Canticos de la lejana Tierra [=Voces de un mundo distante / The Songs of Distant Earth - es]
- Автор: Кларк Артур Чарльз
- Год: 1979
- Язык: испанский
- Переводчик: Francisca Graelis Reynoso
- Жанр: Научная фантастика
Электронная книга - «Canticos de la lejana Tierra [=Voces de un mundo distante / The Songs of Distant Earth - es]». Краткое содержание книги:
— Gracias, señoras y señores — dijo el capitán, y sus oficiales se marcharon en silencio.
Solo en sus habitaciones, se sintió enojado y traicionado. Pero por fin, se había acabado; la Magallanes había sorteado la tormenta causada por el hombre.
Los otros tres sabras eran, tal vez, inofensivos; pero ¿qué hacer con Owen Fletcher?
Su mente vagó hasta el juguete mortífero que guardaba en su caja fuerte. Él era el capitán: sería muy sencillo aparentar un accidente…
Dejó a un lado sus fantasías; nunca podría hacerlo, desde luego. En cualquier caso, ya había tomado una decisión, y estaba seguro de que todos estarían de acuerdo.
Alguien había dicho en una ocasión que para cada problema hay una solución sencilla, atractiva… y errónea. Pero estaba convencido de que esta solución era sencilla, atractiva… y totalmente acertada.
Los sabras querían quedarse en Thalassa; podían hacerlo. No dudaba que se convertirían en valiosos ciudadanos…Tal vez exactamente del tipo agresivo y lleno de fuerza que esa sociedad necesitaba.
¡Qué extraño resultaba que la historia se repitiese! Como Magallanes, tendría que dejar abandonados a algunos hombres.
Pero si les estaba castigando o recompensado, no lo sabría hasta dentro de trescientos años.
VI. LOS BOSQUES DEL MAR
44. Bola-espía
El laboratorio de la Isla Norte no había sido muy optimista:
— Nos hace falta todavía una semana para arreglar el Calypso — dijo el director—. Y además, hemos tenido suerte de encontrar el trineo, sólo hay uno en Thalassa y no queremos arriesgarnos otra vez.
« Conozco los síntomas », pensó el oficial científico. Incluso en los últimos días de la Tierra, había algunos directores de laboratorio que querían guardar sus preciosos aparatos intactos por falta de uso.
— A no ser que el Krakan pequeño, o el grande, se vuelvan a portar mal, no veo que exista ningún riesgo. Y ¿no han prometido los geólogos que se estarían quietos por lo menos durante cincuenta años?
— Me he apostado algo con ellos sobre este asunto. Pero, dígame la verdad, ¿por qué piensa que es tan importante?
« ¡Qué visión más obtusa! — pensó Varley—. Si este hombre es físico oceanógrafo, sería de esperar en él que tuviera algún interés por la vida marina. Pero a lo mejor le he juzgado mal, a lo mejor me está tanteando… »
— Tenemos un cierto interés emocional en este asunto desde que el doctor Lorenson murió, gracias a Dios no permanentemente. Pero aparte de esto, los escorpios nos parecen unos seres fascinantes. Cualquier cosa que descubramos ahora tendrá una importancia capital algún día, y para ustedes será mucho más importante, ya que los tienen en el umbral de la puerta.
— Se lo agradezco mucho. Tenemos suerte de ocupar unos medios ecológicos tan distintos…
« ¿Durante cuánto tiempo? — pensó la científico—. Si Moses Kaldor tiene razón…
— Explíqueme exactamente qué hace una bola espía. El nombre es realmente curioso.
— Se crearon hace unos dos mil años para seguridad y espionaje, pero tenían muchas otras aplicaciones. Algunas no llegaban a tener el tamaño de una cabeza de alfiler. Las que vamos a utilizar son como una pelota de fútbol.
Varley extendió los planos sobre la mesa del director.
—Ésta fue diseñada para estar debajo del agua. Me extraña que no la conozca, pues la fecha de referencia es el año 2045. Encontramos todos los detalles en la memoria del ordenador técnico y los instrumentos introducidos en la copiadora. La primera copia no funcionó, todavía no sabemos por qué. Pero, en cambio, la segunda funcionó perfectamente.
« Aquí están los generadores acústicos, diez megahertz, así que tenemos la resolución en milímetros. Por supuesto no tiene la calidad del vídeo, pero se ve bastante bien.
