Pero eso se podía arreglar.

Mikael Blomkvist llevaba su aventura con la directora Cecilia Vanger con la mayor discreción. Ella le impuso tres reglas: que viniera solamente cuando ella lo llamara y estuviera de humor, que no se quedara a pasar la noche y que nadie supiera que se veían.

Su pasión asombraba y desconcertaba a Mikael por igual. Cuando se encontraba con ella en el Café de Susanne, se mostraba amable pero fría y distante. En cambio, en su dormitorio era salvajemente apasionada.

Mikael realmente no quería husmear en su vida privada, pero la verdad era que había sido contratado, literalmente, para meter sus narices en la vida privada de toda la familia Vanger. Se sentía dividido y, a la vez, lleno de curiosidad. Un día le preguntó a Henrik Vanger con quién había estado casada Cecilia, y qué fue lo que pasó. Le formuló la pregunta mientras charlaban del pasado de Alexander, de Birger y de otros miembros de la familia presentes en la isla de Hedeby cuando Harriet desapareció.

– ¿Cecilia? No creo que haya tenido nada que ver con Harriet.

– Háblame de su pasado.

– Volvió aquí al acabar sus estudios y empezó a trabajar de profesora. Conoció a un hombre llamado Jerry Karlsson que, desafortunadamente, trabajaba en el Grupo Vanger. Se casaron. Yo creía que el matrimonio era feliz, por lo menos al principio. Pero al cabo de un par de años, empecé a darme cuenta de que las cosas no iban muy bien. La maltrataba. La historia de siempre: él la golpeaba y ella lo defendía a toda costa. Al final, un día se le fue la mano. Ella sufrió heridas graves e ingresó en el hospital. Hablé con ella y le ofrecí mi ayuda. Se trasladó aquí, a la isla de Hedeby, y desde entonces se ha negado a ver a su marido. Me encargué de que lo despidieran.

– Pero sigue casada con él.

– Bueno, creo que se trata más bien de una cuestión de términos. La verdad es que no sé por qué no se ha divorciado. Como nunca ha querido casarse de nuevo, supongo que simplemente no se ha molestado en solicitarlo.

1 ... 55 56 57 58 59 60 61 62 63 ... 140
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)