Libro del desasosiego de Bernardo Soares
- Автор: Pessoa Fernando
- Язык: испанский
- Жанр: Классическая проза
Электронная книга - «Libro del desasosiego de Bernardo Soares». Краткое содержание книги:
Suenan -deben ser las ocho las que no cuento- campanadas de horas de campanario o reloj grande. Despierto de mí debido a la trivialidad de haber horas, clausura que la vida social impone a la continuidad del tiempo, frontera en lo abstracto, límite en lo desconocido. Despierto de mí y, mirando a todas las cosas, ahora ya lleno de vida y de humanidad acostumbrada, veo que la niebla que se ha salido de todo el cielo, salvo lo que en el azul flota de todavía no bien azul, me ha entrado verdaderamente en el alma, y al mismo tiempo ha entrado en la parte de dentro de todas las cosas, que es por donde ellas tienen contacto con mi alma. He perdido la visión de lo que veía. Me he cegado con vista. Siento ya con la trivialidad del conocimiento. Esto, ahora, no es ya la Realidad: es simplemente la Vida.
…Sí, la Vida a la que yo también pertenezco, y que también me pertenece a mí; no ya la Realidad, que es sólo de Dios, o de sí misma, que no contiene misterio ni verdad, que, puesto que es real o finge serlo, en algún lugar existirá fija, libre de ser temporal o eterna, imagen absoluta, idea de un alma que fuese exterior.
Vuelvo lentos los pasos más rápidos de lo que creo hacia la puerta por la que subiré de nuevo a casa. Pero no entro; sigo hacia delante. La Plaza de la Figueira [131], bostezando venderes [sic] de varios colores, me cubre desparroquiándose el horizonte de vendedor ambulante [132]. Avanzo lentamente, muerto, y mi visión ya no es nada: es sólo la del animal humano que ha heredado sin querer la cultura griega, el orden romano, la moral cristiana y todas las demás ilusiones que forman la civilización en la que siento.
[131] V. nota 6.
[132] En el originaclass="underline" «esfreguezando-se o horizonte de ambulante». En portugués no existe el verbo es/reguezar, que Pessoa deriva de fregués (cliente, parroquiano). Ahora bien, como en la Praça da Figueira, no sólo hay comercios, sino que también suelen instalarse a determinadas horas del día puestecillos y tenderetes, hemos traducido así, creando el neologismo «desparroquiar», indicando que a esa hora no hay parroquianos, por no haber puestos. Es la explicación más lógica que encontramos a este difícil pasaje.