Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco
- Автор: Кизи Кен
- Язык: испанский
- Жанр: Современная русская и зарубежная проза
Электронная книга - «Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco». Краткое содержание книги:
1975: 5 Oscar: mejor película, director, actor (Jack Nicholson), actriz (Louise Fletcher), guión adaptado / Drama.
Randle McMurphy cumple una larga condena en una granja-prisión y se las ingenia para ser trasladado a una institución psiquiátrica. Una vez allí, avisado por el resto de los pacientes sobre los tiránicos métodos de la enfermera jefe, Randle decide declarar la guerra a la señorita Ratchel. Tras una explosión de cólera de Randle, le aplican un tratamiento de electroshock. Pero para entonces ya se ha ganado a los internos…
El título `Alguien voló sobre el nido del cuco`, es una mala traducción del original en inglés. La frase viene de una rima que recuerda el Jefe Bromden en su estancia en el manicomio. Su abuela decía: `Uno voló hacia el este, uno voló hacia el oeste, y uno voló sobre el nido del cuco`, significando que cada cual es dueño de seguir su destino en diferente dirección que los demás.
Atravesé los terrenos corriendo en la misma dirección que recordaba había seguido el perro, hacia la carretera. Recuerdo que corría a grandes zancadas, y me parecía faltar un buen tramo antes de que el otro pie tocara el suelo. Me parecía volar. Era libre. Nadie se molesta en perseguir a los fugitivos, lo sabía, y Scanlon se las arreglaría para responder a cualquier pregunta referente al hombre muerto… no tenía por qué correr así. Pero no me detuve. Corrí muchas millas antes de interrumpir la marcha para subir a la carretera.
Me recogió un tipo, un mexicano, que se dirigía al norte con un camión lleno de ovejas y le conté una historia tan perfecta -que era un luchador indio profesional y la agrupación había intentado encerrarme en un manicomio- que frenó en el acto, me dio una chaqueta de cuero para cubrirme el uniforme verde y me prestó diez dólares para que pudiera comer durante el trayecto en auto stop hacia el Canadá. Le pedí que me escribiera sus señas y prometí enviarle el dinero en cuanto pudiera.
Es posible que acabe dirigiéndome al Canadá, pero creo que primero haré una parada junto al Columbia. Echaré un vistazo por Portland, Hood River y Los Rápidos para ver si encuentro a alguno de los chicos del pueblo a quien no haya idiotizado la bebida. Me gustaría saber qué ha sido de su vida desde que el gobierno intentó comprarles su derecho a ser indios. Incluso he oído decir que algunos de la tribu han empezado a reconstruir el viejo andamiaje por encima de la gran presa hidroeléctrica que ha costado millones de dólares, y que pescan salmón en el aliviadero. Daría algo por poder verlo. Sobre todo, me gustaría contemplar de nuevo el paisaje en torno al desfiladero, para aclarar un poco mis ideas.