Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне
READ-E-BOOK » Научная фантастика » Milenio [Millenium - es]
Milenio [Millenium - es] - Читать Любимую Русскую Полную Книгу 👉 Read-E-Book.com

Milenio [Millenium - es]

Электронная книга - «Milenio [Millenium - es]». Краткое содержание книги:

El tema de esta novela es el aterrador mundo del futuro: la gente y la política mundial en el año 1999. La población de la tierra ha llegado a ocho mil millones de seres humanos. La escasez creciente de recursos naturales ha conducido a.las dos grandes potencias al borde del conflicto nuclear.
A pocos cientos de kilómetros sobre la superficie terrestre, en sus respectivas colonias lunares, los Estados Unidos y la Unión Soviética luchan afiebradamente por completar sus propias redes de satélites que los protegerán de un ataque atómico.
Ambas potencias saben que quien complete primero la red protectora quebrará en su favor el largo equilibrio de fuerzas. Así se ganaría una ventaja decisiva.
Dos hombres están vitalmente comprometidos en este posible holocausto: el jefe ruso y el jefe norteamericano de las bases lunares. Afortunadamente para la humanidad, ambos hombres son idealistas de buena voluntad, decididos a luchar juntos por conquistar un mundo donde sea posible la coexistencia. ¿Triunfarán los idealistas? ¿Qué fuerzas luchan contra ellos? ¿Podrán sobrevivir? Este es el dramático nudo de esta magistral novela de suspenso.
1 ... 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81
Перейти на страницу:

El dolor vino, se fue, y volvió nuevamente. Podía sentir cómo serpenteaba dentro de su cuerpo. Eran tentáculos de hierro caliente que se deslizaban a través de sus venas y sus arterias, recorriéndolo todo, explorando, buscando. Al llegar a las finas redes de los vasos capilares el dolor se desparramaba. Lo sentía, sabía que estaba ahí, aun cuando el cerebro insistía en que las drogas estaban suprimiendo el dolor. Sí, pero igualmente puedo sentirlo, extendiéndose cada vez más.

La voz de Harriman surgió en medio del silencio total.

—Es De Paolo. Se reunirán mañana. El presidente vendrá a Nueva York para observar los daños. De Paolo pide que le digamos a Chet que los edificios pueden ser reconstruidos. Al igual que las instituciones. Más fuerte de lo que eran antes.

Pero tendremos que ser tan cuidadosos, respondió Kinsman silenciosamente para sí. Será muy fácil convertirlo en una dictadura. Tenernos que preservar las libertades humanas; de otro modo no servirá de nada.

Lo estaban moviendo. Sintió que lo levantaban, que lo reubicaban. Cuidadosamente. Tan cuidadosamente como un frágil tesoro. Como un fósil.

Presión, y el apagado trueno de los motores de los cohetes. El dolor se encendió ahora en todo el cuerpo, despertándolo.

Frank Colt estaba sentado junto a su litera, meditabundo. Kinsman le tomó el brazo.

—Hay tanto para hacer, Frank… —su voz era la de un anciano que agoniza.

—Vamos, Chet, tranquilízate, hombre. —Hasta la voz de Frank sonaba extraña.

—Tengo que… Escucha, Frank, tenemos que hacer todo lo que podamos. Tenemos que dejar las puertas abiertas para la raza humana…

—Seguro, muchacho. No te excites.

Ahora había otros que lo rodeaban. Sombras.

—Frank, podemos extraer materias primas de la Luna. Podemos desarrollarla… Hay un sistema solar entero de fuentes naturales… Nadie tiene que sufrir hambre, o ser pobre. ¡Podemos hacerlo! Podemos hacer que funcione bien…

—Sí, por supuesto.

—Tú lo comprendes, Frank. Sabes lo que quiero decir. Puedo dejártelo a ti, ¿verdad?

Asintió con la cabeza, mientras alguien apartaba la mano de Kinsman.

—Lo sé —dijo Colt—. Ya he estado pensando en eso. Me ocuparé de que todo sea hecho. No te preocupes. Descansa ahora.

—Bien —dijo Kinsman—. Bien. Sabes cómo lograrlo. Extraer los minerales de la Luna. Hay un universo de riquezas ahí. Y también los asteroides. Abundante energía … todo lo que necesitemos… para todo el mundo…

Alguien, Landau probablemente, puso una aguja en su brazo.

Flotando. Estaba flotando. Las voces resonaban levemente alrededor de él. Nuevamente lo estaban moviendo, pero ahora era como si estuviera en el mar.

No te alejes demasiado, Chester. La marea está alta.

Sí, mamá… Esta alta como el demonio.

—Está todo bien ahora, Chet. Estás a salvo. Estás en casa otra vez. Aquí estoy.

Era la voz de Ellen. Su perfume.

Trató de abrir los ojos. Trató de hablar. Con todas las fuerzas de su ser trató de levantar una mano para tocarla.

Nada.

Sintió que el pelo de ella le pasaba por la cara.

—Te pondrás bien, Chet. No morirás. Por favor, no puedes morir…

Se humedeció los labios. Tenía la sensación de que sus ojos estaban abiertos, pero no podía ver nada. Tal vez una mancha, un gris desteñido contra la oscuridad que lo envolvía todo. Frío. Frío y oscuro como el espacio mismo.

—Chet…, soy yo, Ellen. Por favor, no te mueras. Tenemos tantas cosas por las que vivir… Podría amarte, Chet. Podría haberte amado…

Y yo podría haberte amado a ti. Podría. Podría.

Se preguntó si ella le escucharía decir eso.

Y entonces la mancha gris en la oscuridad tomó forma, y la vio a ella que lo esperaba flotando sin peso, con sus brazos extendidos para abrazarlo por fin. El último pensamiento de Kinsman lo abandonó como un suspiro de alivio.

La deuda estaba pagada. Del único modo que podía ser pagada.

Se unió a ella completamente. Definitivamente.

FIN
1 ... 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)