Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Los detectives salvajes». Краткое содержание книги:

La novela narra la búsqueda de la poetisa mexicana Cesárea Tinajero, por parte de dos jóvenes poetas y ocasionales vendedores de droga, el chileno Arturo Belano y el también mexicano Ulises Lima. Bolaño utiliza a estos personajes para componer una ficción en la que se mezclan las ciudades y los personajes, en un homenaje a la poesía.
La obra se divide en tres partes. La primera y la última comprenden la búsqueda de Tinajero por parte de Belano, Lima y un joven seguidor, Juan García Madero. En la segunda, un narrador innombrado sigue las pistas de los dos poetas a lo largo de 20 años y recorre el mundo, partiendo del DF, y pisando entre otros lugares, Managua, París, Barcelona, Tel Aviv, Austria y África.
Antes de partir, Lima y Belano forman un grupo, un movimiento de poesía, llamado los real visceralistas, un homenaje al estilo de Tinajero, que se desintegra poco después de su partida. El libro se estructura como una serie de testimonios tomados por un autor desconocido, de los miembros, sus allegados y las personas con las que Lima y Belano tuvieron contacto en sus viajes. Los testimonios, narrados en primera persona, no siguen nigún orden aparente, lo que ha servido a algunos críticos para comparar Los detectives salvajes con Rayuela de Cortazar.
Belano es considerado por algunos críticos como el alter ego de Roberto Bolaño.
1 ... 59 60 61 62 63 64 65 66 67 ... 175
Перейти на страницу:

Roberto Rosas, rué de Passy, París, septiembre de 1977. En nuestra buhardilla había unos doce cuartos. Ocho de ellos estaban ocupados por latinoamericanos, un chileno, Ricardito Barrientos, una pareja de argentinos, Sofía Pellegrini y Miguelito Sabotinski, y el resto éramos peruanos, todos poetas, todos peleados entre nosotros.

Con no poco orgullo llamábamos a nuestra buhardilla la Comuna de Passy o Pueblo Joven Passy.

Siempre estábamos discutiendo y nuestros temas preferidos o tal vez los únicos eran la política y la literatura. El cuarto de Ricardito Barrientos antes había estado alquilado por Polito Garcés, peruano y poeta también, pero un día, después de una asamblea de urgencia, decidimos darle un ultimátum. O te vas de aquí esta misma semana conchatumadre o te vamos a tirar por las escaleras, nos vamos a cagar en tu cama, te vamos a poner matarratas en el vino o vamos a hacer algo peor. Menos mal que Polito nos hizo caso por que si no no sé qué hubiera llegado a pasar.

Un día, sin embargo, apareció por allí, arrastrándose como solía ser su costumbre, entrando a un cuarto, luego a otro, pidiendo plata prestada (que nunca jamás devolvía), haciéndose invitar un cafecito por aquí, un matecito por allá (la Sofía Pellegrini lo odiaba a muerte), pidiendo libros prestados, contando que esa semana había visto a Bryce Echenique, a Julio Ramón Ribeyro, que había estado tomando tecito con Hinostroza, las mentiras de siempre y que dichas una vez pueden ser creídas, dos veces pueden ser chistosas, pero que repetidas hasta el infinito sólo causaban asco, pena, alarma, porque no cabía duda de que Polito no estaba bien de la cabeza. ¿Pero quién de entre nosotros está bien, lo que se dice bien? Bueno, tan mal como Polito no estamos.

El caso es que un día apareció por allí, una tarde en la que casualmente estábamos casi todos (lo sé porque lo oí golpear en otras puertas, oí su voz, su «qué tal, causita» inconfundible), y al cabo de un rato se proyectó su sombra en el umbral de mi cuarto, como si no se atreviera a entrar sin que lo invitaran, y entonces yo le dije, tal vez demasiado abruptamente, qué quieres conchatumadre, y él se rió con su risita de pendejo y dijo ay, Robertito, cuánto tiempo sin vernos, tú igual que siempre, hermano, me alegro, mira, aquí te traigo un poeta que quiero que conozcas, un pata de la República Mexicana.

Sólo entonces me di cuenta que había una persona a su lado. Un tipo moreno, aindiado, fuerte. Un tipo con ojos como licuados y como borrados al mismo tiempo, y con sonrisa de médico, una sonrisa rara en la Comuna de Passy, en donde todos teníamos sonrisas de músicos folklóricos o abogados.

Ése era Ulises Lima. Así lo conocí. Nos hicimos amigos. Amigos de correrías por París. Por supuesto, no se parecía en nada a Polito. Si no, no me hubiera hecho su amigo.

No recuerdo cuánto tiempo vivió en París. Sé que nos veíamos a menudo, aunque nuestras personalidades eran bien diferentes. Un día, sin embargo, me dijo que se iba. ¿Y cómo es eso, compadre?, le dije, porque hasta donde yo sabía a él le encantaba esta ciudad. Creo que no estoy muy bien de salud, sonrió. ¿Pero es algo grave? No, no es nada grave, dijo, pero es molesto. Bueno, le dije, entonces no hay problema, tomémonos un trago para celebrarlo. ¡Por México!, brindé. No voy a volver a México, dijo él, me voy a Barcelona. ¿Y cómo es eso, compadre?, le dije. Ahí tengo un amigo, me quedaré a vivir un tiempo en su casa. Eso fue todo lo que dijo y yo no le pregunté más. Después salimos a por más vino y nos lo tomamos cerca de la Porte de Bir Hakeim y yo le estuve contando mis últimas aventuras amorosas. Pero él tenía la cabeza puesta en otro sitio, así que para variar nos pusimos a hablar de poesía, un tema que cada vez me gusta menos.

Recuerdo que a Ulises le agradaba la poesía joven francesa. Puedo dar fe. A nosotros, al Pueblo Joven Passy, la poesía joven francesa nos parecía un asco. Hijos de papá o drogadictos. Entiéndelo de una vez, Ulises, solía decirle, nosotros somos revolucionarios, nosotros hemos conocido las cárceles de Latinoamérica, ¿cómo podemos querer una poesía como la francesa, pues? Y el cabrón no decía nada, sólo se reía. Una vez lo acompañé a ver a Michel Bulteau. Ulises hablaba un francés infame, así que el peso de la conversación lo llevé yo. Después conocí a Mathieu Messagier, a Jean-Jacques Faussot, a Adeline, la compañera de Bulteau.

1 ... 59 60 61 62 63 64 65 66 67 ... 175
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)