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Zulú

Электронная книга - «Zulú». Краткое содержание книги:

Tras una infancia traumática en la que asistió al asesinato de su padre y de su hermano por el mero hecho de ser negros en la Sudáfrica del apartheid, Ali Neuman ha conseguido superar todos los obstáculos hasta convertirse en jefe del Departamento de Policía Criminal de Ciudad del Cabo. Pero si la segregación racial ha desaparecido, se impone otro tipo de apartheid, basado en la miseria, la violencia indiscriminada y el contagio del Sida a gran escala. Tras la aparición del cuerpo sin vida de Nicole Wiese, hija de un famoso jugador de rugby local, Ali Neuman deberá introducirse en el mundo de las bandas mafiosas dedicadas al tráfico de drogas.
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Neuman estaba pensando en Nicole, en los arañazos de sus brazos: hierro oxidado, según Tembo.

– Sí -dijo Ntombi-. Me decía que me desnudara, y me ataba con alambre de espino… La ufufuyane -repitió, estremeciéndose-. Decía que estaba poseída… Que si gritaba estaba muerta. Me dejaba así, tirada en el suelo, y me insultaba, me llamaba zorra, puta… y luego me pegaba.

Maia seguía impasible, sentada en la cama -ella también se había cruzado en su vida con más de un loco así.

Ntombi se estremeció en mitad de la habitación, pero Neuman ya no la miraba: Gulethu había querido atar a Nicole con alambre de espino, pero la universitaria no estaba tan ida como él pensaba. Se había defendido: entonces él la había golpeado hasta matarla…

Ntombi volvió a ponerse el vestido, lanzando ojeadas angustiadas a la puerta, como si temiera que su boy-friend fuera a aparecer de un momento a otro.

– ¿Le ocurría a menudo eso de enfadarse tanto?

– Cada vez que estaba excitado -contestó la mestiza-. Siempre con alambre de espino… Era lo que le gustaba a ese pervertido asqueroso… Los demás no estaban al corriente -añadió-.Decía que si se lo contaba, me arrastraría por todo el township atada al tubo de escape de un coche… Yo lo creía.

– ¿La violaba?

– ¡Oh, no! -exclamó ella, con una carcajada-. Eso, ni hablar…

Neuman frunció el ceño:

– ¿Por qué?

– Gulethu era una muía -dijo con desprecio.

Una muía: alguien que rechazaba todo contacto con el sexo opuesto, según la jerga de los townships… A Ali se le encogió el corazón. Gulethu martirizaba a las mujeres pero no las tocaba. Les tenía miedo. Nunca habría podido violar a Kate… Su muerte no era más que una puesta en escena.

***

Janet Helms había seguido la pista de Epkeen.

Frank Debeer, el gerente de ATD, era un ex kitskonstable, esos policías a los que se adiestraba en tres semanas, en tiempos del apartheid, para engrosar las filas de los vigilantes. Al caer el régimen, Debeer había trabajado en distintas empresas de policía privada y dirigía desde hacía tres años la agencia ATD de Hout Bay, una compañía de seguridad de las más florecientes: vigilancia, protección personal, tenía sucursales en todo el país. El Pinzgauer aparcado en el hangar de Hout Bay correspondía a la descripción del vehículo sospechoso, y Debeer, a quien la pregunta había pillado desprevenido, no negó haber patrullado aquella noche.

Janet Helms conocía todos los programas informáticos, los sistemas de seguridad, las estrategias de los mejores hackers para burlarlos… La operación era ilegal, pero Epkeen le había dado carta blanca; pirateó el sistema informático de la agencia de seguridad y, tras un recorrido laberíntico por la jungla tecnológica, consiguió la lista de accionistas de ATD y estudió sus activos bancarios.

Los dividendos se repartían hacia media docena de bancos, es decir, a otras tantas cuentas cuya numeración también consiguió averiguar. Esa maniobra era asimismo ilegal, y el resultado, aleatorio, pero su intuición era acertada: una de esas numeraciones de Hout Bay era la de la cuenta extranjera que alquilaba la casa de Muizenberg.

¿Evasión fiscal? ¿Financiaciones de operaciones ocultas y fondos reservados en un paraíso fiscal? Los dividendos de ATD se transferían vía un banco sudafricano, el First National Bank (el mismo que dirigía la campaña anticrimen), y revelaban un nombre: Joost Terreblanche.