« El procesador de señales es muy inteligente. Cuando la bola espía se pone en marcha, envía una sola pulsación que forma un holograma acústico de todo lo que está a una distancia de veinte o treinta metros. Transmite esta información en una banda estrecha de doscientos kilohertz hasta llegar a la boya que flota en el exterior, que la radia de nuevo a su base. La primera imagen tarda diez segundos en aparecer, luego la bola espía emite otra pulsación.
« Si no hay ningún cambio en la imagen, transmite una señal nula. Pero si pasa algo, transmite la nueva información y así se puede generar una imagen actualizada.
« Su frecuencia es de una foto cada diez segundos, lo que nos va bien para la mayoría de las misiones. Por supuesto, si las cosas suceden rápidamente aparecerá una mala imagen, con manchas. Pero no se puede tener todo; este sistema funciona en cualquier parte, incluso en una oscuridad total, no es fácil de encontrar y es económico.
El director estaba claramente interesado y estaba haciendo grandes esfuerzos para disimular su entusiasmo.
— Es un juguete interesante. Puede servirnos. ¿Puede darnos unas lentes y algunos modelos más?
— Sí, le daré las lentes, por supuesto; y comprobaremos si se acoplan bien a su copiadora para que puedan hacer todas las copias que deseen.
— El primer modelo, y quizá los otros dos o tres, los queremos lanzar en Escorpia.
— Y luego no tendremos más que esperar y ver lo que pasa.
45. El anzuelo
La imagen era difusa y a veces difícil de interpretar, a pesar del color artificial utilizado que revelaba detalles que el ojo humano no hubiese podido detectar. En ella aparecía un paisaje aplanado del fondo marino que abarcaba 360 grados. A la izquierda se divisaban algas marinas, en el centro unas rocas y a la derecha otra vez algas. Aunque parecía una imagen fija, los números que iban cambiando en la parte inferior izquierda reflejaban el paso del tiempo; de vez en cuando la escena cambiaba bruscamente, cuando algún movimiento alteraba el tipo de información que se transmitía.
— Como podrán observar — dijo el comandante Varley al público invitado al Auditórium de Terra Nova—, no había ningún escorpio por aquí cuando llegamos, pero puede que notaran u oyeran la sacudida cuando aterrizó nuestro… bueno, nuestro paquete. Aquí llega nuestro primer investigador; ha tardado un minuto veinte segundos.
Ahora la imagen cambiaba de golpe cada 10 segundos, y en cada toma aparecían más escorpios.
— Me detendré en esta toma para que puedan estudiar los detalles — dijo el científico—. ¿Ven aquel escorpio de la derecha? Fíjense en su pinza izquierda, lleva cinco pulseras de metal y parece hallarse en una posición de autoridad, en las siguientes imágenes se puede ver claramente cómo los otros escorpios le dejan pasar; ahora está examinando el misterioso montón de trastos que acaba de caer de su cielo. Ésta es una buena toma, observen cómo utiliza las pinzas y la boca para palpar, usa una como instrumento defensivo y la otra como instrumento de precisión. Ahora está tirando del alambre, pero nuestro regalito es demasiado pesado para él, fíjense en su actitud, juraría que está impartiendo órdenes, aunque no hemos detectado ninguna señal; quizá sea subsónica; aquí viene otro compañero suyo.
La escena cambió bruscamente, cobrando una curiosa perspectiva.
— Allá vamos, nos están guiando. Tenía usted razón, doctor Kaldor, se dirigen hacia aquella cueva de la pirámide de piedra. El paquete es demasiado grande para que lo puedan introducir en ella. Por supuesto, todo ha salido tal como lo planeamos; ésta es la parte más interesante.
Se había pensado mucho el regalo para los escorpios. Aunque el paquete consistía en un montón de trastos, éstos habían sido cuidadosamente seleccionados. Había barras de metal, cobre, aluminio y plomo, tablas de madera, tubos y láminas; trozos de láminas de hierro, un espejo de metal y varios rollos de alambre de cobre de distintas medidas. Toda la masa pesaba alrededor de cien kilos y había sido muy bien sujeta de forma que sólo se pudiera mover como un todo. La bola espía estaba situada en una de las esquinas y se había atado con cuatro pequeños cables.