Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Космическая фантастика » A barlovento [Look to Windward - es]
A barlovento [Look to Windward - es] - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

A barlovento [Look to Windward - es]

Электронная книга - «A barlovento [Look to Windward - es]». Краткое содержание книги:

Fue uno de los incidentes menos gloriosos de una antigua guerra.
Provocó la destrucción de dos soles y de los miles de millones de vidas que sustentaban.
Ahora, ochocientos años después, la luz del primero de estos antiguos errores ha llegado al orbital de la Cultura Masaq. La luz del segundo podría no llegar a hacerlo.
1 ... 74 75 76 77 78 79 80 81 82 ... 111
Перейти на страницу:
* * *

Voy a morir, pensó Uagen, con bastante claridad y casi con calma. Voy a morir metido dentro de esta aeronave alienígena que tiene diez millones de años y que está medio podrida, medio hinchada y medio incinerada, a mil años luz de cualquier otro ser humano y con una información que podría salvar vidas y convertirme en un héroe.

¡La vida es muy injusta!

La criatura del muro de la cámara de interrogatorios había vivido el tiempo justo para contarle algo que también podría matarlo, por supuesto, si es que era verdad y si es que conseguía salir de allí. Por lo que le había dicho, lo que sabía en esos momentos lo convertía en objetivo de personas que no se lo pensarían dos veces antes de matarlo a él o cualquier otro.

< < <

¿Es de la Cultura? le había dicho a aquella cosa larga con cinco extremidades que colgaba del muro de la cámara.

le había dicho mientras intentaba mantener la cabeza levantada para hablar con él. Agente. Circunstancias Especiales.

Uagen volvió a oírse tragar saliva otra vez. Había oído hablar de ce. De niño había soñado con ser un agente de Circunstancias Especiales. Mierda, incluso había soñado con serlo cuando era joven. Jamás se había imaginado que conocería a uno de verdad.

Ah dijo y se sintió como un auténtico imbécil. Encantado.

¿Y usted? dijo la criatura.

¿Qué? ¡Ah! Mmm. Erudito. Uagen Zlepe. Erudito. Un placer. Bueno. Quizá no. Mmm. Es solo. Bueno. Volvía a manosearse el collar. Seguro que parecía que balbuceaba. No importa. ¿Podemos bajarlo de ahí? Todo este sitio, bueno, cosa, está…

Ja. No. Creo que no dijo la criatura y quizá incluso estuviera intentando sonreír. Hizo un gesto con la cabeza, como si la echara hacia atrás y después se estremeció de dolor. Odio tener que decírselo. Yo soy lo único que sujeta esto, la verdad. A través de este enlace. Sacudió la cabeza. Escuche Uagen. Tiene que salir de aquí.

¿Sí? Al menos eso era una buena noticia. El suelo de la cámara se bamboleó bajo sus pies cuando rugió otra detonación y sacudió las formas de los muertos y los moribundos que parecían marionetas atadas a la pared. Una de las exploradoras extendió las alas para sujetarse y derribó a 974 Praf. Esta dio un chasquido con el pico y miró furiosa a la culpable.

¿Tiene comunicador? le preguntó la criatura. ¿Algo para mandar señal fuera de la aerosfera?

No. Nada.

La criatura volvió a hacer otra mueca.

Joder. Entonces tiene que… largarse de Oskendari. A una nave, un hábitat, a cualquier parte. A algún sitio donde se pueda poner en contacto con la Cultura, ¿entiende?

Sí. ¿Por qué? ¿Para decir qué?

Conspiración. No es broma, Uagen, no es ejercicio. Conspiración. Una puta conspiración muy seria. Creo que para destruir… orbital.

¿Qué?

Orbital. Todo un orbital llamado Masaq. ¿Lo conoce?

¡Sí! ¡Es famoso!

