Pantaleón Y Las Visitadoras
- Автор: Llosa Mario Vargas
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Pantaleón Y Las Visitadoras». Краткое содержание книги:
2. El oficial responsable tomará las providencias para que el convoy permanezca en su unidad el tiempo estrictamente suficiente al cumplimiento de sus funciones y no lo prolongue sin razón. Desde su llegada hasta su partida los miembros del convoy deberán mantenerse dentro del recinto de la unidad, no permitiéndoseles en ningún caso tener contacto con el elemento civil de las localidades vecinas, ni dentro de la unidad alternar con los clases y soldados fuera del período
de la prestación. Antes y después de la misma, las visitadoras quedaran acuarteladas en sus emplazamientos y no podrán compartir los ranchos con la tropa, ni departir con los soldados, ni visitar las instalaciones de la plaza. A fin de que la presencia del convoy pase desapercibida del elemento civil de las cercanías, se aconseja impedir el ingreso a la unidad a toda persona ajena a la misma durante la permanencia en ella de las visitadoras. La unidad tiene obligación de proporcionar gratuitamente albergue y tres alimentos (desayuno, almuerzo y comida) a todos los miembros del convoy.
3. Se aconseja no anunciar a los clases y soldados la venida del convoy hasta la llegada del mismo, pues la experiencia ha demostrado que si la noticia se comunica con anticipación, cunde en la tropa una ansiedad y un nerviosismo que perjudica notoriamente el cumplimiento de sus obligaciones. Apenas llegado el convoy, el jefe de la unidad establecerá una lista de usuarios, exclusivamente entre clases y soldados, autorizando para ello a todos éstos a solicitar ser candidatos. Conocidas las candidaturas, procederá a eliminar de la lista a quienes padezcan cualquier enfermedad infecto contagiosa, y muy en especial de tipo venéreo (gonorrea, chancro) y a quienes domicilien ácaros, chinches, piojos, ladillas y demás variedades de anopluros. Se aconseja hacer pasar una visita médica a los candidatos.
4. Elaborada la lista de usuarios, se hará conocer de éstos a las visitadoras presentes y se los conminará a manifestar sus preferencias. Como, a juzgar por la experiencia, la elección espontánea nunca permite una distribución equitativa de usuarios por visitadora, el jefe de la unidad utilizará el método que crea mejor (sorteo, méritos y deméritos según foja de servicios) para dividir a los usuarios en grupos parejos por visitadora, teniendo en cuenta que cada una de éstas tiene el compromiso de asegurar un mínimo de diez prestaciones en cada unidad. Excepcionalmente, si el número de usuarios supera esa cifra, se romperá el principio de equidad y simetría atribuyendo un mayor número de usuarios a la visitadora más solicitada o menos fatigada del convoy.
5. Establecidos los grupos, se procederá a sortear el orden de ingreso de cada usuario en el emplazamiento y se instalarán controladores en la puerta de los mismos. El tiempo máximo por prestación es de veinte minutos. Excepcionalmente, en las unidades donde el número de usuarios no alcance a cubrir la cifra mínima laboral de las visitadoras (diez) se podrá extender el tiempo de la prestación a treinta minutos pero en ningún caso más. En las instrucciones previas, se debe advertir a los usuarios que la prestación será del tipo considerado normal, no estando obligada la visitadora a satisfacer ninguna demanda de carácter insólito o aberrante, fantasías antinaturales, perversiones o caprichos fetichistas. No se permitirá a ningún usuario repetir la prestación ni con la misma ni con diferente visitadora.
6. A fin de distraer y preparar a los usuarios mientras se hallan esperando turno para entrar al emplazamiento, el jefe del convoy les distribuirá material impreso adecuado, de carácter fotográfico y literario, el mismo que deberá ser devuelto a los controladores al ingresar el usuario donde la visitadora y en el mismo estado que lo recibió. La destrucción o el deterioro de grabados y textos serán sancionados con multas y privación de futuras prestaciones del SVGPFA.
7. El SVGPFA tratará siempre de hacer llegar los convoyes a los centros usuarios de tal modo que
las prestaciones puedan efectuarse a las horas más convenientes (el atardecer o la noche), es decir terminadas las tandas del servicio diurno, pero si ello no es posible por razones de tiempo o distancia, el jefe de la unidad permitirá que las prestaciones tengan lugar de día y no retendrá el convoy en espera de la oscuridad.
8. Una vez terminadas las prestaciones, el jefe de la unidad enviará al SVGPFA un parte estadístico, cuidadosamente verificado, con los siguientes datos: (a) número exacto de usuarios atendidos por cada visitadora; (b) nombre y apellido de cada usuario con el número de la foja de servicios y boleta de cargo con el descuento correspondiente en la planilla; (c) un breve informe sobre el comportamiento de los miembros del convoy (jefe, visitadoras, personal de transporte) durante su estancia en la unidad y (d) crítica constructiva y sugerencias para la mejora del SVGPFA.
Firmado:
capitán EP (Intendencia) PANTALEÓN PANTOJA,
V.B. general EP FELIPE COLLAZOS,
jefe de Administración, Intendencia y Servicios
Varios del Ejército.
