Cartas Para Claudia
- Автор: Bucay Jorge
- Язык: испанский
- Жанр: Психология
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7. Vos no sabés hacerlo: Aquí, los padres se sienten compelidos a despreciar los logros de sus hijos, comparándolos permanentemente con los de otros niños, con los de los adultos y a veces hasta con los de los propios padres, que fortalecen por este mecanismo un ego muy debilitado.
8. No estés bien: Esta orden es dada por los padres que brindan atención a sus hijos sólo cuando estos tienen problemas o están enfermos. Los padres educan a los niños desde temprana edad en los beneficios secundarios del estar mal.
9. ¡No!: Este mandato es dado en general por padres demasiado asustadizos. El niño es compelido a aprender que la vida es peligrosa y que todo lo que haga, entraña un riesgo para su persona (en especial lo que le da placer).
10. No sos importante: Este mandato aparece en padres que ”no tienen tiempo” para el colegio de sus hijos, para sus amigos, para sus necesidades. Estas responsabilidades son derivadas en una mucama, un abuelo o simplemente ignoradas. Otras veces, tiene la forma de una exclusión de la realidad familiar (”Andate que tenemos que hablar de algo importante”).
11. Sé perfecto: Una derivación de la actitud vanidosa de los padres. Aquí, ellos necesitan de las buenas notas, del destacarse en el deporte, o de su habilidad para el dibujo para sentirse orgullosos ”de ellos mismos”, por haber tenido un hijo tan bueno, tan hábil o tan inteligente. En la escuela, se toman en cuenta sólo los ”muy bien 10, felicitado” y los ”insuficiente”. Aquellos se premian, éstos se castigan; todas las otras calificaciones son olímpicamente ignoradas (”¿Qué es un muy bien? Cualquiera se saca un muy bien…”.)
12. No pienses: Quizás una variante del no crezcas. Aquí la sugerencia es el riesgo que existe en tener ideas propias. Lo peligroso de tener ideologías diferentes. Lo dañino de pensar en ”ciertas cosas” (sexo, droga, libertad, etc.). Este mandato tiene varios niveles: desde el ”no pienses lo que pensás, pensá lo que deberías pensar”, hasta el ”no pienses del todo”.
13. No sientas: Aquí los padres están muy asustados de su propio sentir o tienen desterrado de su ámbito de sensaciones alguna emoción: muchas veces la tristeza o el dolor; a veces, la alegría.
En este mandato también hay varias instancias:
no sientas nada…- no sientas dolor…” no sientas placer…”
«no sientas lo que sentís, sentí lo que yo te digo que sientas…”
Este último mandato, quizás por deformación profesional o quizás por ser uno de los más frecuentes, es el que más me fastidia. Es en gran medida contra él, que lucho todos los días en mi consultorio.
No dudo de que este listado está incompleto y que las atrocidades que somos capaces de generar en los niños no tienen límites; sin embargo, baste esta muestra para decirte lo que me interesa sobre los guiones.
Estos mandatos, como te decía, son ”puestos” en los niños mas o menos sutilmente a través de gestos, movimientos corporales, aceptaciones y rechazos que tenemos desde antes de nacer la criatura; y que con seguridad, materializamos en nuestro primer mandato: que viene entrelazado con la elección del nombre que hemos de ponerle al hijo recién nacido.
Todos estos mandatos determinan que el niño abandone su infancia (8 años) con una clara idea de lo que se espera de él. El niño (y el adulto) necesita agradar, necesita sentirse querido y aprobado. Por eso recibe directamente de sus padres la idea de la máxima aceptación, cuando cumple estos mandatos.