Proteo desencadenado [Proteus Unbound - es]
- Автор: Шеффилд Чарльз
- Год: 1996
- Язык: испанский
- Год: Ediciones B
- ISBN: 978-84-406-6480-8
- Переводчик: Rafael Marin
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Proteo desencadenado [Proteus Unbound - es]». Краткое содержание книги:
Mientras investiga proyectos de apariencia siniestra, Wolf encuentra pistas que lo conducen al mensaje legado hace millones de años por una especie extraterrestre. Más tarde, la recurrente imagen mental de un misterioso Bailarín le llevará a enfrentarse con los rebeldes que, desde el espacio exterior, se oponen al poder de la Tierra. Razones más que suficientes para replantear lo que significa ser humano precisamente en una época en la cual los humanos adquieren cualquier forma física si lo desean y cuando el nuevo Test de Humanidad resulta esencial para identificar a los miembros de la propia especie.
—¿Puedes hacer algo?
—Nada. Ni siquiera sabemos dónde está.
—Entonces tenemos que continuar. —Sylvia estaba más intrigada de lo que creía—. Averigüemos qué tenemos ahí dentro. ¿Cuál es el siguiente paso?
Aybee tardó un minuto o dos en contestar, luego marcó con el cursor un punto en la pantalla.
—¿Ves ese rastro? Indica que hay un programa en el sistema informático principal, diseñado como interface con este núcleo. Debe de tratarse del algoritmo codificador-decodificador. Podemos intentarlo. Quédate aquí, Sylv, y dime qué pasa. Iré a la consola de arriba y lo ejecutaré.
Aybee subió por la escalerilla, dejando a Sylvia. Ella se preguntó qué esperaban encontrar. Era difícil ver cómo juguetear con los núcleos podría ayudarlos a escapar del Agujero de Ransome. Pero era difícil detener a Aybee cuando tenía el bocado entre los dientes… y ahora ella no quería que se detuviera.
La iluminación de la cámara del blindaje era pobre y Sylvia no tuvo más remedio que acercarse para ver la diminuta pantalla de control. Durante otro par de minutos nada llamó su atención. Luego advirtió que el mecanismo spin-arriba/spin-abajo del núcleo se había activado de repente. Añadía y restaba diminutas descargas de momento angular, demasiado pequeñas para que pudieran ser interpretadas como lecturas energéticas.
—¿Estás haciendo eso tú? —llamó ella.
—¿Haciendo qué? —Aybee asomó la cabeza por la trampilla.
—Spin-arriba y spin-abajo. Pero sólo pequeños cambios. Ahora se ha parado.
—Estaba introduciendo una pregunta sobre el funcionamiento del núcleo. Pero eso no debería producir ningún cambio en el spin. —Aybee se marchó de repente—. ¿Y ahora? —gritó desde arriba.
—Sí, vuelve a hacerlo. Y estoy viendo un cambio en la pauta de radiación del núcleo. ¿Qué lo causa?
—No estoy seguro, pero tengo ideas. ¡Eh! —Su voz se alzó media octava—. ¿Has hecho algo ahí abajo? ¿Tocado los sensores, tal vez?
—No los tengo cerca.
—Bueno, estoy recibiendo algo extraño en la pantalla. Sube a verlo.
Sylvia subió corriendo las escaleras y se acercó a la consola. La pantalla fluctuaba con luces aleatorias. Mientras observaban, cambió súbitamente a una distorsionada secuencia de letras. Sylvia se quedó boquiabierta mientras la pantalla se estabilizaba y un mensaje inteligible empezaba a tomar forma.
PREGUNTA… PREGUNTA… PREGUNTA: ¿ESTÁS PREPARADO PARA RECIBIR?
—Preparado —dijo Aybee, y añadió en voz baja para Sylvia—: Esperemos que sí.
TRANSFERENCIA DE MENSAJE: EL GRADO DE REDUNDANCIA DE LA SEÑAL TRANSMITIDA SE HA REDUCIDO. LA ENTROPÍA CODIFICADA POR UNIDAD ES AHORA DISTINTA DE LA DE TODAS LAS COMUNICACIONES RECIBIDAS ANTERIORMENTE. DEDUCIDA PRESENCIA DE NUEVO GENERADOR DE SEÑAL EN EL SISTEMA TRANSMISOR. PREGUNTA: ¿QUIÉN ERES?
Aybee parpadeó y se quedó mirando el panel. Tras un momento, se encogió de hombros.
—Me llamo Aybee Smith. —Su voz sonó súbitamente ronca e insegura, y hubo una breve pausa antes de que el codificador vocal pudiera hacer la adaptación y una transcripción de sus palabras apareciera en la pantalla—. Soy ayudante especial de Cinnabar Baker, coordinadora general del Sistema Exterior. Me acompaña Sylvia Fernald, responsable de los sistemas de control de la Nube. Eh. Vamos al grano. Pregunta: ¿quién demonios eres TÚ?
28
… Por primera vez sintió la aturdida y furiosa indefensión que es el primer golpe de advertencia del triunfo de la mutabilidad. Como el Atbulf envenenado de La tragedia de los locos, podría haber exclamado: «Oh, estoy cambiando, cambiando, cambiando terriblemente».