Cartas Para Claudia
- Автор: Bucay Jorge
- Язык: испанский
- Жанр: Психология
Электронная книга - «Cartas Para Claudia». Краткое содержание книги:
Las consecuencias son inevitables…
Han pasado dos días, Juan se levanta y lee en el diario: ”El Banco Pirulo Ltd. es intervenido. Se teme su cierre definitivo”. Juan cierra el diario, sonríe y dice: lo sabía…”.
Esto es la predicción creadora.
Una profecía que genera los hechos como para realizarse. Y entonces, un montón de hechos inexplicables comienzan a tener sentido. La astróloga me dice que un hombre rubio me dañará. Y allí salgo Yo, con mi profecía a cuestas buscando al hombre rubio que me va a perjudicar. Y lo encuentro, seguro que lo encuentro. Y si tardo en encontrarlo, puedo empezar a perseguir y controlar tanto a los hombres rubios que conozco, hasta conseguir que uno me diga:
– Me tenés podrido, por qué no te vas al diablo… -¡Ahá, acá está el rubio!
La predicción creadora funciona en los dos sentidos. No hay nada que me dé más probabilidades de conseguir algo que creer que es posible. No hay nada que me reste más posibilidades que creer que nunca lo lograré.
Volvamos a los guiones.
La gran llave de este tema consiste en darme cuenta de mis guiones. Investigarlos y descubrirlos. Encontrar cuáles actitudes de mi vida cotidiana no son en verdad sino elección, sino parte de un argumento que trato de cumplir.
Este es el primer paso.
El segundo es romper el guión. Renunciar a él de cabo a rabo; y después, si todavía quiero un argumento (déjame llamarlo proyecto), entonces puedo escribir uno nuevo desde mi realidad, desde mis gustos y apetencias de aquí. Y de ahora.
Y, si es posible, escribirlo con lápiz, para poder borrar lo que quiera cuando tenga ganas.
Y, sobre todo, un argumento que esté siempre dispuesto a ser destruido y reemplazado por otro; uno nuevo más acorde con mi vida, con mi persona, con mi sentir de hoy.
CARTA 42
Amiguísima:
No, no creo en las metas.
La sensación que tengo frente a la palabra ”meta" es la de llegada, la de… ¿y después qué?, la de final…
En todo caso, prefiero hablar de objetivos.
El objetivo, siempre y cuando no sea utilizado para estructurar mi vida, en la medida en que me permite modificarlo permanentemente, puede ayudarme a lograr lo que quiero, lo que en realidad quiero. Es más, algunos de mis problemas aparecen cuando pierdo de vista el objetivo… Cuando dejo de saber qué es lo que quiero… Cuando abandono mi darme cuenta del para qué de mi conducta.
Cada una de nuestras conductas tiene siempre uno de estos tres objetivos:
I. Tiende a producir una modificación en el otro.
II. Tiende a producir un cambio en mí mismo.
III. Tiende a generar una descripción de un hecho o situación.
Repito: mi conducta es siempre aloplástica, autoplástica o descriptiva. No hay otra posibilidad. No quisiera que creyeras que estoy hablando de conductas “mas” o “menos” sanas. Lo sano, en todo caso, podría ser darme cuenta de cuál es el objetivo de mi conducta.
La conducta aloplástica aterriza sin remedio en el tema del manejo.
¿Manejar a los demás!
Para mí, cada vez que intento producir un cambio, una respuesta determinada o una modificación en vos, sin decírtelo abiertamente, estoy manejando.
Es un manejo que te diga "Tengo frío” cuando quiero significar “alcánzame un pullóver”.
Es un manejo creer que me hacés sentir mal, en lugar de darme cuenta de que soy yo el que se siente mal.