Parte estadístico
Lagunas, 2 de septiembre de 1957
El capitán EP Alberto J. Mendoza R. tiene el agrado de enviar al SVGPFA, el siguiente parte sobre el paso del convoy número 16 por el campamento Lagunas (río Huallaga) a su mando:
El convoy número 16 llegó al campamento Lagunas el jueves 1 de septiembre, a las 15 horas, procedente de Iquitos, en el transporte fluvial Eva y partió a las 19 horas del mismo día en dirección al campamento Puerto Arturo (sobre el mismo río Huallaga). Presidía el convoy la señora Leonor Curinchila, Chuchupe, y lo integraban las visitadoras Dulce María, Lunita, Pichuza, Bárbara, Penélope y Rita. Conforme instrucciones, se dividió a los 83 usuarios en seis grupos (cinco de catorce hombres y uno de trece) que fueron atendidos por las mencionadas visitadoras dentro de los plazos reglamentarios y a su entera satisfacción. En vista de que la menos solicitada por la tropa fue la visitadora Dulce María, se le asignó a ella el grupo de sólo trece hombres. Adjunto lista de los 83 usuarios con nombre, apellido, número de foja de servicios y boleta de descuento por planilla. El comportamiento del convoy durante su permanencia en Lagunas fue correcto. Sólo se registró un incidente, a la llegada del barco, al reconocer el número Reinaldino Chumbe Quisqui entre las visitadoras a una hermana materna suya (la denominada Lunita) y proceder a insultarla e
impartirle un castigo corporal, felizmente de leves consecuencias, antes de ser contenido por la guardia. El número Chumbe Quisqui fue privado de la prestación y encerrado en el calabozo con seis días de rigor por su mal carácter y proceder, pero luego amnistiado de esta segunda parte del castigo a instancias de su hermana materna Lunita y de las otras visitadoras. El suscrito se permite sugerir al SVGPFA, organismo cuya labor encomian todos los clases y soldados, que estudie la posibilidad de ampliar sus servicios a los suboficiales, por haberlo solicitado éstos repetidamente, y de crear una brigada especial de visitadoras de alta categoría para oficiales solteros o con familia residiendo lejos de la región a donde sirven.
S.e.uo.
Firmado:
capitán EP ALBERTO J. MENDOZA R.
SVGPFA
Parte número quince
ASUNTO GENERAL: Servicio de Visitadoras para Guarniciones, Puestos de Frontera y Afines.
ASUNTO ESPECÍFICO: Celebración y balance del primer aniversario e Himno de las Visitadoras.
CARACTERÍSTICAS: secreto.
FECHA Y LUGAR: Iquitos, 16 de agosto de 1957.
El suscrito, capitán EP (Intendencia) Pantaleón Pantoja, jefe del Servicio de Visitadoras para Guarniciones, Puestos de Frontera y Afines, respetuosamente se presenta ante el general Felipe Collazos, jefe de Administración, Intendencia y Servicios Varios del Ejército, lo saluda y dice:
1. Que con motivo de celebrarse el día 4 de este mes el primer aniversario del SVGPFA, el suscrito se permitió ofrecer al personal masculino y femenino de este organismo, un sencillo almuerzo de camaradería en el local del río Itaya, que, para no gravar demasiado el magro presupuesto del Servicio, fue elaborado por un grupo voluntario de visitadoras bajo la dirección de nuestra jefe de personal, doña Leonor Curinchila (a) Chuchupe. Que en el transcurso del ágape no sólo se fraternizó sanamente con alegría y humor, mientras se degustaban las excelencias de la cocina amazónica -el menú constó de la célebre sopa de maní de la región, el Inchic Capi, Juane de arroz con gallina helados de cocona y, como bebida, cerveza-sino que, asimismo, se aprovechó esta conmemoración para hacer un alto en el camino, pasar revista a lo cosechado por el Servicio en su primer año de vida e intercambiar apreciaciones, sugerencias y críticas positivas, siempre con los ojos de la mente puestos en el mejor cumplimiento de la tarea que el Ejército nos tiene confiada.
2. Que, en resumen, el balance de este primer año del SVGPFA-sintetizado por el suscrito ante sus colaboradores en una breve alocución, a los postres del agape-contabiliza un total de 62.160 prestaciones ofrecidas por el Servicio a los clases y soldados de nuestras unidades de frontera y a la marinería de las bases navales amazónicas, guarismo que, aunque muy por debajo de la demanda, constituye un modesto éxito para el Servicio: dicha cifra prueba que, en todo momento, el SVGPFA utilizó su potencia operativa al máximo de su rendimiento-ambición suprema de toda empresa productora-como se desprende de la descomposición del total de 62.160 prestaciones en sus sumandos componentes. Que, en efecto, los dos primeros meses, cuando el SVGPFA contaba apenas con cuatro visitadoras, el volumen de prestaciones alcanzó a 4.320,lo que arroja un promedio de 540 prestaciones mensuales por visitadora, es decir veinte diarias, marca que (la superioridad recordará el parte número uno enviado por el suscrito) caracteriza a las visitadoras de máxima eficiencia. Que, en el cuarto y quinto mes, cuando el equipo de visitadoras era de seis miembros, las prestaciones ascendieron a 6.480, lo que da, asimismo, una media de una veintena de prestaciones diarias por unidad de trabajo. Que los meses quinto, sexto y séptimo representan 13.560 prestaciones, o sea siempre un promedio diario de veinte por cada una de las ocho visitadoras que constituían el personal del SVGPFA. Que en el octavo, noveno y décimo mes, el ritmo se mantuvo idéntico-máximo nivel de eficacia-pues las 16.200 prestaciones de ese trimestre