Los Pájaros De Bangkok
- Автор: Montalban Manuel Vázquez
- Серия: Pepe Carvalho #6
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «Los Pájaros De Bangkok». Краткое содержание книги:
Igual que una dama de opalina años veinte, falda plisada, sombrero de badana ceñido a la forma de la cabeza, lazo, collar de perlas hasta la cintura, boquilla larga, boquita pintada, con medio siglo de vida, Rosa Donato, entre antigüedades inglesas, con la piel del rostro atezado más surcada que la de Sitting Bull preocupado por las consecuencias de la derrota de Custer, Rosa Donato, mil quinientos metros cada mañana en la piscina de un club de natación, gimnasia subacuática contra la celulitis, aire libre, sol, gestos jóvenes de ex muchacha de la sección femenina, uno dos, uno dos, u ao, u ao.
– Qué gracioso. Es lo más gracioso que he oído en mucho tiempo.
Y le hacía gracia, porque todas las saludables arrugas deportistas del rostro se movían en la dirección de la risa y la palabra gracioso significaba para ella la posibilidad de demostrar lo bien que pronunciaba las vocales abiertas castellanas y abría y cerraba la boca con suicida voluntad de dicción, con esa acomplejada voluntad de dicción que tienen algunos catalanes empeñados en hablar el castellano como los niños de Avila.
– ¡Qué gracioso!
Le hacía gracia que Carvalho fuera un detective privado.
– A ver. Vuélvamelo a decir. Detective privado. Desde lo de Tejero no había oído nada tan gracioso.
Pero la palabra gracioso en labios de la Donato tampoco quería decir exactamente divertido o que provoca risa. Podía ser seudónimo de curioso, chocante o excitante.
– Yo esto no me lo pierdo. Y dice que me ofrece sus servicios.
– Le confieso que es la primera vez que me encuentran gracioso. Me desconcierta. Mis tarifas están basadas en el hecho de que no me considero divertido, ahora bien, si usted me convence de lo contrario, consideraré la posibilidad de aumentarlas.
– Compréndalo, no todos los días se topa una con un detective privado. De qué modelo es usted. ¿Marlowe? ¿Spade?
– Soy un detective privado poco cultivado. Me matriculé en un curso de Fenomenología del Espíritu por correspondencia, pero de eso hace ya muchos años. No aprendí nada.
– Qué gracioso. Y qué "esprit" que tiene este hombre. Así que según usted yo puedo necesitar un detective privado.
– Aquí en España aún estamos muy atrasados, pero en Estados Unidos, por ejemplo, es obligatorio. A usted le interesa dominar el caso en el que está envuelta, no al revés.
– Es que yo no estoy envuelta. Tengo una coartada del tamaño de una catedral. Salí de casa de Celia rodeada de gente y seguí rodeada de la misma gente hasta las cinco o las seis de la mañana.
– Tal vez le interese saber quién mató a Celia.
– Eso sí, eso sí me gustaría saberlo para hacerle pedacitos, el más grande así.
Así era un pedacito muy pequeño, y las feroces arrugas deportivas de la Donato se habían fruncido para dejar sitio a una dentadura larga, implacable en su blancura y en el potencial de su dentellada.
– Salió usted de casa de Celia llorando.
– ¿Quién se lo ha dicho a usted? ¿El mariconazo de Pepón? Ése sí que salió lívido, porque había estado fardando de ligue con Celia todo el mes de agosto y nanay. Era su última oportunidad para presumir de hombre.
– Así que Pepón es…
– Él dice que es bisexual, pero cuando se acuesta con mujeres es para hacerles cosquillas. Se agarró a la pobre Celia porque es una pánfila y siempre estaba dispuesta a irse con el último que llegaba.
– Él dice que usted es bollera, es decir, lesbiana, y que protegía a Celia de una manera poco natural.
– ¿Qué entienden los hombres de relaciones entre mujeres? ¿Qué puede entender un ser asqueroso que va por la vida con eso por delante?