Fases De Gravedad
- Автор: Симмонс Дэн
- Язык: испанский
- Жанр: Триллеры
Электронная книга - «Fases De Gravedad». Краткое содержание книги:
Hay mucho en esta novela (además de sobre vuelo y montañismo) sobre la vida entendida como una obra de arte, de intentar hacer que cada momento tenga sentido por sí mismo, de la búsqueda del ser propio. Hay una imagen recurrente: dos astronautas jugando al frisbee en la Luna. Y tenemos también a Richard, que se lanza, arriesgando la vida, en ala delta desde una montaña por el simple propósito de celebrar la naturaleza.
La novela es ciertamente mística, pero se trata de un misticismo real que jamás se manifiesta o se hace explícito en cosas tangibles. Permea la novela esa sensación de que el mundo es algo más de lo que vemos, esa incomodidad que sentimos al vivir día a día, que nos obliga a buscar nuevas metas en la vida. Hay cierta religiosidad en la actitud del personaje, una búsqueda de un lugar sagrado. Pero no es más que la reacción de una persona de mediana edad que se encuentra ejerciendo un trabajo que no le gusta, una simple manifestación psicológica. No se asuste el lector, no hay ningún elemento fantástico en la novela. Pero la mirada y la voz de Simmons sí que son fantásticas.
Dan Simmons es un escritor sorprendente, ya que en ningún momento renuncia a la tradición literaria de la lengua en la que escribe. Hay mucho en esta novela de lo mejor de la actual novelística americana. Un punto obvio de conexión es John Updike, pero donde Updike es irónico, Simmons es comprensivo: no aspira a juzgar a su personaje sino a entenderlo.
Vio los aparatos dorados y plateados que habían dejado él y su amigo, metal muerto, ya inservible. Años de días tórridos y noches gélidas habían extinguido su ínfimo calor y su obtusa actividad. Pero también vio las cosas más importantes que ambos habían dejado, no la bandera caída ni las máquinas polvorientas, sino sus huellas, profundas y marcadas como cuando se habían ido, y algunos objetos que recibían la luz del sol naciente: una pequeña fotografía, una hebilla frente a la Tierra en cuarto creciente.
Y antes de regresar, tiritando, Baedecker vio algo más. En el límite entre luz y oscuridad, donde afiladas sombras negras abrían agujeros en el tenue claro de Tierra, Baedecker vio las luces. Hileras de luces. Círculos de luces. Luces de ciudades, carreteras, canteras y comunidades, algunas dentro de excavaciones, otras extendiéndose orgullosamente sobre el oscuro mare y las tierras altas, esperando tenazmente el alba.
Y luego Baedecker regresó. Se detuvo varias veces, braceando para mantenerse en su sitio, pero permitiendo que el gran tirón de la Tierra lo arrastrase suave e inexorablemente. Sólo al final, conteniendo el aliento, flotando encima del monte y viendo la camioneta azul que se detenía, viendo a la joven que salía y echaba a correr sendero arriba, sólo entonces aceptó plenamente el tirón de la Tierra, y vio con nitidez que era algo más que la obtusa llamada de la materia a la materia. Al comprenderlo, Baedecker sintió esa energía dentro de sí mismo, atravesándolo y brotando de él, eslabonando personas y cosas.
Aún mientras revoloteaba sintió el retorno de la tibieza del sol en la cara, supo que dormía, oyó la voz familiar que lo llamaba desde lejos, y supo que en un segundo despertaría, se levantaría y respondería a la llamada de Maggie. Pero por unos segundos se contentó con quedarse allí, ni libre ni sujeto a la Tierra, esperando, sabiendo que había mucho que aprender, feliz de estar esperando, ansiando ese aprendizaje.
Luego tocó la montaña, sonrió y abrió los ojos.