Quieren destruirlo. Facción chelgriana. Han enviado chelgriano. No sé nombre. No importa. Está de camino, o lo estará pronto. No sé cuándo. El ataque ocurre. Tú. Sal de aquí. Lárgate. Díselo a la Cultura. La criatura se puso rígida de repente y se inclinó sobre el muro de la cámara cerrando los ojos. Un tremendo estremecimiento recorrió la cavidad y arrancó un par de cadáveres de los muros de la cámara para tirarlos inertes al suelo convulso. Uagen y dos de las exploradoras cayeron de espaldas. Uagen se volvió a poner en pie con cierto esfuerzo.

La criatura de la pared lo miraba fijamente.

Uagen. Díselo a CE, o a Contacto. Me llamo Gidin Sumethyre. Sumethyre, ¿entendido?

Entendido. Gidin Sumethyre. Mmm. ¿Eso es todo?

Suficiente. Y ahora sal de aquí, orbital Masaq. Chelgriano. Gidin Sumethyre. Eso es todo. Ahora largo. Intentaré sujetar esto… La cabeza de la criatura fue dejándose caer poco a poco sobre el pecho. Otra convulsión titánica sacudió la cámara.

Eso que la criatura acaba de decir empezó a decir 974 Praf, parecía perpleja.

Uagen se inclinó y cogió a la intérprete por las alas secas y correosas.

¡Hay que salir! le gritó a la cara. ¡Ahora!

> > >

Habían llegado a una parte un poco más ancha del pasaje que ya se había convertido en una pendiente bastante escarpada cuando el viento que pasaba susurrando junto a ellos cobró fuerza de repente y se convirtió en una galerna. Las dos exploradoras de rapiña que iban delante de Uagen y cuyas alas dobladas actuaban como velas en medio del aullador torrente de aire, intentaron incrustarse contra las paredes, que se ondulaban y cedían. Empezaron a deslizarse hacia atrás, hacia él, mientras Uagen también intentaba sujetarse contra los tejidos húmedos del tubo.

Oh dijo 974 Praf con tono prosaico, estaba detrás de Uagen, un poco más abajo. Este cambio no indica nada bueno.

¡Socorro! chilló Uagen mientras miraba a las dos exploradoras, que aunque seguían aferrándose desesperadas a las paredes del pasaje, continuaban deslizándose hacia él. Uagen intentó convertirse en una equis contra las paredes, pero estas ya se habían separado demasiado.

Aquí abajo dijo la intérprete 974 Praf. Uagen miró entre sus pies. 974 Praf se asía al suelo ribeteado, se había aplastado todo lo posible contra él.

El erudito levantó la cabeza cuando la exploradora más cercana resbaló un poco más, ya casi podía tocarlo.

¡Buena idea! jadeó. Se hundió. La frente le rebotó contra el espolón de la exploradora. Se aferró a los ribetes del suelo cuando las dos exploradoras se deslizaron sobre él. El viento aulló y le tiró del traje, después amainó. Se desenredó de 974 Praf y miró hacia atrás. En una dolorosa maraña de picos, alas y patas, las dos exploradoras estaban incrustadas pasaje arriba, junto con la que cerraba la marcha, en la parte estrecha que acababan de atravesar todos. Una de las criaturas aladas dijo algo con un chasquido.

974 Praf le respondió con otro chasquido y luego se levantó de golpe y se escabulló por el pasaje.

Se da la circunstancia de que las aves exploradoras de Yoleus intentarán permanecer ahí incrustadas y bloquear así el viento que alimenta el incendio mientras nosotros completamos el viaje hacia al exterior del Sansemin. Por aquí, Uagen Zlepe, erudito.

El erudito se quedó mirando la espalda de la intérprete y después salió gateando tras ella. Empezaba a tener una sensación extraña en el estómago. Intentó identificarla y luego se dio cuenta. Era como estar en un ascensor o en una nave sometida a la inercia.

1 ... 74 75 76 77 78 79 80 81 82 ... 111
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)