Dune [es]
- Автор: Херберт Фрэнк
- Серия: dune (es) #1
- Год: 1975
- Язык: испанский
- Год: Acervo
- ISBN: 84-7002-181-8
- Переводчик: Domingo Santos
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Dune [es]». Краткое содержание книги:
En la distancia, el dedo púrpura de un láser surgió de uno de los ornitópteros en picado. Rastreó el suelo, levantando surtidores de arena.
—¡Los cobardes! —gruñó el Fremen al lado de Hawat.
El transporte de tropas sobrevoló la arena junto a los cuerpos vestidos de azul. Sus alas batieron enérgicamente el aire, frenándolo con brusquedad.
La atención de Hawat fue atraída por un reflejo del sol en una superficie metálica, un tóptero picando con toda la potencia de sus motores, con las alas replegadas a sus costados, sus chorros una dorada llama contra el gris plateado del cielo. Picó como una flecha contra el transporte de tropas, cuyo escudo estaba inactivo a causa de los lásers que operaban a su alrededor. Lo embistió de lleno.
Un llameante trueno sacudió toda la depresión. Bloques de roca cayeron de las paredes a su alrededor. Un geiser rojo anaranjado surgió hacia el cielo del lugar donde estaban aterrizando el transporte y los otros tópteros… todo desapareció en aquel horno.
Los Fremen que estaban a bordo del tóptero capturado, pensó Hawat. Se han sacrificado deliberadamente para destruir ese transporte. ¡Gran Madre! ¿Qué son esos Fremen?
—Un intercambio razonable —dijo el Fremen junto a Hawat —. Debía haber trescientos hombres en ese transporte. Ahora debemos ocuparnos de su agua y hacer planes para procurarnos otro aparato. —Salió del abrigo de entre las rocas.
Una lluvia de uniformes azules cayó sobre ellos desde lo alto de la cornisa, flotando con la lentitud de los suspensores graduados al mínimo. Hawat tuvo tiempo de darse cuenta de que eran Sardaukar, rostros despiadados en el frenesí de la batalla, que no llevaban escudos, y que cada uno de ellos empuñaba un cuchillo en una mano y un aturdidor en la otra.
Uno de ellos lanzó un cuchillo que se enterró en la garganta del Fremen compañero de Hawat, arrojándolo hacia atrás, el rostro distorsionado por una mueca. Hawat tuvo apenas tiempo de sacar su cuchillo antes de que el proyectil de un aturdidor lo sumergiera en las más profundas tinieblas.
CAPÍTULO XXV
Muad’Dib podía realmente ver el Futuro, pero hay que comprender que su poder era limitado. Pensad en la vista. Uno tiene los ojos, pero no puede ver sin luz. Si uno está en el fondo de un valle, no puede ver más allá de este valle. Igualmente, Muad’Dib no podía mirar siempre en el misterioso terreno del futuro. Nos dice que cualquier oscura decisión profética, tal vez la elección de una palabra en lugar de otra, puede cambiar totalmente el aspecto del futuro. Nos dice: «La visión del tiempo se convierte en una puerta muy estrecha.» Y él siempre huía de la tentación de escoger un camino claro y seguro, advirtiendo: «Este sendero conduce inevitablemente al estancamiento».