Бесплатная библиотека
Читайте книгу на сайте или телефоне

Электронная книга - «Sufrid, pequeños». Краткое содержание книги:

En esta tercera entrega de la serie sobre sor Fidelma de Kildare, Tremayne nos traslada al espacio natural de la monja detective, la Irlanda del siglo VII, regida por sus peculiares leyes brehon y en la que la Iglesia celta permite la convivencia de hombres y mujeres en los monasterios. De hecho, el celibato no era un concepto muy popular por aquellos lares.
En esta ocasión, Fidelma debe esclarecer la más que sospechosa muerte de un reputado erudito, el venerable Dacán, en la abadía de Ross Alitihir; una muerte que puede tener funestas consecuencias e incluso desencadenar una guerra entre los reinos de Laigin y Osraige. Sin embargo, todo parece indicar que hay algo más que una intriga política tras el asunto.
Sor Fidelma deberá luchar contra el tiempo.
1 ... 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76
Перейти на страницу:

– Pero su mano fue la que infligió los golpes en el pecho de Dacán -señaló Colgú.

– Y el terror guió sus pensamientos y le proporcionó la fuerza. Hay grados de culpabilidad en todas las cosas.

– Bueno, el espectro de la guerra ha disminuido gracias a ti, Fidelma.

– Al menos por esta vez -dijo Fidelma sonriendo-. Mi mentor, el brehon Morann de Tara, solía decir que el camino de la humanidad a través de la historia estaba precedido por bosques y seguido por desiertos y baldíos.

– No era optimista -dijo Colgú sonriendo irónicamente.

Fidelma hizo una mueca.

– Si uno es capaz de establecer una distancia con la gente, se da cuenta de que la humanidad tiene muy poco de encomiable -dijo Fidelma-. El gran arte y la filosofía no provienen de la condición humana. Surgen a pesar de la condición humana.

Los tañidos de la campana de vísperas hicieron que ambos levantaran la vista simultáneamente hacia el campanario de la abadía. Colgú sonrió a su hermana pequeña y le pasó el brazo por los hombros.

– Venga, vamos a comer bien. Ya habrá tiempo luego para la melancolía. Creo que la maldad te hace ser pesimista, hermanita.

Fidelma se dejó guiar hasta el refectorio por su hermano.

– Bueno, lo contrario sería pretender que todo está bien en la vida cuando se es tan desdichado. Vale -levantó la mano para acallar la protesta contrariada de su hermano-. No voy a decir nada más. Vayamos a comer. Fue Eurípides quien dijo que, cuando uno tiene el estómago lleno, cesa la controversia.

Los hermanos, cogidos del brazo, se dirigieron hacia los grises edificios de granito de la abadía.

Peter Tremayne

***
1 ... 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76
Перейти на страницу:
0
Сюжет
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Атмосфера
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Главный герой
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
0
Общее впечатление
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
Итоговая оценка: 0.0 из 10 (голосов: 0 / История оценок)