Dune [es]
- Автор: Херберт Фрэнк
- Серия: dune (es) #1
- Год: 1975
- Язык: испанский
- Год: Acervo
- ISBN: 84-7002-181-8
- Переводчик: Domingo Santos
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Dune [es]». Краткое содержание книги:
Soy un caballero de la arena, se dijo Paul.
Miró los garfios de doma en su mano izquierda, pensando en que sólo tendría que irlos cambiando a lo largo de la curva del inmenso costado del hacedor para que la criatura contrajese el cuerpo y se curvara hacia el lado requerido, guiándolo así hacia donde quisiera. Había visto ya hacerlo. Había realizado cortos trayectos de entrenamiento a lomos de un gusano. El gusano capturado podía ser cabalgado hasta que se detenía exhausto entre las dunas, y entonces era preciso llamar a un nuevo hacedor.
Una vez hubiera superado aquella prueba, Paul sabía que estaría cualificado para realizar el viaje de veinte martilleadores hasta las tierras del sur… para permanecer un tiempo y descansar entre los palmerales y los nuevos sietch donde habían sido conducidos las mujeres y los niños escapando del pogrom.
Levantó la cabeza y miró al sur, recordando que el hacedor que iba a surgir era un factor desconocido, y que igualmente el que lo llamaba era nuevo en aquella prueba.
—Debes calcular con cuidado su aproximación —le había explicado Stilgar—. Debe estar lo suficientemente cerca como para poder saltar a su lomo cuando pase a tu lado, y lo suficientemente lejos como para evitar que te engulla.
Con una brusca decisión, Paul soltó el pestillo del martilleador. El péndulo empezó a girar y a golpear la arena con su reclamo: «Bum… bum… bum…»
Se irguió, escrutando el horizonte, recordando las palabras de Stilgar:
—Examina atentamente su línea de aproximación. Recuérdalo, un gusano muy raramente se acerca a un martilleador sin hacerse ver. De todos modos, escucha. Quizá puedas oírlo antes incluso que verlo.
Y las palabras de Chani, susurradas en el corazón de la noche, recomendándole prudencia en mitad de su miedo, volvieron a su mente:
—Cuando te halles en el sendero de un hacedor, debes permanecer inmóvil y silencioso. Debes ser y pensar como un puñado de arena. Ocúltate en tus ropas y conviértete en una pequeña duna en lo más profundo de ti mismo.
Lentamente, Paul exploró el horizonte, escuchando, buscando los signos que le habían sido indicados.
Surgió del sudeste: un silbido lejano, un susurro de la arena. Luego distinguió el perfil de la criatura que avanzaba contra la luz del alba, y se dio cuenta de que nunca había visto un gusano tan grande, nunca había oído hablar de uno de este tamaño. Tendría casi tres kilómetros de largo, y la ola de arena que levantaba su cabeza parecía como el acercarse de una montaña.
Esto es algo que nunca he visto, ni en mis visiones ni en mi vida, se dijo Paul. Se apresuró hacia adelante, hacia el camino de la cosa que se acercaba, enteramente absorbido por los imperativos de aquel momento.
CAPÍTULO XLI
«Controlad la moneda y las alianzas… dejad que la chusma se quede con el resto.» Esto es lo que os dice el Emperador Padishah. Y añade: «Si queréis beneficios, tenéis que dominar.» Hay verdad en estas palabras, pero yo me pregunto: «¿Dónde está la chusma, y dónde están los dominados?»