Janet siguió investigando, pero apenas había información disponible: Terreblanche era un antiguo coronel del ejército que se había tomado la jubilación anticipada al salir elegido Mándela en las elecciones; no parecía residir ya en Sudáfrica. Había una dirección en Johannesburgo, de hacía cuatro años, pero a partir de ahí la pista se perdía. Por una simple cuestión de método, Janet hizo uso de sus recursos en los servicios de información y accedió, una vez más de manera ilícita, a los archivos del ejército.

Estos eran más precisos. Joost Terreblanche había ejercido en la provincia de KwaZulu durante el apartheid, con el grado de coronel, en el 77° batallón: esa unidad reclutaba y entrenaba hombres para operaciones de intervención en los bantustán. Frank Debeer había servido de kitskonstable en el mismo batallón…

Janet Helms rebuscó en los registros, los expedientes y las comisiones. Pronto apareció un nombre en la pantalla. Un nombre siniestro: Wouter Basson.

3

Wouter Basson (06/07/1959). Cardiólogo y químico. General de brigada y médico particular del presidente Pieter Botha. Inicia su carrera en 1984: temeroso de un ataque bioquímico por parte del bloque comunista, el general Viljoen, responsable de la defensa sudafricana, desarrolla una unidad especial encargada del Chemical and Biological Warfare (CBW) [42]. Nombre en clave: Project Coast.

Wouter Basson recibe la tarea de crear un laboratorio militar en Roodeplaat, un barrio a las afueras de Pretoria. Con la amenaza de Mándela y su programa (una voz, un voto), las autoridades caen en la cuenta de hasta qué punto les es favorable la demografía del país: Basson contrata a doscientos científicos, a los que el Civil Cooperation Bureau (CCB) encomienda la tarea de fabricar armas químicas -azúcar con salmonela, cigarrillos de antraceno, cerveza con talio, chocolate al cianuro, whisky a la colchicina, desodorante con salmonela thyphimurium- con miras a eliminar a los militantes antiapartheid en Sudáfrica, pero también en Mozambique, en Swazilandia, en Namibia… (El número de víctimas se desconoce hasta el momento.) Basson prosigue sus investigaciones ultrasecretas y concibe una molécula mortal, sensible a la melanina que pigmenta la piel de los negros. Estudios sobre la propagación de epidemias entre las poblaciones africanas, esterilización en masa de las mujeres negras a través de los depósitos de agua, etcétera. Pese a la firma de tratados de no proliferación bioquímica y el embargo antiapartheid, Reino Unido, Estados Unidos, Israel, Suiza, Francia, Irak o Libia colaboran en los programas del laboratorio hasta que, en 1990, el nuevo presidente De Klerk detiene la producción de agentes químicos y ordena su destrucción.

En 1993 se desmantela el Project Coast. Las actividades de Basson son objeto de investigaciones internas, pero en mayo de 1995 el gobierno de Mándela lo contrata para trabajar en el Proyecto Transnet, una compañía de transporte e infraestructuras, antes de ser readmitido como cirujano en la unidad médica de las fuerzas armadas.

En 1996, la Comisión Verdad y Reconciliación (CVR), dirigida por Desmond Tutu, investiga las actividades biológicas y químicas de las unidades de seguridad. Basson trata de abandonar Sudáfrica: es detenido en Pretoria con grandes cantidades de éxtasis y documentos oficiales confidenciales. Acusado de fraude fiscal y producción masiva de estupefacientes, Basson es acusado también de cerca de sesenta homicidios, consumados o en grado de tentativa, contra personalidades muy destacadas como Nelson Mándela y el reverendo Franck Chikane, consejero del futuro presidente Mbeki.

1998: Basson, apodado «Doctor Muerte», comparece ante la Comisión. Rechaza solicitar la amnistía. Hay sesenta y siete cargos contra él, entre los cuales posesión y tráfico de estupefacientes, fraude, 229 homicidios o tentativas de homicidio y robo. La acusación presenta 153 testigos, entre ellos, ex agentes de las fuerzas especiales que hablan de oponentes anestesiados o envenenados y arrojados al mar desde aviones. El juicio aún no ha concluido.

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[42] Unidad de guerra química y biológica (N. de la T.).

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